El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció el traslado de cabecillas recluidos en La Tramacúa, en Valledupar, y en la cárcel de Cómbita, Boyacá. La medida busca impedir que continúen coordinando presuntas redes de extorsión desde los establecimientos penitenciarios.
Según explicó durante una intervención pública, los traslados se realizarían el próximo 8 de agosto hacia un penal de máxima seguridad. Allí, los internos quedarían sometidos a mayores controles y restricciones de comunicación.
Traslado de cabecillas recluidos en La Tramacúa
Entre los internos mencionados aparecen alias ‘El Tigre’ y alias ‘Cabeza de Hacha’, quienes permanecen recluidos en el establecimiento penitenciario de máxima seguridad de Valledupar, conocido como La Tramacúa.
Asimismo, el anuncio incluye a alias ‘Chuma’ y alias ‘Barbas’, recluidos en la cárcel de Cómbita. De la Espriella señaló que estas personas estarían relacionadas con la coordinación de actividades criminales desde prisión.
El presidente electo afirmó que su propósito es trasladarlos a un lugar donde no puedan mantener contacto con las estructuras delincuenciales que operan fuera de los centros de reclusión.
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Buscan frenar extorsiones coordinadas desde prisión
De acuerdo con lo anunciado, el Gobierno entrante fortalecerá los controles penitenciarios para evitar que los reclusos utilicen teléfonos celulares u otros medios de comunicación.
La estrategia también contempla reforzar la vigilancia en las cárceles donde las autoridades han detectado una presunta continuidad de actividades delictivas. De esta manera, esperan cortar la comunicación entre internos y organizaciones dedicadas a la extorsión.
“A los grupos de delincuencia común que creen que pueden seguir extorsionando desde las cárceles, los vamos a trasladar a un lugar donde no puedan hacerlo”, manifestó De la Espriella durante su intervención.
Seguridad penitenciaria será una prioridad
El presidente electo sostuvo que el control de los centros carcelarios será uno de los pilares de su política de seguridad. Por eso, anunció mecanismos más estrictos para vigilar a los internos señalados de mantener vínculos con estructuras criminales.

Además, indicó que las autoridades buscarán impedir el ingreso y uso de equipos de comunicación dentro de los establecimientos penitenciarios. Estos controles tendrían como objetivo reducir las órdenes criminales impartidas desde las cárceles.
El anuncio surge en medio de la preocupación por las extorsiones que afectan a comerciantes, empresarios y ciudadanos en diferentes regiones del país. Parte de estos hechos, según lo expuesto, estaría relacionada con delincuentes que continúan operando desde centros de reclusión.
Por ahora, se espera conocer cuál será el establecimiento de máxima seguridad al que trasladarán a los cuatro internos y qué medidas especiales aplicarán para limitar sus comunicaciones.
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