La primera vuelta presidencial de Brasil dejó algo más que un resultado electoral. La derecha latinoamericana miró hacia Brasil y encontró allí un nuevo punto de referencia. Flávio Bolsonaro quedó primero, Tarcísio de Freitas fue reelegido en São Paulo y varios integrantes de la familia Bolsonaro conquistaron cargos en el Congreso. La reacción de dirigentes de la región fue inmediata.
Pero en Colombia apareció un silencio llamativo. Mientras Javier Milei, Abelardo De la Espriella, María Fernanda Cabal e Iván Duque se pronunciaron sobre la jornada brasileña, Álvaro Uribe no ha publicado, hasta ahora, un mensaje equivalente sobre Flávio Bolsonaro en su cuenta de X. Ese contraste merece atención.
Brasil, nuevo escenario para la derecha latinoamericana
Flávio Bolsonaro obtuvo 47,03 % de los votos válidos, frente al 45,16 % de Luiz Inácio Lula da Silva. Los dos disputarán la segunda vuelta el próximo 25 de octubre. El resultado fue significativo también por lo ocurrido en São Paulo. Tarcísio de Freitas, antiguo ministro de Infraestructura de Jair Bolsonaro, fue reelegido gobernador en primera vuelta con 62,65 % de los votos válidos.
Además, la familia Bolsonaro consiguió una presencia amplia en el Congreso. Michelle Bolsonaro fue elegida senadora, mientras Carlos Bolsonaro, Jair Renan y Renato Bolsonaro también obtuvieron cargos legislativos. Por eso, reducir la jornada a la ventaja de Flávio sobre Lula sería quedarse corto. El resultado mostró la capacidad del bolsonarismo para conservar presencia presidencial, territorial y legislativa.
Milei: Brasil como parte de una batalla continental
Javier Milei reaccionó rápidamente. El presidente argentino celebró el resultado de Flávio y vinculó la subida de los mercados con la ventaja del candidato brasileño. En su mensaje, además, utilizó su habitual lenguaje de confrontación contra la izquierda y terminó con una referencia explícita a MAGA. La reacción financiera también fue real. Los mercados brasileños registraron una respuesta positiva después del resultado, en medio de las expectativas de los inversores sobre un eventual cambio en la orientación económica del país.
Milei, sin embargo, hizo una interpretación política de ese movimiento financiero. Para él, la reacción de los mercados confirma una idea más amplia: el avance electoral de la derecha puede ir acompañado de expectativas económicas favorables.
De la Espriella: “el verdadero cambio es derrotar a la izquierda”
El presidente colombiano Abelardo De la Espriella también respaldó públicamente a Flávio. Durante la jornada electoral escribió que su corazón estaba con Brasil y afirmó que “el verdadero cambio es derrotar a la izquierda”. También llamó a Flávio “amigo” y cerró su mensaje con referencias a la patria y a Cristo Rey.
Su reacción tiene una particularidad. De la Espriella no presenta el resultado brasileño solamente como un acontecimiento internacional. Lo incorpora a su propia narrativa política. Brasil aparece así como parte de un proceso regional en el que la derecha busca presentarse como alternativa a los gobiernos de izquierda.
Cabal: Bolsonaro como modelo político
La reacción de María Fernanda Cabal merece una atención especial. Primero celebró la reelección de Tarcísio de Freitas en São Paulo. Destacó la seguridad, la libertad y el respaldo a quienes trabajan y producen. Después fue mucho más explícita con la familia Bolsonaro. Cabal celebró que Flávio llegara a segunda vuelta y que Michelle, Carlos, Jair Renan y Renato obtuvieran representación legislativa. Su mensaje calificó a los Bolsonaro como una “familia fenómeno” y destacó sus ideas de libertad, coraje y sentido común.
La reacción adquiere mayor relevancia por el momento político colombiano. Cabal acaba de abandonar el Centro Democrático para incorporarse al Partido Republicano. Ella misma ha definido el proyecto como una plataforma para construir “una nueva derecha”; por eso, su entusiasmo con el modelo brasileño puede leerse también dentro de su propio proceso de construcción política. No está simplemente felicitando a un candidato extranjero. Está mostrando a su audiencia qué tipo de derecha considera atractiva.
Duque eligió otro lenguaje
Iván Duque también felicitó a Flávio. Pero su mensaje fue diferente. El expresidente colombiano reconoció las instituciones brasileñas, a los ciudadanos que participaron en la jornada y el respeto por la voluntad popular. Además, destacó la importancia de Brasil para el presente y el futuro de América Latina. La diferencia es significativa.
Milei habla de mercados y de la confrontación entre derecha e izquierda. De la Espriella habla de derrotar a la izquierda. Cabal habla de libertad, seguridad y del éxito electoral de la familia Bolsonaro. Duque habla de democracia e institucionalidad. Cuatro dirigentes. Cuatro registros distintos frente al mismo resultado.
Y, entonces, aparece Uribe
Aquí está la pregunta que da sentido a esta historia. ¿Por qué calla Álvaro Uribe? Hasta el momento, no encontramos un pronunciamiento público suyo equivalente a los de Milei, De la Espriella, Cabal o Duque sobre la primera vuelta brasileña. Eso es un hecho observable.
Lo que no podemos afirmar, sin una declaración del propio Uribe, es por qué decidió no pronunciarse. Puede ser una decisión política deliberada. Puede ser simplemente que todavía no haya considerado necesario hacerlo. También puede cambiar en las próximas horas; por eso, conviene no convertir el silencio en una conclusión, pero sí vale la pena formular la pregunta.
El silencio llega en un momento particular para el uribismo
La pregunta adquiere mayor interés porque la derecha colombiana atraviesa una etapa de reorganización. Cabal acaba de salir del Centro Democrático para incorporarse al Partido Republicano. Su discurso habla expresamente de construir una nueva derecha. Al mismo tiempo, el gobierno de De la Espriella representa otra expresión de ese espacio político.
Por eso Brasil ofrece ahora un espejo. Milei tiene su propia derecha. De la Espriella tiene la suya. Cabal está construyendo la suya. Duque conserva un registro institucional. Y Uribe sigue siendo una referencia histórica, pero todavía no sabemos cómo quiere ubicarse frente a esta nueva configuración. Ahí está el verdadero interés político del silencio.
Brasil como espejo de Colombia
La elección brasileña todavía no está definida. Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta, pero necesita superar a Lula nuevamente el 25 de octubre para llegar a la Presidencia; sin embargo, algo ya ocurrió. Brasil se convirtió en el escenario donde distintas derechas latinoamericanas están proyectando sus propias ideas sobre el futuro de la región.
Para Milei, es parte de una batalla económica y política. Para De la Espriella, representa el avance de la derecha y la derrota de la izquierda. Para Cabal, el bolsonarismo ofrece un modelo de organización política y familiar que acaba de demostrar una importante capacidad electoral. Para Duque, Brasil sigue siendo una pieza fundamental de la institucionalidad democrática regional.
Y para Uribe, por ahora, queda una pregunta abierta. ¿Por qué calla? Quizás la respuesta sea menos importante que el hecho de que, en este nuevo mapa de la derecha latinoamericana, su silencio ya se convirtió en noticia.

