
La carrera por la Presidencia acaba de encenderse y los ánimos están al rojo vivo. El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, quien llevaba meses esquivando los micrófonos y el cara a cara con sus rivales, finalmente tuvo que dar el brazo a torcer. Tras una lluvia de presiones, el senador oficialista aceptó el reto de debatir con los pesos pesados de la oposición, Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella. Pero, ¿qué hay detrás de este repentino «ataque de valentía»?
¡Las tutelas que lo obligaron a dar la cara!
Mientras la campaña de Cepeda asegura que siempre estuvieron dispuestos a debatir —pero exigiendo condiciones estrictas para no caer en la «política del espectáculo»—, la realidad que grita la oposición es muy distinta. Diversos sectores afirman que el candidato de izquierda no tuvo otra salida tras ser acorralado por recursos jurídicos y tutelas interpuestas por el Centro Democrático y abogados independientes. La orden era clara: ¡Tiene que darle la cara al país! Además, el desplome en las encuestas habría sido el golpe letal que lo obligó a abandonar su cómoda gira en solitario.
«¡Cobarde!»: Los rivales no se guardaron nada
La respuesta a la decisión de Cepeda fue una ráfaga de ataques sin anestesia. Abelardo De la Espriella no dudó en destrozarlo públicamente: «Solo cuando le interponen una tutela decide disfrazarse de valiente… las encuestas le dijeron al cobarde de Cepeda que no se puede seguir escondiendo».
Por su parte, la senadora Paloma Valencia aprovechó para tirarle en cara toda la basura bajo la alfombra del actual gobierno. Le exigió a Cepeda que deje de esconderse en el Congreso y responda por los asfixiantes escándalos de corrupción, el caso de ‘Papá Pitufo’ y la escandalosa liberación de criminales para supuestamente «ayudar en campaña».
Hasta Sergio Fajardo se metió en la pelea, celebrando que Cepeda por fin rompa su «silencio cómodo» y pidiendo pista para unirse al cuadrilátero político. ¡La guerra sucia y los debates sin filtro acaban de comenzar rumbo al 31 de mayo!