La temperatura media de los océanos alcanzó un nuevo récord mundial el pasado 22 de agosto de 2026, cuando el promedio diario llegó a 21,1 °C, superando ligeramente la marca de 21,09 °C registrada en marzo de 2024. El nuevo máximo se produce en medio del fortalecimiento de El Niño y de una tendencia de calentamiento oceánico que los científicos relacionan con décadas de cambio climático provocado por las actividades humanas.
El dato corresponde al monitoreo del Servicio de Cambio Climático de Copernicus y forma parte del conjunto ERA5. La medición toma como referencia una extensa franja de los océanos situada entre los 60 grados de latitud sur y los 60 grados norte, por lo que no representa específicamente la temperatura del mar Caribe ni de las costas colombianas.
¿Qué significa que el océano llegara a 21,1 °C?
El valor de 21,1 °C representa un promedio de gran parte de la superficie oceánica mundial. Por esta razón, no debe interpretarse como la temperatura que registran todas las playas o mares del planeta.
Copernicus utiliza para este seguimiento información del conjunto ERA5, cuya serie comienza en 1979. El sistema estima la denominada temperatura fundamental del océano, aproximadamente a diez metros de profundidad.
Aunque la diferencia frente al récord anterior es de apenas una centésima de grado, el momento en el que ocurrió resulta especialmente relevante.
El récord apareció en una época poco habitual
Las temperaturas medias de los océanos suelen alcanzar sus valores más elevados durante marzo y abril. Sin embargo, esta vez el máximo mundial se registró en agosto.
El anterior récord para este mes correspondía a 2023, cuando el promedio diario alcanzó 20,98 °C. El nuevo registro lo supera en aproximadamente 0,12 °C.
Además, la tendencia ya venía mostrando señales excepcionales. Julio de 2026 se convirtió en el julio con mayor temperatura superficial oceánica de la serie, con un promedio de 20,96 °C.
El 31 de julio, el indicador llegó a 21,05 °C, quedando muy cerca del máximo absoluto que permanecía vigente desde marzo de 2024.
El Niño influye, pero no explica todo el calentamiento
Parte del comportamiento actual está relacionado con el fortalecimiento de El Niño en el Pacífico tropical.

Este fenómeno ocurre cuando las aguas del Pacífico ecuatorial registran temperaturas superiores a lo habitual y puede alterar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta.
Sin embargo, los especialistas advierten que El Niño está actuando sobre un océano que ya venía acumulando calor durante décadas.
En otras palabras, el fenómeno natural puede intensificar temporalmente las temperaturas, pero la tendencia de fondo está vinculada al calentamiento global derivado de las actividades humanas.
Los modelos estacionales también indican que el actual episodio de El Niño podría continuar fortaleciéndose durante los próximos meses.
Un océano más caliente afecta también a la atmósfera
El aumento de la temperatura oceánica tiene consecuencias que van mucho más allá del mar.
Los océanos cumplen una función fundamental como reguladores de la temperatura del planeta y almacenan grandes cantidades de calor.
Cuando su temperatura aumenta, también pueden transferir más calor y humedad hacia la atmósfera. Esto incrementa la cantidad de energía disponible para algunos sistemas meteorológicos y puede favorecer episodios de precipitaciones intensas cuando coinciden las condiciones adecuadas.
El calentamiento del agua también provoca expansión térmica y contribuye al aumento del nivel del mar.
Además, aumenta la probabilidad de olas de calor marinas, fenómenos que pueden afectar arrecifes de coral, praderas marinas, pesquerías, acuicultura y cadenas alimentarias.

Según los datos citados por Copernicus, el número de días con olas de calor marinas a nivel mundial se ha multiplicado considerablemente desde comienzos de la década de 1990.
¿Qué relación tiene con el calor del Caribe colombiano?
El nuevo récord mundial coincide con un periodo de temperaturas excepcionalmente elevadas en varias zonas del Caribe colombiano.
Durante agosto, municipios como Valledupar, Santa Marta, Cartagena, Riohacha y Manaure han registrado condiciones de calor intenso.
En Valledupar, por ejemplo, se documentaron temperaturas cercanas a los 43 °C, con registros que superaron máximos históricos para agosto.
Sin embargo, el récord mundial de temperatura oceánica no significa que sea la causa directa de esas temperaturas.
El comportamiento climático del Cesar depende de múltiples factores, entre ellos la humedad, los vientos, la presencia de ondas tropicales, la Sierra Nevada de Santa Marta, El Niño y otros sistemas atmosféricos.
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Más temperatura del mar no significa más lluvias
Otro punto importante es que un océano más caliente no significa automáticamente que vaya a llover más en Valledupar o en el Cesar.
Un mar cálido puede aportar mayor cantidad de humedad a la atmósfera, pero para que se produzcan precipitaciones deben coincidir diferentes condiciones meteorológicas.
Durante episodios de El Niño, algunas regiones colombianas incluso pueden experimentar disminuciones de las lluvias durante determinados periodos.
Al mismo tiempo, pueden presentarse tormentas intensas en días específicos debido al paso de ondas tropicales u otros sistemas.
Por esta razón, tampoco sería correcto relacionar directamente el récord oceánico con las recientes alertas por aumento de niveles de ríos y quebradas del departamento.
El calentamiento podría continuar durante 2026
Copernicus mantiene el monitoreo diario para determinar si los 21,1 °C fueron un máximo puntual o si los océanos permanecerán cerca de niveles récord durante las próximas semanas.
Lo ocurrido durante los últimos meses muestra una tendencia persistente.

Junio alcanzó valores récord para ese mes, julio volvió a superar su máximo histórico y agosto terminó rompiendo el registro absoluto diario vigente desde marzo de 2024.
Por eso, la importancia del nuevo récord no está solamente en la diferencia de una centésima de grado.
La señal más relevante es que los océanos continúan acumulando calor y han alcanzado su mayor temperatura diaria precisamente en una época del año en la que normalmente deberían estar por debajo de sus máximos.
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