Gustavo Petro pide permiso al Senado para poder salir de Colombia durante el primer año posterior a su Presidencia. La solicitud no significa que vaya a permanecer doce meses en el exterior. Sin embargo, la carta plantea una incógnita política: el expresidente no informó qué países visitará, cuánto durarán sus viajes ni cuáles serán los compromisos personales, sociales, políticos y académicos que pretende atender.
La solicitud fue presentada mediante una carta fechada el 10 de agosto de 2026, apenas tres días después de que Petro dejara la Casa de Nariño y terminara oficialmente su mandato.
El documento está dirigido a la Mesa Directiva y a la Secretaría General del Senado. Petro solicita que la Plenaria le conceda autorización previa para salir del territorio nacional durante el año siguiente al ejercicio de sus funciones.
El detalle que marca la diferencia es importante. Petro no está anunciando que abandonará Colombia durante un año completo. Está pidiendo que el permiso tenga vigencia durante ese periodo para efectuar los viajes que requiera su nueva agenda.
Petro pide permiso al Senado: esto ordena la Constitución

La solicitud no corresponde únicamente a una decisión personal del exmandatario. El artículo 196 de la Constitución Política establece una restricción especial para quien acaba de dejar la Presidencia.
La norma señala que el Presidente de la República no puede salir del país durante el año siguiente al momento en que cesó en sus funciones sin permiso previo del Senado.
La disposición está desarrollada además en el artículo 323 de la Ley 5 de 1992, Reglamento del Congreso. Allí se contempla que el Senado puede autorizar esa salida durante el año posterior a la terminación de las funciones presidenciales.
Por esa razón, el verdadero hecho noticioso no es que Petro necesite permiso. La Constitución obliga a tramitarlo. El elemento que abre interrogantes es la amplitud de la petición presentada.
Petro explica que requiere autorización para atender compromisos de carácter “personal, social, político y académico”, pero no identifica ciudades, países, organizaciones, universidades, eventos ni fechas. También pidió que la solicitud sea llevada a consideración y votación de la Plenaria en la sesión más próxima.
¿A dónde viajará Gustavo Petro?
Esa es, por ahora, la pregunta que queda sin respuesta.
La carta conocida este martes no contiene un itinerario internacional. Tampoco especifica cuánto permanecería Petro fuera de Colombia en cada desplazamiento o si establecerá temporalmente actividades en algún país.
La inquietud gana relevancia por el nuevo papel político del exmandatario. Petro no desapareció de la escena pública después del 7 de agosto. Como ya había anunciado, asumirá un papel de liderazgo dentro del Pacto Histórico y continuará participando en la oposición al nuevo Gobierno.
Por eso, los “compromisos políticos” mencionados en la solicitud podrían convertirse en uno de los puntos de mayor interés durante el debate en el Senado. La carta no explica cuáles serán esos compromisos, por lo que cualquier interpretación adicional sería, hasta ahora, especulativa.
Al momento de conocerse la petición, la Plenaria no había adoptado una decisión. La Mesa Directiva deberá programar su discusión y el presidente del Senado, Honorio Henríquez, tendrá un papel central en el trámite.
La corporación inició recientemente una nueva etapa política con la elección de Honorio Henríquez como presidente del Senado, en un Congreso que tendrá que pronunciarse ahora sobre el futuro inmediato del expresidente.
Santos presentó una solicitud mucho más detallada
El episodio tiene un antecedente cercano.
Cuando Juan Manuel Santos dejó la Presidencia en agosto de 2018 también quedó sometido a la regla del artículo 196. En aquel momento comunicó al Senado los desplazamientos que tenía previstos durante los meses siguientes.
Santos informó que estaría de vacaciones en Miami entre el 12 de agosto y el 20 de septiembre. También anunció viajes posteriores a Chile y Nueva York para dictar conferencias. Después detalló actividades académicas en Harvard, en Boston, y Oxford, en Inglaterra.
Además, según la información publicada entonces por El Tiempo, Santos manifestó que su lugar de residencia continuaría siendo Bogotá y que regresaría al país después de cada viaje.
El contraste es evidente. Mientras Santos relacionó destinos, periodos y actividades, la solicitud de Petro busca una autorización con vigencia anual sin detallar, al menos en la carta conocida, los desplazamientos que realizará.
Eso no significa por sí mismo que la petición sea irregular. La Constitución establece la necesidad del permiso, pero la discusión ahora estará en manos de los senadores.
Pastrana ya había pedido que no lo dejaran salir
El trámite llega, además, precedido por una controversia política.
Antes de que Petro entregara la Presidencia, el expresidente Andrés Pastrana pidió públicamente al Senado que no autorizara su salida del territorio nacional.
Pastrana sostuvo que Petro debía permanecer en Colombia para responder por los cuestionamientos relacionados con su elección, su familia y su administración. Se trata de una posición política del exmandatario y no de una orden judicial ni de una prohibición vigente contra Petro.
De esta manera, la solicitud que parecía un trámite constitucional puede convertirse rápidamente en un nuevo escenario de confrontación.
El Senado tendrá la última palabra. Mientras llega la votación, permanecen abiertas las preguntas centrales: ¿a dónde viajará Gustavo Petro?, ¿cuánto tiempo permanecerá fuera de Colombia?, ¿qué actividades políticas desarrollará y cuáles son los compromisos académicos que menciona en su carta?
Por ahora, el expresidente pidió el permiso. Los destinos siguen siendo un misterio.


