Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, serán llevados a juicio desde el 1 de junio de 2027 en un tribunal federal de Nueva York. La fecha fue fijada durante la tercera comparecencia de ambos ante la justicia estadounidense, dentro del proceso por cargos relacionados con narcoterrorismo, tráfico de cocaína y armas. Los dos se declararon inocentes y permanecen recluidos en una cárcel federal de Brooklyn.
Juez fijó la fecha para iniciar el juicio
El juez federal Alvin Hellerstein aprobó el cronograma solicitado por la Fiscalía y los abogados de la defensa. La audiencia realizada este miércoles duró cerca de 15 minutos y estuvo concentrada en la organización de las pruebas, las solicitudes previas al juicio y los argumentos con los que la defensa buscará cuestionar el proceso.
Maduro y Flores permanecieron separados en las mesas de sus respectivos abogados y no intervinieron durante la diligencia. El exmandatario siguió la audiencia mediante traducción simultánea al español, mientras el tribunal revisaba las fechas previstas para las siguientes etapas del expediente.
La nueva fecha representa un cambio frente a la información conocida antes de la audiencia, cuando todavía no existía un calendario definido. El proceso avanzará ahora hacia una etapa de presentación y discusión de recursos antes de llegar al juicio.
Defensa cuestionará la captura de Maduro
Los abogados de Maduro anticiparon que intentarán tumbar la acusación utilizando varios argumentos. Uno de ellos estará relacionado con la inmunidad que, según la defensa, tendría por haber ejercido como jefe de Estado de Venezuela.
También cuestionarán la forma en que Maduro y Flores fueron detenidos en Caracas el 3 de enero de 2026 y trasladados posteriormente a Estados Unidos. Su equipo jurídico sostiene que el procedimiento fue ilegal y que puede afectar la validez del proceso adelantado por el tribunal de Nueva York.

Barry Pollack, abogado de Maduro, anunció que presentará solicitudes para controvertir tanto la acusación como la competencia de la justicia estadounidense. El cronograma dispone que las primeras mociones comenzarán a radicarse en septiembre.
El tribunal programó para el 17 de noviembre una nueva audiencia en la que escuchará los argumentos orales sobre esas solicitudes. Esa jornada será determinante para establecer cuáles cargos y pruebas continuarán dentro del expediente.
Estados Unidos lo acusa de narcoterrorismo
La acusación contra Maduro fue presentada inicialmente en 2020 por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York. Estados Unidos sostiene que habría participado durante años en una estructura que facilitó el transporte de grandes cantidades de cocaína hacia territorio estadounidense.
Según el Departamento de Justicia, el exmandatario habría ejercido un papel de liderazgo dentro del llamado Cartel de los Soles y mantenido relaciones con integrantes de las antiguas Farc para facilitar operaciones de narcotráfico. Estas afirmaciones hacen parte de la acusación y todavía deben ser demostradas durante el juicio.
Maduro enfrenta cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo e importar cocaína. Cilia Flores, por su parte, es procesada por señalamientos relacionados con tráfico de drogas y posesión de armas. Ambos han rechazado las acusaciones y podrían enfrentar penas de hasta cadena perpetua en caso de ser declarados culpables.
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Permanecerán detenidos en Brooklyn
Maduro y Flores seguirán recluidos en una prisión federal de Brooklyn mientras se desarrolla el proceso. Ninguno ha solicitado por ahora quedar en libertad bajo fianza, por lo que continuarán bajo custodia antes de la próxima comparecencia.

La audiencia de este miércoles había sido prevista inicialmente para el 30 de junio. Sin embargo, la Fiscalía pidió aplazarla debido a dificultades de seguridad y logística relacionadas con el traslado de los detenidos desde Brooklyn hasta el tribunal de Manhattan.
Las autoridades de Nueva York deben desplegar un operativo especial cada vez que Maduro y Flores acuden presencialmente a la corte. Su comparecencia exige coordinación entre funcionarios penitenciarios, organismos federales y la Policía de Nueva York.
El proceso todavía podría sufrir modificaciones
Aunque el juicio fue fijado para el 1 de junio de 2027, el calendario podría cambiar dependiendo de las solicitudes de la Fiscalía y la defensa. La complejidad de las pruebas y las discusiones sobre inmunidad, jurisdicción y legalidad de la captura podrían extender la etapa previa.
Por ahora, la decisión del juez Hellerstein establece una hoja de ruta para uno de los procesos judiciales de mayor repercusión política en la región. Maduro y Flores conservan la presunción de inocencia y solo podrán ser considerados responsables si el tribunal emite una sentencia condenatoria después del juicio.


