El esquema de seguridad de Petro solicitó ubicar dos uniformados en la terraza del Congreso. La medida provocó críticas contra el Gobierno de Abelardo de la Espriella durante las manifestaciones de este miércoles.
La presencia de militares armados con fusiles en la terraza del Congreso desató una controversia durante las manifestaciones de este miércoles 14 de octubre en Bogotá. Varios dirigentes políticos cuestionaron el despliegue y señalaron al Gobierno de Abelardo de la Espriella por una supuesta intimidación contra los manifestantes; sin embargo, un documento oficial conocido por Noticias del Cesar revela un hecho que cambia el panorama. El esquema de seguridad de Petro había solicitado la presencia de dos integrantes de la Fuerza Pública en la terraza del Congreso. La petición fue presentada un día antes de las protestas.
La comunicación, fechada el 13 de octubre de 2026, lleva la firma del intendente jefe Juan Carlos Bermúdez López. El funcionario aparece identificado como responsable de avanzadas del esquema de protección del expresidente Gustavo Petro. Además, el oficio establece que los uniformados debían ingresar a partir de las 8:00 de la mañana del miércoles. Su misión consistía en garantizar la integridad del exmandatario durante un evento en inmediaciones del Capitolio Nacional.
Las críticas contra el Gobierno de De la Espriella
La polémica comenzó cuando circularon imágenes de hombres armados con fusiles en la parte superior del Congreso. Las fotografías fueron tomadas mientras miles de ciudadanos participaban en las movilizaciones convocadas contra las políticas del Gobierno nacional. El exdirector de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, cuestionó la presencia de uniformados en ese lugar. A su juicio, el despliegue representaba una intimidación contra quienes ejercían su derecho a la protesta.
Por su parte, el representante Gabriel Becerra, del Pacto Histórico, exigió explicaciones sobre la presencia de personal armado en el Capitolio. La senadora Jennifer Pedraza también intervino en la discusión. La congresista preguntó quién había autorizado el despliegue y reclamó respuestas al presidente Abelardo de la Espriella. Las críticas se produjeron en medio de una jornada marcada por el rechazo de organizaciones sociales, sindicales y políticas a varias decisiones del Ejecutivo; no obstante, mientras aumentaban los cuestionamientos, un oficio firmado el día anterior señalaba que la solicitud había partido del propio esquema de protección de Gustavo Petro.
El documento que explica la presencia de los militares
El documento fue dirigido al teniente coronel José Luis Gómez Muñoz, oficial de enlace del Congreso de la República. En su contenido, el esquema de seguridad de Petro solicita autorización para ubicar a dos funcionarios de la Fuerza Pública en la terraza del edificio legislativo. La comunicación explica que la medida respondía al Programa de Prevención y Protección. También menciona la sesión número 31 del Comité de Evaluación de Nivel de Riesgo (CENIR).
Asimismo, cita los decretos 1066 de 2015 y 1069 de 2018, relacionados con las disposiciones de protección y seguridad de expresidentes. El propósito señalado era garantizar la integridad de Petro durante su presencia en un evento cercano al Congreso; por tanto, la solicitud no describía una operación destinada a controlar las manifestaciones, sino una medida de seguridad relacionada con la visita del exmandatario. El oficio, sin embargo, no precisa el armamento que utilizarían los funcionarios. Tampoco permite establecer, por sí solo, si todos los uniformados fotografiados pertenecían al dispositivo solicitado.

Presidente del Senado confirmó quién autorizó el despliegue
La controversia tomó otro rumbo cuando el presidente del Senado, Honorio Henríquez, intervino durante la sesión plenaria de este miércoles. «Yo fui quien dio la orden», afirmó el congresista al explicar por qué había militares en la terraza del Capitolio. Henríquez sostuvo que la petición llegó directamente desde el esquema de seguridad del expresidente Gustavo Petro. En consecuencia, explicó que autorizó el ingreso de los uniformados para atender las necesidades de protección del exmandatario.
El presidente del Senado también señaló que su decisión tenía fundamento en las disposiciones legales que regulan la seguridad de los expresidentes colombianos. De esta manera, quedaron identificadas dos actuaciones: el esquema de seguridad de Petro presentó la solicitud y el presidente del Senado autorizó la presencia de los uniformados. La explicación introdujo un elemento que no había sido considerado en varias de las denuncias iniciales contra el Gobierno nacional.
¿Una provocación o una medida de protección?
La revelación del oficio plantea una diferencia fundamental entre las denuncias políticas y el origen documentado del despliegue. Inicialmente, algunos sectores de oposición interpretaron la presencia de militares armados como una demostración de fuerza del Gobierno de Abelardo de la Espriella; sin embargo, la comunicación oficial indica que el dispositivo fue solicitado por el equipo encargado de proteger al expresidente Petro. Esto no significa que desaparezcan los interrogantes sobre las condiciones de seguridad durante la manifestación.
Una cosa es determinar quién solicitó la presencia de los uniformados. Otra, establecer si la ubicación de personal armado en una terraza del Congreso era necesaria y proporcional durante una concentración ciudadana. Además, el documento no permite confirmar que los hombres observados fueran francotiradores, como se sugirió en algunas publicaciones. Lo que sí está documentado es que el esquema de seguridad de Petro solicitó ubicar a dos miembros de la Fuerza Pública en la terraza del Congreso antes de las marchas; posteriormente, el presidente del Senado confirmó que autorizó esa presencia para atender la petición de protección.
Así, una medida presentada inicialmente por algunos dirigentes como una posible intimidación del Gobierno terminó vinculada documentalmente con una solicitud del propio esquema de seguridad del expresidente Gustavo Petro.

