María Corina Machado cuestionó las condiciones y la legitimidad del acuerdo petrolero de Venezuela con Estados Unidos, presentado por Donald Trump como el mayor negocio de esta naturaleza en la historia. La dirigente opositora advirtió que todavía se desconoce el verdadero alcance del pacto celebrado con el gobierno interino de Delcy Rodríguez.
“Sé lo que ustedes están sintiendo: tristeza, rabia, ese malestar tan repetido en nuestra historia porque alguien decida sobre lo nuestro, en nuestro nombre, sin contar con nosotros”, expresó Machado en un video divulgado este jueves. Su pronunciamiento se conoce varios días después del anuncio realizado por Trump y mientras persisten diferencias entre las versiones ofrecidas por Washington y Caracas.
María Corina pide conocer quién firma y quién aporta el dinero
Machado explicó que demoró su pronunciamiento porque buscaba obtener la mayor cantidad de información posible. Sin embargo, aseguró que siguen sin conocerse aspectos esenciales del negocio, entre ellos quiénes lo suscribieron, qué compromisos concretos contiene, quién financiará las inversiones y qué garantías tendrá Venezuela. “Aún no se conoce el verdadero alcance de este acuerdo, quién firma, qué es lo que realmente se firma, quién pone el dinero, quién da las garantías, cómo beneficia esto a los venezolanos”, manifestó. Para la dirigente, esas dudas justifican la preocupación por las consecuencias que el acuerdo podría tener sobre el futuro económico y político del país.
La opositora tampoco presentó el desarrollo petrolero como una actividad aislada. Sostuvo que la recuperación del sector dependerá del funcionamiento de las redes eléctricas, los puertos, las cadenas productivas y las instituciones encargadas de proporcionar seguridad jurídica a los inversionistas y protección a los ciudadanos.
¿Qué establece el acuerdo petrolero de Venezuela?
Trump anunció el acuerdo el 28 de agosto y aseguró que Estados Unidos obtuvo control mayoritario sobre campos con aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas. Esa cantidad equivale a cerca del 21 % de las reservas venezolanas y supera las reservas territoriales probadas de Estados Unidos, estimadas en unos 46.000 millones de barriles. Según la ficha informativa de la Casa Blanca, el gobierno interino venezolano concedió a North American Blue Energy Partners, NABEP, derechos para desarrollar 17 campos petroleros. Washington afirma que las concesiones tendrán una duración de 100 años, aunque Delcy Rodríguez habló inicialmente de un acuerdo por 25 años.
NABEP concedió gratuitamente al Gobierno estadounidense una participación del 35 % en su empresa matriz. También le otorgó el derecho de comprar, al costo de producción, el 20 % del petróleo extraído en sus campos actuales y futuros. Estados Unidos tendrá, además, la primera opción para adquirir el 80 % restante. El Gobierno estadounidense contará con poder de veto sobre la designación de los miembros de la junta directiva y la mayoría de sus integrantes deberá tener ciudadanía estadounidense. El acuerdo estará sometido a las leyes y los tribunales de ese país.
¿Qué significa que no cuesta dinero al contribuyente?
Trump afirmó que el acuerdo se consiguió “sin costo para el contribuyente estadounidense”. La expresión se refiere específicamente a que NABEP entregó al Gobierno de Estados Unidos el 35 % de participación sin exigir un desembolso del Tesoro norteamericano. La afirmación no significa que recuperar los campos y extraer el petróleo carezca de costos. La empresa proyecta captar hasta US$100.000 millones de capital privado para reparar instalaciones, aumentar la producción y construir nueva infraestructura.
Delcy Rodríguez aseguró que Venezuela podría recibir más de US$209.000 millones en impuestos y regalías. La Casa Blanca calcula cerca de US$200.000 millones durante los primeros 25 años, pero todavía no se conoce el documento integral que permita verificar todas las obligaciones, plazos y mecanismos de distribución de los ingresos. Además, los beneficios no serían inmediatos. La infraestructura petrolera venezolana presenta años de deterioro y elevar sustancialmente la producción requerirá inversiones prolongadas. Expertos consultados por Associated Press han advertido que el impacto sobre los precios estadounidenses podría tardar varios años.
Machado respalda a Estados Unidos, pero cuestiona a Delcy
Machado reconoció que Venezuela necesita capital extranjero y definió a Estados Unidos como el principal socio para desarrollar el potencial energético del país. También señaló que la ubicación geográfica y la combinación de recursos renovables y no renovables convierten a Venezuela en un territorio estratégico para la seguridad estadounidense. No obstante, estableció una diferencia entre asociarse con Estados Unidos y reconocer la autoridad del gobierno encargado de Rodríguez para comprometer los recursos nacionales.
“El patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo, le pertenece al pueblo venezolano”, afirmó. Después agregó que “los enemigos de los Estados Unidos en Venezuela están hoy en Miraflores”, en referencia a la continuidad de dirigentes chavistas dentro del poder ejecutivo. Su posición introduce una cuestión política central: si Estados Unidos profundiza sus intereses económicos bajo la administración de Rodríguez, podría disminuir su incentivo para impulsar una transición democrática. Machado sostiene, por el contrario, que la legitimidad institucional constituye la principal garantía para que las inversiones sean estables y duraderas.
Los cinco requisitos planteados por María Corina
Machado recordó el plan energético que presentó en marzo durante la conferencia CERAWeek, celebrada en Houston. Su propuesta plantea cinco condiciones para recibir inversiones petroleras:
- Un marco legal transparente, aprobado públicamente por una Asamblea Nacional legítima.
- Una agencia independiente de hidrocarburos que permita al Estado actuar como regulador y no simultáneamente como operador y fiscalizador.
- Licitaciones públicas y abiertas, con reglas conocidas previamente y resultados transparentes.
- Un régimen fiscal estable que atraiga capital y garantice ingresos justos para Venezuela.
- Seguridad jurídica, respeto por los contratos y acceso al arbitraje internacional.
La dirigente aseguró que estas condiciones permitirían reducir el riesgo país y construir una relación de beneficio mutuo para Venezuela, Estados Unidos, los inversionistas y los trabajadores. Sin embargo, insistió en que únicamente un gobierno elegido mediante el voto popular puede proporcionar estabilidad política.
“Venezuela vale mucho más que su petróleo”
Machado relacionó la discusión petrolera con las elecciones del 28 de julio de 2024, cuyos resultados oficiales fueron desconocidos por la oposición venezolana. Según su interpretación, aquella votación produjo un mandato ciudadano que todavía no se ha materializado en un cambio de gobierno. La dirigente concluyó que cualquier recuperación económica solo tendrá sentido si se refleja en medicamentos, agua, electricidad, educación e infraestructura. También defendió la soberanía popular como la única vía para construir un gobierno obligado a rendir cuentas.
“Venezuela vale mucho más que su petróleo. El verdadero valor de Venezuela es su gente”, señaló al cerrar un mensaje que, más que rechazar la relación energética con Washington, exige que cualquier acuerdo sea público, competitivo y respaldado por un gobierno democrático.


