De la Espriella arranca: estos serán sus primeros movimientos de Gobierno

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La posesión de Abelardo de la Espriella en Cali dejó algo más que símbolos y discursos: trazó la hoja de ruta de las primeras horas de su Gobierno. Seguridad, reducción del gasto público, reforma tributaria, recuperación energética, salud y relaciones internacionales aparecen entre las prioridades que comenzarán a traducirse en decisiones desde el inicio del mandato 2026-2030.

El nuevo presidente también dejó claro que pretende imprimir velocidad a su administración. Durante su intervención anunció decretos, reformas y medidas que deberán empezar a tomar forma en los próximos días. La promesa central será convertir la denominada “Patria Milagro” en resultados concretos, mientras enfrenta un Congreso diverso y problemas económicos, sociales y de seguridad que exigen respuestas inmediatas.

Seguridad: el primer gran pulso del nuevo Gobierno

Uno de los anuncios más contundentes se produjo en materia de orden público. De la Espriella aseguró que su Gobierno expedirá un listado de organizaciones que clasificará como grupos narcoterroristas, con el propósito de fortalecer las herramientas de las Fuerzas Militares y la Policía para enfrentarlas.

El mandatario también dio por agotada, en términos políticos, la estrategia de negociación con organizaciones armadas que no se sometan a la ley. Su mensaje planteó dos caminos para esas estructuras: someterse a la justicia o enfrentar la acción de la Fuerza Pública, anticipando un cambio profundo frente a la política de paz del Gobierno anterior.

Congelar el gasto será una de sus primeras decisiones

La economía tendrá movimientos desde las primeras jornadas. El presidente anunció que pretende firmar un decreto para congelar el crecimiento del gasto público, argumentando que Colombia necesita ordenar las finanzas antes de emprender nuevas transformaciones económicas. La medida no implicaría, según explicó, reducir los programas destinados a la población vulnerable.

De la Espriella también prometió impulsar una reforma estructural del sistema tributario. Entre sus objetivos aparecen simplificar las obligaciones, combatir la evasión y generar mejores condiciones para la inversión. El mandatario reiteró además su intención de eliminar el impuesto al patrimonio, una de las promesas económicas que defendió durante la campaña.

Fracking y energía marcarán otro giro de 180 grados

El nuevo Gobierno también pretende cambiar la política energética. De la Espriella anunció que permitirá el fracking bajo condiciones técnicas y ambientales, mientras busca recuperar reservas de petróleo y gas, fortalecer a Ecopetrol y atraer nuevas inversiones hacia el sector de hidrocarburos.

La estrategia contempla igualmente medidas para fortalecer la generación térmica, proteger los embalses y ampliar las fuentes de energía disponibles. El reto será aumentar la seguridad energética sin dejar de responder a las preocupaciones ambientales, especialmente en regiones donde podrían desarrollarse proyectos de hidrocarburos no convencionales.

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Salud, campo y mujeres también entran en la agenda inmediata

La crisis del sistema de salud ocupará otro lugar prioritario. El presidente aseguró que buscará soluciones técnicas y no ideológicas para superar los problemas de atención y financiación. Dentro de sus planes figura un programa de choque de cerca de $10 billones, destinado a enfrentar las dificultades acumuladas en el sector.

En materia rural, De la Espriella anunció que quiere convertir Cosecha Solidaria en una política gubernamental y potenciar la producción agropecuaria de la Orinoquía. También prometió una mayor presencia femenina dentro de su administración y aseguró que mujeres con experiencia y preparación tendrán protagonismo en diferentes áreas del Ejecutivo.

Estados Unidos aparece como socio clave de la nueva etapa

La política exterior también comenzará con un giro hacia Washington. Tras la posesión, la administración estadounidense manifestó su disposición a trabajar estrechamente con el nuevo Gobierno colombiano y se anunciaron conversaciones sobre cooperación económica, seguridad, lucha contra el narcotráfico e inversión.

De la Espriella también anunció su intención de avanzar en el Escudo de las Américas, una iniciativa regional basada en cooperación de inteligencia, seguridad y persecución de las finanzas criminales. Al mismo tiempo, prometió fortalecer los tratados comerciales y convertir las embajadas colombianas en herramientas para atraer capital y abrir mercados.

Las promesas ahora deberán pasar de la tarima a los decretos

El discurso de posesión dejó una agenda ambiciosa, pero la verdadera prueba comienza después de la ceremonia. Congelar el gasto, reformar impuestos, combatir estructuras armadas, intervenir la crisis de salud y modificar la política energética requieren decretos, proyectos de ley, recursos y capacidad para construir mayorías políticas.

De la Espriella prometió gobernar para quienes votaron por él y para quienes respaldaron otras opciones. También descartó promover una Asamblea Nacional Constituyente y afirmó que entregará el poder al terminar sus cuatro años. Desde este 8 de agosto comienza la etapa en la que esas palabras tendrán que convertirse en decisiones medibles para el país. 

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