¡El abuso de poder no tiene límites! La Comisión de Acusaciones de la Cámara abrió una investigación formal contra Gustavo Petro por su descarada participación en política. El Presidente abandonó cualquier ápice de neutralidad para volcar todo el peso del Estado a favor de la campaña presidencial de Iván Cepeda.
El aparato estatal al servicio del candidato
El Presidente actúa como un jefe de debate y no como un jefe de Estado. La oposición y observadores electorales como la MOE han levantado alertas desesperadas. Petro utiliza su investidura, sus redes sociales y los recursos públicos para blindar a Cepeda y atacar ferozmente a cualquier rival.
Lo que hoy vemos es una «Comisión de Absoluciones» que difícilmente llegará al fondo del asunto. Sin embargo, el daño institucional es irreversible. El mandatario confunde su cuenta personal de X con un arma de proselitismo activo, ignorando sistemáticamente los límites constitucionales.
Recuento de la maquinaria electoral
El Gobierno puso en marcha una estrategia coordinada para ganar a toda costa. Aquí destacamos los puntos clave de este desbordamiento:
- Publicidad masiva: El Gobierno adjudicó contratos de pauta por más de $71.000 millones justo antes de la Ley de Garantías.
- Redes sociales como trinchera: Petro utiliza su cuenta oficial para atacar opositores y blindar a su candidato predilecto.
- Control de precios populista: Reducciones estratégicas en el precio de la gasolina para aplacar el descontento popular en plena campaña.
- Salario mínimo como arma: Decretos de incremento salarial y ataques constantes al Banco de la República para imponer su narrativa económica.
- Tarimazos desafiantes: Eventos políticos en pleno periodo de prohibición, disfrazados torpemente de «recintos cerrados».
La ley ignorada
El ministro Armando Benedetti intenta disfrazar esta abierta violación a la Constitución como un simple «análisis político». Es una burla a la inteligencia de los colombianos. La jurisprudencia es clara: ningún funcionario puede usar los medios que el Estado le otorga para favorecer una candidatura. Petro lo hace sin pudor alguno.
La denuncia formal de la candidata Claudia López por más de 20 intervenciones indebidas es apenas la punta del iceberg. Colombia se enfrenta a un mandatario que, lejos de ser un garante, se ha convertido en el principal protagonista de una contienda que, bajo su mandato, carece de las garantías mínimas necesarias.


