El pleito alrededor de Grupo Kvrass volvió a los estrados judiciales. El Juzgado Primero Civil del Circuito de Valledupar decretó medidas cautelares contra Luis Carlos Campillo Cárcamo y Yader José Romero dentro de un proceso ejecutivo promovido por Grupo Kvrass de Colombia S.A.S. Las medidas sobre recursos y bienes tienen un límite reportado de $413.435.118.
La decisión corresponde al proceso identificado con el radicado 200013103001 2026 00186 00. El despacho ordenó el embargo y retención de dineros y derechos patrimoniales que Campillo y Romero tengan o lleguen a tener en cuentas de ahorro, corrientes, depósitos electrónicos, CDT, inversiones, fondos y otros productos financieros susceptibles de la medida.
Kvrass: vehículos y 1.700 acciones quedaron cobijados
La decisión también afecta bienes específicos. En el caso de Luis Campillo, el juzgado ordenó el embargo y posterior secuestro de un vehículo Mazda modelo 2019. Para Yader Romero, la medida recae sobre una motocicleta AKT modelo 2014.
Uno de los puntos de mayor relevancia está relacionado con la participación societaria de Romero. El despacho decretó el embargo de 1.700 acciones de Grupo Kvrass de Colombia S.A.S. que aparecen registradas a su nombre y que, según la documentación incorporada al proceso, representan el 50 % del capital suscrito y pagado de la sociedad.
El juzgado, sin embargo, no aceptó todas las solicitudes presentadas. Otras pretensiones de embargo sobre vehículos fueron negadas debido a que los bienes no estaban plenamente individualizados. Por esa razón, únicamente quedaron cobijados los activos identificados expresamente dentro de la decisión.
Las medidas cautelares buscan garantizar bienes dentro del proceso mientras avanza la actuación judicial. No significan por sí solas que las controversias existentes entre las partes hayan quedado resueltas de manera definitiva.
También le podría interesar: Capturan a presunto jefe financiero de las ACS en Bosconia
Campillo respondió a Kenel Swing
Después de conocerse la decisión, Luis Campillo reaccionó públicamente y dirigió fuertes cuestionamientos contra Kenel Yancy, conocido como Kenel Swing, actual representante legal de Grupo Kvrass de Colombia S.A.S. Campillo sostuvo que trabajó cerca de 15 años para la agrupación y aseguró que, según su versión, nunca recibió una liquidación por ese periodo.
En el mismo pronunciamiento, Campillo hizo señalamientos sobre una supuesta falsificación de documentos y contratos. Esas afirmaciones corresponden exclusivamente a la versión del artista y no aparecen establecidas como hechos probados en la decisión judicial conocida.
El acordeonero resumió su posición con una expresión que rápidamente comenzó a circular en redes: “Mi abogado es Dios”. Además, afirmó que no promovió acciones contra Grupo Kvrass porque, según explicó, una demanda también podía afectar a Yader Romero.
Una disputa que viene desde años atrás
El enfrentamiento jurídico entre antiguos integrantes de Kvrass no comenzó con este proceso. Después de la salida de Yader Romero y Luis Campillo en 2021, surgieron controversias relacionadas con la agrupación, su razón social y la utilización comercial del nombre Kvrass.
En 2023 ya se había conocido una disputa ante la Superintendencia de Industria y Comercio por el uso de la marca. En ese momento se hicieron públicas decisiones que ordenaban a Romero y Campillo abstenerse de utilizar determinadas expresiones vinculadas a Kvrass para promocionar presentaciones artísticas.
Los registros públicos de la Superintendencia muestran además actuaciones posteriores dentro de un proceso de competencia desleal y propiedad industrial en el que aparecen Grupo Kvrass de Colombia S.A.S. como demandante y Campillo y Romero como demandados.
La nueva actuación ocurre ahora en la jurisdicción civil de Valledupar y tiene un componente patrimonial concreto: cuentas, vehículos y parte de las acciones de la sociedad quedaron bajo medidas cautelares.
El proceso continuará definiendo el alcance de las obligaciones reclamadas y las posibilidades de defensa de los demandados. Mientras tanto, el histórico grupo vallenato vuelve a estar en el centro de la atención, esta vez no por una nueva canción, sino por una disputa judicial que involucra a varios de quienes construyeron una de las propuestas musicales más reconocidas de su generación.

