Familia Santo Domingo dona $100.000 millones para atender a las víctimas del terremoto y apoyar la reconstrucción de las comunidades afectadas. El aporte, anunciado este viernes 14 de agosto, se convirtió en uno de los mayores compromisos privados conocidos desde la tragedia. Además, impulsó la campaña empresarial que, en apenas tres días, superó los $201.000 millones recaudados para la emergencia.
La contribución será realizada a través de la Fundación Santo Domingo, Valorem y sus empresas vinculadas. Según el comunicado difundido por la organización, los esfuerzos serán coordinados por la Fundación Santo Domingo para buscar que la ayuda llegue de manera efectiva a las poblaciones que más la necesitan.
Familia Santo Domingo dona $100.000 millones para atención y reconstrucción
El anuncio ocurre cuatro días después del terremoto que golpeó al occidente colombiano y dejó graves daños humanos y materiales. En su comunicación pública, la familia Santo Domingo expresó solidaridad con quienes perdieron familiares, resultaron heridos o vieron destruidos sus hogares. También reconoció el trabajo que adelantan autoridades, organismos de socorro, rescatistas y voluntarios.
Los $100.000 millones tendrán dos grandes propósitos: contribuir a la atención de las víctimas y respaldar la reconstrucción de las comunidades golpeadas por el sismo. El grupo empresarial no presentó todavía un desglose de cuánto dinero irá a cada departamento, municipio o proyecto. Tampoco especificó qué proporción será destinada a vivienda, colegios, infraestructura u otras necesidades.
Sin embargo, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, celebró públicamente el anuncio y planteó algunos de los posibles usos. “¡Extraordinario! Agradecimiento público a la familia Santo Domingo. Bancos de materiales, reconstrucción de colegios, etc. Es mucho lo que podemos lograr con estos recursos”, afirmó el funcionario en su cuenta de X.
La declaración muestra que el Gobierno observa estos aportes privados no solamente como recursos para la atención inmediata. También podrían convertirse en una herramienta para la fase de reconstrucción que comenzará a tomar fuerza cuando termine la etapa más crítica de rescate y asistencia.
El aporte dispara la campaña Empresas Unidas por Colombia
Los $100.000 millones se suman a #EmpresasUnidasPorColombia, la movilización empresarial articulada durante el 11.º Congreso Empresarial Colombiano de la ANDI, realizado esta semana en Cartagena. La ANDI había anunciado desde el 11 de agosto que una parte central de su Congreso estaría dedicada a movilizar empresas, ciudadanos y organizaciones para atender la emergencia.
El gremio decidió aportar el 50 % del valor de las inscripciones al evento y habilitó mecanismos para recibir dinero, alimentos, medicamentos, elementos de primera necesidad, insumos y equipos médicos. También planteó desde el comienzo que la movilización debía acompañar la posterior reconstrucción.
El crecimiento de la campaña fue acelerado. Un balance divulgado por la ANDI antes del cierre ya hablaba de más de 500 empresas vinculadas y más de $70.000 millones movilizados. Este viernes, después de nuevos aportes y de la donación de la familia Santo Domingo, el recaudo superó los $201.000 millones en tres días. Medios que cubrieron la clausura del Congreso de la ANDI situaron incluso el balance final cerca de los $202.000 millones.
La magnitud del aporte de la familia Santo Domingo permite dimensionar su peso: por sí solo representa cerca de la mitad de todo el dinero anunciado por la campaña empresarial hasta este viernes.
Fundación Santo Domingo ya trabajaba en la respuesta a la emergencia
La donación no aparece como una acción aislada. Tres días antes, la Fundación Santo Domingo había anunciado que trabajaría junto con la oficina de la primera dama, autoridades y organizaciones vinculadas a la emergencia. También informó que avanzaba en mecanismos de acopio y canales de donación para facilitar la movilización de ayudas.
Ahora esa primera respuesta escala hacia un compromiso financiero mucho mayor. La organización tiene experiencia en programas relacionados con vivienda, hábitat, educación, salud y desarrollo territorial. Esos campos coinciden con varias de las necesidades que empiezan a aparecer en las regiones golpeadas por el terremoto.
Sin embargo, será necesario esperar la definición de los proyectos para conocer cómo se distribuirán exactamente los $100.000 millones.
De la ayuda inmediata comienza a hablarse de reconstrucción
Colombia continúa concentrada en la atención humanitaria. En el Chocó, por ejemplo, 12 camiones cargados con alimentos y elementos básicos comenzarán a llegar a las zonas afectadas, mientras permanecen abiertas las necesidades de albergue y distribución de suministros. Al mismo tiempo, comienza una segunda discusión: de dónde saldrá el dinero para levantar viviendas, colegios, hospitales, carreteras y demás infraestructura dañada.
El Estado empezó a movilizar otras fuentes. Este viernes, Noticias del Cesar informó sobre la activación de US$200 millones del Banco Mundial. Se trata de un crédito contingente para desastres y no de una donación.
Además, el Gobierno nombró a Julián Buitrago al frente del Departamento Nacional de Planeación. Su llegada tendrá como uno de sus principales desafíos organizar la planeación de las inversiones para las zonas afectadas. La reconstrucción será uno de los primeros grandes retos del nuevo director del DNP.
En ese escenario, el aporte empresarial adquiere una dimensión adicional. Los recursos privados no reemplazan las obligaciones del Estado, pero pueden acelerar proyectos concretos y complementar la financiación pública.
Los $100.000 millones de la familia Santo Domingo, sumados a los demás aportes de Empresas Unidas por Colombia, muestran que la movilización empresarial comienza a pasar de las primeras ayudas de emergencia hacia una tarea mucho más larga: reconstruir comunidades enteras después del terremoto.


