La declaración de Iván Cepeda sobre la desobediencia civil provocó este martes una intensa controversia política en Colombia. El llamado del excandidato presidencial a no reconocer al presidente electo Abelardo de la Espriella generó respuestas de dirigentes de distintos partidos, quienes defendieron el respeto por los resultados electorales y la institucionalidad.
Durante una declaración pública, Cepeda aseguró que no reconocerá la Presidencia de De la Espriella mientras no se esclarezcan, según él, aspectos relacionados con su ciudadanía estadounidense y con presuntos vínculos con agencias de seguridad de ese país, afirmaciones sobre las que no presentó pruebas.
Además, sostuvo que el presidente electo debería abstenerse de posesionarse mientras esas situaciones no se aclaren, pues, en su criterio, su investidura estaría «viciada de ilegalidad e ilegitimidad».
Iván Cepeda y la desobediencia civil
El senador también condicionó el reconocimiento del nuevo Gobierno a que De la Espriella renuncie a su ciudadanía estadounidense, descarte cualquier relación con agencias de seguridad de Estados Unidos, cese las acciones judiciales contra el presidente Gustavo Petro y detenga, según afirmó, la persecución contra dirigentes de oposición.
Al cierre de su intervención fue más allá y anunció que, de no cumplirse esas condiciones, emprenderá un proceso de «desobediencia civil pacífica», invitando a quienes votaron por él en las elecciones presidenciales a no reconocer la autoridad del mandatario electo.
Gobierno electo pide respetar el resultado de las urnas

El anuncio de Iván Cepeda sobre la desobediencia civil dominó buena parte del debate político durante la jornada. Las declaraciones fueron respondidas por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, quien pidió respetar la decisión de los colombianos.
«Aquí lo que hay que tener claro es que el presidente electo se llama Abelardo de la Espriella (…) hay que respetar la democracia», afirmó.
En el mismo sentido se pronunció el designado ministro del Interior, quien recordó que la Constitución obliga a acatar la decisión adoptada por los ciudadanos en las urnas.

«El pueblo colombiano ha hablado, habló en las urnas. Todos los colombianos debemos respetar y acatar la voluntad popular», manifestó.
Partidos políticos cuestionan el llamado
Las reacciones a Iván Cepeda y la desobediencia civil continúan mientras avanza el proceso de empalme presidencial. El Centro Democrático calificó el pronunciamiento de Cepeda como una amenaza contra la institucionalidad.
«La dignidad en una democracia es respetar la Constitución, ejercer una oposición sin persecución ni caos y aceptar los resultados ante la derrota. Colombia decidió. Y decidió recuperarse», publicó el partido en su cuenta de X.
Por su parte, Cambio Radical afirmó que promover la desobediencia civil contra las instituciones constituye un intento de debilitar el Estado de Derecho.
El director nacional del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Galán, calificó la declaración como «gravísima e irresponsable», al considerar que desconocer la autoridad de las instituciones erosiona el Estado de Derecho y desconoce la voluntad expresada por millones de colombianos en las elecciones.
Comparan el caso con la doble nacionalidad de Gustavo Petro
Una de las respuestas que más repercusión generó fue la del representante a la Cámara Mauricio Toro, quien recordó que el presidente Gustavo Petro ha ejercido el cargo conservando también la nacionalidad italiana.
«Así como Petro mantuvo su nacionalidad italiana, exigir a Abelardo que renuncie a su nacionalidad americana no tiene sustento en nuestra Constitución. Si Petro o Abelardo han cometido algún delito, deben ser denunciados y juzgados de acuerdo con nuestra Constitución y nuestras leyes», escribió.
En efecto, Gustavo Petro posee doble nacionalidad, colombiana e italiana, situación que él mismo ha reconocido públicamente y que nunca le impidió ejercer la Presidencia de la República, al no existir una prohibición constitucional general por el solo hecho de tener doble ciudadanía.
Reacciones políticas a la desobediencia civil de Cepeda
La senadora Paloma Valencia sostuvo que los resultados electorales deben aceptarse sin condiciones.
«Tiene que aceptar el resultado, sin condiciones, porque esas son las reglas. Y no puede extorsionar; eso es de criminales», expresó.
El senador Alfredo Deluque interpretó las declaraciones de Cepeda como una exigencia para que el nuevo Gobierno no adelante investigaciones por eventuales hechos de corrupción.
Entretanto, la representante Cathy Juvinao señaló que una cosa es ejercer oposición y otra distinta imponer condiciones para reconocer la legitimidad del Gobierno elegido democráticamente.
El profesor de Derecho Público de la Universidad Javeriana Felipe Rey Salamanca resumió la controversia con una frase que rápidamente comenzó a circular en redes sociales:
«Antes era ‘golpe blando’, pero hoy le llaman ‘desobediencia civil’.»
Un debate que apenas comienza
Las declaraciones de Iván Cepeda se producen cuando apenas comienza el proceso de empalme entre el Gobierno saliente y el presidente electo Abelardo de la Espriella.
Mientras el líder de la oposición insiste en que existen condiciones que deben cumplirse antes de reconocer al nuevo mandatario, dirigentes de diversos partidos, incluidos algunos que no hicieron parte de la campaña presidencial de De la Espriella, han coincidido en que la legitimidad del resultado electoral y el respeto por la institucionalidad son pilares esenciales del sistema democrático colombiano.


