En medio del dolor y la angustia, familiares de Eduardo Antonio Medina Camargo alzaron su voz en Valledupar para pedir que las autoridades profundicen en las investigaciones y no permitan que una persona inocente termine respondiendo por un crimen que, aseguran, no cometió.
El pronunciamiento se conoció en las afueras del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde el padre del capturado, Geiner Medina, defendió públicamente a su hijo, señalado por las autoridades como presunto coautor del homicidio de Deivi Estrada, conocido como ‘El Mono Estrada’.
Según la investigación oficial, Medina Camargo habría transportado al supuesto autor material del crimen, ocurrido en medio del robo de una cadena de oro, razón por la cual será procesado por los delitos de homicidio y porte ilegal de armas de fuego.

Pero para su familia, esa versión no corresponde a la realidad. Su padre aseguró que Eduardo Antonio se encontraba trabajando como taxista el día de los hechos, cumpliendo con carreras habituales, como cualquier otra jornada laboral. De acuerdo con su relato, el joven fue capturado cuando regresaba de un servicio en el sector de La Nevada, sin tener relación con el asesinato.
Uno de los puntos que más preocupa a sus allegados es su estado de salud. Geiner Medina recordó que su hijo padece anemia de células falciformes, una condición que, según dijo, agrava aún más la difícil situación que enfrenta tras su captura.
La familia también cuestionó el material probatorio presentado por las autoridades, en especial el hallazgo de munición en el vehículo que conducía. Sobre ese elemento, insistieron en que el taxista no portaba armas ni tenía conocimiento de que en el automotor hubiera elementos ilícitos.
Frente a la supuesta relación con el señalado sicario, la defensa familiar sostiene que, como conductor de servicio público, Eduardo Antonio recogió pasajeros sin conocer quiénes eran ni qué antecedentes podían tener. Para ellos, eso no puede convertirse automáticamente en una prueba de participación criminal.
Con ese argumento, hicieron un llamado directo a los investigadores para que revisen con detalle cada evidencia, amplíen la recolección de pruebas y concentren sus esfuerzos en ubicar a los verdaderos responsables del homicidio.
Mientras el proceso judicial avanza, la familia insiste en que no dejará de pedir justicia, pero una justicia que, aseguran, debe construirse sobre hechos comprobados y no sobre conclusiones apresuradas.