Josefa Guerra de Daza, la mujer que inspiró a Leandro Díaz para componer ‘La diosa coronada’, murió este sábado 15 de agosto a los 92 años en el corregimiento de Las Palmitas, jurisdicción de La Jagua de Ibirico, Cesar. La noticia fue confirmada por su familia.
Su nombre quedó unido para siempre a una de las canciones más importantes de la música vallenata. La historia nació en Tocaimo, corregimiento de San Diego, donde Leandro Díaz conoció a Josefa cuando ella era apenas una adolescente y quedó cautivado por su belleza. Años después, ese episodio terminó convertido en una composición que trascendió el vallenato y llegó incluso a la literatura universal.
Murió a los 92 años en Las Palmitas
María Emilia, tercera hija de Josefa Guerra, confirmó que su madre había cumplido 92 años el pasado 18 de mayo. Aunque nació y pasó parte de su infancia en Tocaimo, durante cerca de cinco décadas hizo su vida en Las Palmitas.
Según explicó su hija, Josefa vivió allí sus últimos 49 años, rodeada por su familia. Sus allegados recuerdan esa última etapa como un periodo tranquilo y acompañado por sus seres queridos.
La historia detrás de ‘La diosa coronada’
Leandro Díaz relató en diferentes oportunidades cómo conoció a Josefa Guerra en Tocaimo. En una entrevista publicada por El Universal, el compositor recordó que se sintió atraído por ella, pero que sus intentos de acercamiento no prosperaron. De aquella experiencia nació la letra y la melodía de ‘La diosa coronada’.
El propio Leandro contó que Josefa era una mujer muy bella y que su rechazo terminó convirtiéndose en inspiración. Esa historia también fue reconstruida años después por la propia Josefa, quien recordó que durante su adolescencia recibió mensajes sobre el interés que el compositor sentía por ella.
De Tocaimo a la literatura de García Márquez
La canción alcanzó una dimensión todavía mayor cuando Gabriel García Márquez utilizó uno de sus versos como epígrafe de ‘El amor en los tiempos del cólera’.
El reconocimiento convirtió a ‘La diosa coronada’ en una pieza que trascendió las fronteras del vallenato y vinculó definitivamente la obra de Leandro Díaz con la literatura de García Márquez.
La relación entre ambos artistas también quedó documentada por el propio Leandro. El compositor recordó que interpretó la canción frente a García Márquez en Valledupar en 1967 y que al escritor le gustó profundamente.
Josefa siempre estuvo ligada a esa historia
Con el paso de los años, Josefa Guerra terminó convertida en un personaje esencial dentro de la memoria del vallenato. Su historia dejó de pertenecer únicamente al ámbito personal de Leandro Díaz y pasó a formar parte del origen de una de sus composiciones más recordadas.
En 2022, más de siete décadas después de aquellos acontecimientos en Tocaimo, Josefa decidió contar con mayor detalle cómo vivió esa etapa de su juventud y cómo conoció el interés que el compositor tenía por ella.
Su testimonio permitió conocer la historia desde la otra orilla: la de la mujer real detrás de una canción que durante décadas fue escuchada sin que muchos supieran quién había inspirado aquellos versos.
Se va una protagonista de la memoria vallenata
La muerte de Josefa Guerra de Daza no representa solamente la desaparición de la musa de una canción. También marca la partida de una testigo directa de una época fundamental en la construcción del vallenato narrativo, cuando compositores como Leandro Díaz convertían personajes, amores, lugares y acontecimientos cotidianos en canciones.
‘La diosa coronada’ permanece como una de las obras emblemáticas de Leandro Díaz y, con ella, el nombre de Josefa Guerra seguirá ocupando un lugar dentro de la memoria cultural del Cesar y del vallenato.


