La senadora Esmeralda Hernández radicó nuevamente un proyecto de ley que busca eliminar de manera progresiva el uso de jaulas para gallinas ponedoras en la producción de huevos destinados al consumo humano en Colombia.
La iniciativa, conocida como “Gallinas Libres de Jaulas”, también propone crear un sistema obligatorio de etiquetado para que los consumidores conozcan el método empleado en la producción de los huevos que compran. El proyecto quedó registrado para la legislatura 2026-2027 como una iniciativa de origen legislativo.
¿Qué propone el proyecto de ley?
El objetivo principal es que la industria avícola abandone gradualmente las denominadas jaulas en batería, utilizadas para mantener a varias gallinas confinadas durante su etapa productiva.
En su lugar, los productores tendrían que avanzar hacia sistemas libres de jaulas que les permitan a las aves caminar, abrir las alas, picotear y desarrollar otros comportamientos naturales.
Además, la propuesta busca establecer medidas que reduzcan el sufrimiento innecesario de las gallinas y eleven los estándares de bienestar animal dentro de la producción avícola colombiana.
Etiquetado para informar a los consumidores
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la creación de un sistema de etiquetado obligatorio. Con esta medida, los empaques tendrían que informar si los huevos provienen de gallinas criadas en jaulas, en galpones sin confinamiento individual o mediante sistemas de pastoreo.
La intención es que los compradores puedan conocer el origen del producto y tomar una decisión informada. Según sus promotores, esta herramienta también incentivaría a las empresas a mejorar progresivamente sus procesos de producción.
La eliminación no sería inmediata
El proyecto plantea una transición progresiva y no una prohibición inmediata. Esto significa que, si la iniciativa se convierte en ley, la industria tendría un periodo para adaptar su infraestructura y migrar hacia otros modelos de producción.
Durante el trámite legislativo deberán definirse con precisión los plazos, las condiciones técnicas, las responsabilidades de los productores y las posibles medidas de acompañamiento para las pequeñas y medianas empresas avícolas.
Por lo tanto, la sola radicación del proyecto no modifica todavía las reglas vigentes ni prohíbe actualmente la venta de huevos producidos mediante jaulas.
Iniciativa había sido presentada anteriormente
Una propuesta similar fue radicada en agosto de 2025 como el Proyecto de Ley 163 de 2025 Senado. Esa iniciativa buscaba eliminar progresivamente las jaulas, promover sistemas con mejores condiciones para las aves y garantizar información clara al consumidor.
Sin embargo, el proyecto fue archivado en junio de 2026 por tránsito de legislatura, antes de completar su trámite. Ahora, Hernández retomó la propuesta en el nuevo periodo del Congreso para intentar que avance nuevamente en los debates constitucionales.
Productores podrían intervenir en el debate
La discusión legislativa deberá considerar el impacto que una transición de este tipo podría generar en los costos de infraestructura, producción, transporte y comercialización del huevo.
La senadora reconoció que el huevo es un producto fundamental dentro de la canasta básica. Por esa razón, sostiene que la transformación debe hacerse gradualmente, sin desconocer la importancia económica y alimentaria de la industria avícola.
Los productores, las organizaciones de bienestar animal, las entidades sanitarias y las asociaciones de consumidores podrán participar en el debate para exponer sus posiciones frente a la viabilidad y los efectos de la propuesta.
¿Qué sigue para el proyecto?
La iniciativa deberá ser publicada oficialmente y asignada a una comisión constitucional para comenzar su discusión. Después necesitará superar cuatro debates en el Congreso: dos en la Cámara de Representantes y dos en el Senado.
Si obtiene las aprobaciones correspondientes, pasará a conciliación en caso de que existan diferencias entre los textos aprobados. Finalmente, deberá recibir la sanción presidencial para convertirse en ley.
Mientras ese proceso no concluya, la propuesta mantiene la condición de proyecto de ley. En consecuencia, todavía puede sufrir modificaciones, ser aprobada o archivada durante su trámite legislativo.


