La Tramacúa vuelve al foco por extorsión carcelaria

Share

La cárcel La Tramacúa de Valledupar volvió a quedar dentro de una operación nacional contra la extorsión originada desde establecimientos penitenciarios. Durante registros adelantados por la Fiscalía y la Policía fueron incautados dos teléfonos celulares en este penal, mientras otros 18 equipos aparecieron en El Bosque y La Modelo de Barranquilla. Ahora los investigadores determinarán si estos dispositivos fueron utilizados para contactar víctimas o coordinar actividades delictivas.

Dos de los 20 celulares fueron hallados en Valledupar

Las diligencias se desarrollaron durante el jueves 27 de agosto en dos patios de los establecimientos El Bosque y La Modelo, en Barranquilla, y en La Tramacúa, en Valledupar. Los procedimientos estuvieron dirigidos a ubicar equipos y elementos que pudieran estar relacionados con investigaciones por extorsiones ejecutadas desde centros de reclusión hacia diferentes regiones del país.

El balance permite precisar que 18 teléfonos fueron incautados en Barranquilla y dos en La Tramacúa. También fueron encontrados cargadores, tarjetas SIM, libretas, hojas con información y sustancias que serían estupefacientes, parte de estos elementos ocultos en caletas acondicionadas en techos, baños y otros espacios de difícil acceso dentro de los establecimientos.

No obstante, encontrar un teléfono dentro de una prisión no demuestra por sí solo que ese dispositivo haya sido utilizado para extorsionar. Los fiscales del Gaula, investigadores del CTI y funcionarios de Policía deberán realizar análisis forenses que permitan reconstruir llamadas, contactos, mensajes, números asociados y otros elementos que puedan establecer el uso dado a cada equipo.

Dos equipos interesan en investigación contra ‘Los Costeños’

La Fiscalía informó que dos de los teléfonos encontrados son considerados de especial interés dentro de investigaciones contra presuntos cabecillas de ‘Los Costeños’, estructura delincuencial con fuerte presencia en Barranquilla. Sin embargo, la información pública conocida hasta ahora no establece que esos dos dispositivos sean específicamente los incautados en La Tramacúa.

Por eso, evitaremos relacionar directamente a internos de la cárcel de Valledupar con esa organización hasta que las autoridades identifiquen dónde fueron encontrados los equipos de interés y quiénes los tenían. Esa distinción resulta necesaria porque el operativo involucró simultáneamente tres establecimientos y el material probatorio fue presentado dentro de un mismo balance nacional.

Los investigadores esperan que el análisis de los celulares y documentos permita identificar eventuales víctimas, números utilizados para hacer exigencias económicas y personas que puedan estar participando dentro o fuera de las cárceles. Por ahora, las pesquisas se mantienen abiertas y no existe un balance individual que atribuya nuevas capturas o imputaciones al procedimiento realizado en La Tramacúa.

Valledupar ya estaba en plan de bloqueo de señales

El operativo resulta especialmente relevante porque el Gobierno ya había puesto a Valledupar entre las cárceles priorizadas para restringir comunicaciones ilegales. En enero de 2026, el Ministerio de Justicia anunció que iniciaría el bloqueo efectivo de señales celulares en los establecimientos de Cómbita, La Dorada y Valledupar como parte de su ofensiva contra la extorsión carcelaria.

La aparición de dos dispositivos dentro de La Tramacúa no permite concluir automáticamente que el sistema de bloqueo haya fallado, pues una cosa es impedir la presencia física de teléfonos y otra evitar que estos puedan conectarse a las redes móviles. Sin embargo, el hallazgo sí vuelve pertinente preguntar qué nivel de cobertura y efectividad tiene actualmente la restricción de señal anunciada para este establecimiento.

El Gobierno reforzó esa estrategia esta misma semana. Los ministerios TIC y de Justicia se reunieron con operadores de telefonía para buscar nuevas alternativas destinadas a bloquear comunicaciones no autorizadas desde las prisiones, especialmente aquellas utilizadas para ordenar extorsiones y otros delitos.

Las llamadas desde cárceles son un problema comprobado

Los registros oficiales muestran que el problema supera los casos aislados. Un balance sobre la implementación del Decreto 851 reveló que, de 57.343 registros telefónicos reportados por los Gaula, los operadores identificaron 9.474 como comunicaciones procedentes de establecimientos de reclusión. Posteriormente, el Inpec solicitó bloquear 6.786 registros luego de sus respectivos procesos de verificación.

Esto tampoco significa que todas las denuncias de extorsión provengan de cárceles. De hecho, el mismo informe señala que el 83 % de los números inicialmente reportados no pudo ubicarse dentro de establecimientos penitenciarios. Precisamente por eso, el análisis tecnológico resulta indispensable antes de atribuir una llamada o mensaje a un interno determinado.

En Valledupar existe además un antecedente que demuestra que las comunicaciones ilegales dentro de las cárceles son un problema de vieja data. En marzo de 2021, una intervención conjunta en La Tramacúa y la Cárcel Judicial permitió incautar 260 teléfonos, diez módems y agendas con datos de ciudadanos, elementos que entonces fueron relacionados por las autoridades con modalidades de extorsión.

La extorsión también mantiene presión sobre el Cesar

El fenómeno tiene efectos directos fuera de los centros penitenciarios. En Noticias del Cesar ya hemos documentado las denuncias de comerciantes de Bosconia afectados por cobros extorsivos, quienes incluso realizaron cierres como protesta para reclamar mayor presencia de Policía, Ejército y Fiscalía.

También hemos seguido las medidas adoptadas por el nuevo Gobierno para trasladar 117 internos hacia establecimientos de mayor seguridad, dentro de una estrategia que busca impedir que personas privadas de la libertad mantengan capacidad para coordinar actividades criminales desde los patios.

Por eso, consideramos que el resultado verdaderamente importante de la operación no será únicamente contar cuántos celulares fueron encontrados. La pregunta central será qué información contienen los dos equipos incautados en La Tramacúa, si lograron conectarse a redes móviles y si existe evidencia de que desde Valledupar se estaban coordinando extorsiones hacia víctimas dentro o fuera del Cesar.

Leer más

Más Noticias