El interventor de la Nueva EPS aclaró quién tiene el mando sobre su cargo tras los fuertes rumores de injerencia política. Aseguró que su lealtad y funciones responden directamente al Palacio de Nariño..
El panorama en la Nueva EPS sigue generando chispas en el entorno político nacional. En una declaración contundente, el interventor de la entidad, Jorge Iván Ospina, aclaró las dudas sobre la supuesta influencia de otros sectores en su permanencia en el cargo. «La renuncia me la pide Petro, no Quintero», sentenció Ospina, dejando claro que su interlocución es exclusiva con el jefe de Estado.
Estas palabras surgen como respuesta a los crecientes rumores que vinculaban su nombramiento con un presunto favor político hacia el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero. Ospina fue enfático al señalar que la intervención de la EPS más grande del país es una tarea técnica de alta responsabilidad que no debe ser utilizada como botín de discusiones partidistas.
Una aclaración de mando en la salud
La llegada de Jorge Iván Ospina a la intervención de la Nueva EPS ha estado bajo la lupa desde el primer día. Las críticas de la oposición sugieren que el cargo fue una ficha de cambio. No obstante, el exalcalde de Cali defendió su gestión y la independencia de sus decisiones. Según el interventor, los objetivos de estabilización financiera de la entidad son la prioridad de su agenda.
El mensaje de Ospina busca cortar de raíz las especulaciones sobre quién da las órdenes en la intervención. Al mencionar directamente al presidente Gustavo Petro, el funcionario refuerza la idea de que la Nueva EPS es el eje central de la reforma a la salud del gobierno. Por ello, cualquier movimiento en su cúpula administrativa pasaría únicamente por el escritorio presidencial.

