La sequía comienza a golpear con fuerza al campo del Cesar. Productores agropecuarios pidieron a la Gobernación y a las alcaldías evaluar una declaratoria de calamidad pública ante la reducción de fuentes de agua, la falta de alimento para los animales y las dificultades económicas que enfrentan agricultores y ganaderos.
La solicitud surgió durante una rueda de prensa del sector agropecuario, en la que varios productores expusieron el deterioro de las condiciones en las fincas. Entre las principales preocupaciones aparecen la mortalidad de animales, la disminución de áreas cultivadas y las ventas forzadas de ganado.
Uno de los voceros fue Campo Elías López, productor agropecuario del Cesar y La Guajira, quien aseguró que muchos ganaderos ya comenzaron a vender parte de sus hatos porque no cuentan con los recursos suficientes para sostenerlos durante la temporada seca.
Ganaderos venden animales por falta de agua y alimento
Según López, la situación ha llevado a numerosos productores a reducir el número de animales en sus fincas. La compra de alimento y el transporte de agua aumentan los costos, mientras disminuyen las condiciones naturales para mantener el ganado.
El productor advirtió que esta presión también afecta la generación de empleo rural y la continuidad de algunas actividades agrícolas.

Además, señaló que varios cultivos temporales han disminuido debido a la falta de agua y a la incertidumbre frente al comportamiento del clima durante los próximos meses.
Por esta razón, los gremios consideran necesario que las autoridades territoriales evalúen formalmente la magnitud de las afectaciones.
¿Qué permitiría una declaratoria de calamidad?
Los productores argumentaron que la Ley 1523 de 2012, relacionada con la gestión del riesgo de desastres, permite a gobernadores y alcaldes declarar la calamidad pública cuando una situación supera la capacidad ordinaria de respuesta.
Una eventual declaratoria facilitaría la estructuración de medidas para enfrentar la emergencia.
Entre ellas podrían contemplarse apoyos para la alimentación animal, suministro de agua, atención a cultivos y acciones dirigidas a proteger la actividad productiva y el empleo rural.
Sin embargo, la decisión no es automática.
El Consejo Departamental de Gestión del Riesgo deberá evaluar las afectaciones, revisar las capacidades disponibles y establecer si existen condiciones para recomendar una medida de este tipo.
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Corpocesar reporta reducción de caudales
La preocupación del sector productivo coincide con los reportes de Corpocesar sobre varias fuentes hídricas del departamento.
La corporación informó que los monitoreos realizados durante julio y agosto evidenciaron disminuciones considerables en los caudales de los ríos Sicarare, Maracas, Tucuy y Sororia.
Estas fuentes tienen importancia para el abastecimiento de comunidades y municipios. Además, suministran agua para actividades agrícolas y pecuarias.
Por esa razón, la reducción de sus caudales aumenta el riesgo de dificultades tanto para el consumo humano como para la producción rural.

Corpocesar anuncia mayores restricciones
Ante el panorama, Corpocesar anunció que aplicará medidas más restrictivas para el otorgamiento de nuevas concesiones de agua.
La entidad señaló que la prioridad será garantizar el consumo humano y doméstico.
Asimismo, se tendrán en cuenta usos considerados esenciales, entre ellos los abrevaderos para animales.
La corporación también recomendó a productores, municipios y empresas prestadoras de servicios públicos comenzar a evaluar fuentes alternativas de abastecimiento.
Según la entidad, los trámites relacionados con estas alternativas tendrán prioridad siempre que cumplan los requisitos ambientales y técnicos establecidos.
Comité de Gestión del Riesgo fue aplazado
Otro elemento que genera expectativa entre los gremios es la reunión del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo.
María Inés González Thomas, directora general del área de Gestión Ambiental de Corpocesar, informó que estaba previsto un encuentro para el martes 25 de agosto.
Sin embargo, la reunión fue aplazada.
La funcionaria señaló que Corpocesar desconocía las razones de la reprogramación, aunque indicó que la entidad continúa trabajando con la Gobernación en acciones para disminuir el riesgo de desabastecimiento.
Productores esperan respuesta de la Gobernación
Ahora, los gremios esperan que la Gobernación del Cesar defina si convocará nuevamente al Consejo Departamental de Gestión del Riesgo.
También buscan conocer si el Gobierno departamental considera viable avanzar hacia una declaratoria de calamidad pública.

Mientras tanto, agricultores y ganaderos continúan enfrentando dificultades para garantizar agua, alimento y sostenimiento de sus actividades productivas.
La preocupación aumenta ante la posibilidad de que las condiciones secas se prolonguen y profundicen las afectaciones sobre los cultivos, el ganado y las fuentes hídricas del departamento.
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