Tobías Enrique Pumarejo: 120 años del nacimiento de ‘Don Toba’

El vallenato conmemora los 120 años del nacimiento de Tobías Enrique Pumarejo Gutiérrez, uno de los compositores fundamentales en la construcción del vallenato lírico y romántico. Conocido como ‘Don Toba’, nació en Valledupar el 8 de agosto de 1906 y dejó más de 150 composiciones que aún forman parte del repertorio tradicional colombiano.

Radio Nacional de Colombia lo escogió como Artista de la Semana para recordar una trayectoria marcada por las parrandas, los caballos, las historias de amor y canciones que trascendieron generaciones, entre ellas La víspera de Año Nuevo, Mírame fijamente, La cita y El alazanito.

De Valledupar a Medellín: así comenzó su historia musical

Pumarejo nació cuando Valledupar todavía pertenecía al antiguo departamento del Magdalena. Provenía de una familia vinculada con la ganadería y durante su juventud viajó a Medellín para cursar estudios en el Liceo Antioqueño de la Universidad de Antioquia.

En esa ciudad se reunió con otros jóvenes costeños y participó en la creación de la Orquesta Magdalenense, agrupación aficionada con la que buscaban difundir la música del Caribe. Esa experiencia también sirvió como uno de sus primeros espacios para desarrollar la composición.

Posteriormente regresó al Cesar y asumió la administración de la hacienda familiar El Otoño, ubicada cerca de El Copey. Allí organizó recordadas parrandas vallenatas que podían prolongarse durante varios días y convirtió la vida rural en una fuente permanente de inspiración.

Los caballos también llegaron a sus canciones

‘Don Toba’ tuvo una estrecha relación con el mundo ganadero y una particular afición por los caballos. Esa pasión quedó plasmada en composiciones como Los tres caballos, Mi potrerito y El alazanito, esta última grabada posteriormente por Alfredo Gutiérrez.

Su obra no se limitó a narrar historias románticas. También retrató amigos, personajes, acontecimientos y paisajes que hicieron parte de su vida entre Valledupar, El Copey y otras poblaciones del Caribe.

Ese carácter narrativo ayudó a consolidarlo como uno de los primeros grandes compositores que trasladaron experiencias cotidianas a las letras vallenatas.

‘La víspera de Año Nuevo’, una canción que venció el tiempo

Uno de los momentos decisivos ocurrió en 1948, cuando Pumarejo entregó a Guillermo Buitrago el merengue vallenato ‘La víspera de Año Nuevo’. Con el paso de los años, la canción se convirtió en una de las piezas tradicionales de las celebraciones decembrinas en Colombia y otros países.

El tema gira alrededor de la nostalgia que provoca recibir un nuevo año lejos de las personas queridas. Esa mezcla entre sencillez, sentimiento y memoria permitió que la composición sobreviviera al paso de las décadas.

Radio Nacional señala que su repertorio también incluye títulos como Muchacha patillalera, Nueve de mayo, Alma de Valledupar, Desolación, Sabana sanjuanera, Ojos penetrantes, Mala suerte y La muerte de Pedro Castro, conocida igualmente como Tres de marzo.

Más de 150 composiciones y varios géneros

La obra atribuida a ‘Don Toba’ supera las 150 canciones. Aunque su nombre quedó ligado principalmente al vallenato, también escribió rancheras, valses y pasillos.

Esa amplitud musical permitió que sus composiciones fueran interpretadas por diferentes generaciones de artistas. Su trabajo también destacó porque logró convertirse en un compositor de referencia pese a no ser reconocido como intérprete instrumental.

Maestro de Escalona y precursor del vallenato romántico

Tobías Enrique Pumarejo aseguró que en la hacienda El Otoño orientó en sus primeros pasos como compositores a Rafael Escalona y Gustavo Gutiérrez Cabello. Diferentes reconstrucciones históricas lo ubican como una influencia importante en el desarrollo posterior de la composición vallenata.

Sus letras comenzaron a darle un espacio mayor al amor, la nostalgia y la poesía dentro del género. Por ello, se le reconoce como uno de los precursores del vallenato lírico y romántico, corriente que más tarde alcanzaría una expresión más definida en compositores como Gustavo Gutiérrez.

También estuvo en el primer Festival Vallenato

‘Don Toba’ hizo parte del jurado de la primera edición del Festival de la Leyenda Vallenata, celebrada en 1968. Su presencia reflejaba el reconocimiento que ya tenía dentro de la música tradicional de la región.

También se le atribuye haber contribuido a abrir espacios sociales para la música de acordeón en Valledupar, en una época en la que esta expresión todavía enfrentaba prejuicios entre algunos sectores de la sociedad local.

Un legado que permanece 120 años después

Tobías Enrique Pumarejo murió en Barranquilla el 8 de abril de 1995, a los 88 años, de acuerdo con Radio Nacional. Sin embargo, sus canciones continúan presentes en parrandas, festivales, grabaciones y reuniones familiares.

La conmemoración de los 120 años de su nacimiento permite volver sobre una obra que ayudó a darle al vallenato una dimensión más sentimental y poética. ‘Don Toba’ convirtió amores, caballos, paisajes y vivencias personales en canciones que terminaron formando parte de la memoria cultural del Caribe colombiano.

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