El ambiente político posterior a las elecciones alcanzó su punto máximo de tensión. En primer lugar, el presidente Gustavo Petro se negó a reconocer los resultados del preconteo electoral. El mandatario aseguró que los datos transmitidos no tienen fuerza vinculante. Además, argumentó la existencia de un supuesto censo paralelo con miles de personas adicionales.
La contundente respuesta institucional
Por consiguiente, las declaraciones del jefe de Estado desataron una tormenta política inmediata. Diversos sectores salieron en defensa de la institucionalidad y los resultados que favorecieron a Abelardo de la Espriella. En este contexto, surgió una de las frases más contundentes de la jornada: «La Constitución no se doblega ante los políticos».
De igual manera, se enfatizó que la Carta Magna siempre se pondrá del lado de los ciudadanos. Por lo tanto, el mensaje enviado desde sectores políticos fue claro y directo. «Solo los tiranos se atreven a desconocer la voluntad popular», sentenciaron ante las dudas sembradas por el presidente.
Defensa a la Registraduría Nacional
Por otro lado, las autoridades defendieron el trabajo logístico realizado durante todo el domingo. Se aseguró que existieron garantías plenas tanto para los ciudadanos como para los candidatos. Así mismo, resaltaron que los funcionarios de la Registraduría Nacional actuaron con total rectitud e integridad.
Finalmente, los jurados de votación también recibieron un fuerte respaldo por su labor en las mesas. En consecuencia, el país avanza hacia la segunda vuelta del 21 de junio en medio de un clima de máxima alerta política


