La segunda fase de formalización laboral en el Hospital Rosario Pumarejo de López quedó sin una fuente de financiación definida. La agente interventora, Lina De Armas, aclaró que los más de $35.000 millones girados por el Gobierno nacional al centro asistencial nunca fueron asignados específicamente para vincular a los 128 trabajadores que esperaban ingresar a la planta.
La funcionaria explicó que la resolución mediante la cual se autorizó el desembolso no estableció que el dinero debía utilizarse en el proceso de formalización, pese a que esa posibilidad fue anunciada anteriormente durante un evento público en Valledupar. Más del 70 % de los recursos ya se destinó al pago de proveedores, sentencias judiciales, impuestos atrasados y otras obligaciones acumuladas por la institución.
Recursos fueron utilizados para sanear las finanzas
De Armas señaló que el anterior agente interventor tomó la decisión de utilizar parte del giro para atender las cuentas pendientes del hospital. Entre esas obligaciones se encontraban deudas con proveedores, compromisos judiciales y el impuesto predial.
Según la interventora, estos pagos resultaban necesarios para estabilizar las finanzas del Hospital Rosario Pumarejo y responder a los requerimientos realizados por la Superintendencia Nacional de Salud sobre el saneamiento de pasivos.
La situación dejó sin respaldo inmediato la segunda fase de formalización, que había generado expectativas entre cientos de empleados vinculados mediante contratos de prestación de servicios.
Hospital no podría sostener la nueva nómina
La interventora advirtió que los cerca de $9.500 millones mencionados como posible fuente de financiación solo permitirían pagar los salarios de los nuevos trabajadores hasta diciembre.
De Armas cuestionó la conveniencia de asumir una obligación permanente sin tener garantizados los recursos para cubrir la nómina desde enero de 2027. A su juicio, iniciar el proceso en las condiciones actuales podría agravar la crisis financiera del centro asistencial.

Aunque aseguró que comparte el propósito de formalizar al personal, indicó que cualquier decisión debe garantizar la sostenibilidad laboral y financiera del hospital a largo plazo.
Deudas de las EPS afectan al Hospital Rosario
El Hospital Rosario Pumarejo tiene una cartera reconocida de aproximadamente $42.000 millones pendiente de pago por parte de las entidades promotoras de salud. Sin embargo, al incluir obligaciones de años anteriores, la deuda superaría los $225.000 millones.
La recuperación de estos recursos y el flujo mensual generado por los servicios prestados serán determinantes para retomar la formalización. La administración anunció un plan para cobrar la cartera, renegociar las tarifas con las EPS y aumentar la productividad de las diferentes áreas.
De acuerdo con la interventora, la segunda fase solo podrá continuar cuando exista un equilibrio financiero que permita garantizar el pago permanente de los trabajadores vinculados.
Interventora negó represalias contra trabajadores
Lina De Armas también rechazó las denuncias sobre supuestas represalias contra empleados que participaron en plantones para exigir la formalización laboral.
Explicó que algunas personas dejaron de prestar sus servicios porque finalizaron sus contratos. Además, señaló que la administración busca eliminar la práctica conocida como “hecho cumplido”, mediante la cual algunas personas continuaban trabajando después del vencimiento de su vinculación contractual.
La funcionaria advirtió que esa situación representa riesgos jurídicos y financieros, debido a que podría generar reclamaciones y demandas contra el hospital.
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Revisan retiro del médico Alain Jiménez
Sobre la salida del médico Alain Jiménez, exsubdirector científico del hospital, De Armas manifestó que ocupaba un cargo de libre nombramiento y remoción, cuya permanencia dependía directamente del agente interventor.

No obstante, indicó que el equipo jurídico revisa si en este caso aplica alguna protección especial de estabilidad laboral relacionada con su estado de salud. La administración entregará posteriormente una posición oficial sobre el asunto.
La interventora anunció que presentará próximamente un diagnóstico completo sobre la situación financiera, administrativa y laboral encontrada durante sus primeras semanas al frente del Hospital Rosario Pumarejo de López.


