Pereira tras el terremoto sigue enfrentando una situación crítica tres días después del movimiento de magnitud 7,4 que golpeó al país. Sectores permanecen sin energía eléctrica y algunas zonas tienen dificultades de conexión a internet. A esto se suman edificios averiados, escombros en las calles y restricciones para proteger a la población.
Las autoridades mantienen operativos de emergencia mientras organismos de socorro recorren las zonas más afectadas. Durante el día, ambulancias, bomberos, Cruz Roja y Defensa Civil necesitan corredores despejados. Por la noche, la presencia de Policía y Ejército aumenta en sectores donde persisten riesgos de seguridad.
Pereira tras el terremoto: edificios siguen bajo amenaza
El panorama urbano refleja la fuerza del terremoto. Semana reportó fachadas desprendidas, techos colapsados y construcciones con daños que podrían obligar a su demolición. En algunas edificaciones todavía pueden verse muebles y pertenencias abandonadas, debido al peligro que representa volver a ingresar.
La ciudad continúa evaluando cuáles estructuras pueden utilizarse y cuáles representan un riesgo. Los escombros permanecen en diferentes vías mientras avanzan las inspecciones. Muchos propietarios esperan además ser incluidos dentro de los censos de afectados antes de retirar completamente los restos de sus inmuebles.

[Noticias del Cesar documentó desde el 10 de agosto los daños y derrumbes registrados en Pereira y otras ciudades del Eje Cafetero]. El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana y alcanzó magnitud 7,4. Su epicentro quedó ubicado en San José del Palmar, Chocó.
Toque de queda cambia las noches en Pereira
Las autoridades mantienen toque de queda durante la noche en el centro y otros sectores específicos de Pereira. Según el reporte conocido este jueves, la restricción empieza a las 6:00 de la tarde y termina a las 6:00 de la mañana en las áreas donde aplica.
Las calles quedan prácticamente vacías durante esas horas. Policías, militares y vigilantes privados custodian algunos establecimientos afectados. Propietarios de negocios también han contratado seguridad para proteger lo poco que quedó dentro de locales y edificios dañados.
Las autoridades buscan evitar saqueos y garantizar el desplazamiento de los organismos de emergencia. Las ambulancias y equipos de rescate tienen prioridad en las vías, especialmente cuando reciben información sobre posibles personas atrapadas entre estructuras colapsadas.
Sin energía, internet y con problemas de gas
La emergencia también golpea los servicios básicos. Algunos sectores continúan sin energía eléctrica y otros registran dificultades con internet. Durante la noche, ciertas cuadras afectadas dependen de linternas y teléfonos celulares para contar con iluminación.
También existen problemas con el suministro de gas en determinados puntos. Las empresas y autoridades revisan posibles fugas antes de restablecer completamente el servicio. En zonas con edificaciones destruidas, estas verificaciones resultan esenciales para evitar una emergencia adicional.
Los problemas de comunicación afectan igualmente las actividades comerciales. Algunos establecimientos únicamente pueden recibir pagos en efectivo. Además, varios cajeros automáticos presentan dificultades y numerosos semáforos resultaron dañados por el terremoto.
Conseguir hotel se volvió otra dificultad
Encontrar alojamiento también representa un desafío. La oferta hotelera disponible se redujo después del terremoto, debido a cierres preventivos y daños en algunas edificaciones. Los establecimientos que siguen funcionando pueden presentar limitaciones en energía, agua o conexión a internet.

Esta situación coincide con la llegada de funcionarios, organismos de emergencia, voluntarios y familiares de personas afectadas. La presión sobre los servicios disponibles creció mientras la ciudad intenta recuperar gradualmente su funcionamiento habitual.
La Alcaldía de Pereira mantiene información oficial sobre la emergencia y ha actualizado los puntos de albergue disponibles para quienes necesitan atención. El gobierno municipal continúa publicando orientaciones mientras avanzan las evaluaciones en diferentes zonas de la ciudad.
Rescatistas trabajan contra el tiempo
Al cumplirse tres días del terremoto, los equipos de búsqueda continúan trabajando entre los escombros. Grupos de socorristas se desplazan hacia los lugares donde existen reportes que requieren verificación. Las labores incluyen remoción controlada de materiales y búsqueda en estructuras destruidas.

En diferentes puntos se han formado cadenas humanas para mover elementos y facilitar el trabajo de los especialistas. En otras zonas, los voluntarios guardan silencio cuando los rescatistas necesitan detectar posibles señales entre los restos de las edificaciones.
La UNGRD mantiene activa la coordinación nacional de la emergencia. Desde el primer día fueron desplegados grupos especializados de búsqueda y rescate hacia las regiones afectadas. Las autoridades territoriales también continúan evaluando viviendas, infraestructura y necesidades de las comunidades.
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El Gobierno ya estuvo en las zonas afectadas
El presidente Abelardo de la Espriella visitó Pereira durante la emergencia para conocer directamente las afectaciones. [Noticias del Cesar informó sobre ese recorrido presidencial y las reuniones realizadas para revisar la atención a los damnificados].
La prioridad inmediata sigue concentrada en las operaciones de búsqueda y en la protección de la población. La reconstrucción llegará después, cuando las autoridades tengan una evaluación más completa de los daños y puedan determinar cuáles estructuras necesitan intervención.
Pereira tras el terremoto todavía está lejos de recuperar la normalidad. La ciudad enfrenta apagones, daños estructurales, dificultades de comunicación y restricciones nocturnas. Mientras avanzan las horas, rescatistas, autoridades y ciudadanos continúan trabajando entre ruinas para superar una emergencia que transformó la vida de la capital risaraldense.


