Manaure vive actualmente dos realidades que contrastan entre sí. Mientras sus habitantes expresan preocupación por los problemas de seguridad, el municipio continúa fortaleciéndose como uno de los destinos turísticos más visitados del Cesar durante los fines de semana.
La comunidad asegura que la inseguridad afecta la tranquilidad de residentes, comerciantes y visitantes. Por eso, varios ciudadanos pidieron una respuesta articulada de los gobiernos municipal, departamental y nacional.
Los habitantes también solicitaron programas que ofrezcan alternativas a los jóvenes. Entre las propuestas aparecen actividades recreativas, formación artesanal, respaldo a microempresas y espacios productivos que les permitan aprovechar mejor su tiempo.
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Comunidad pide oportunidades para los jóvenes
Uno de los ciudadanos consultados señaló que las autoridades deben actuar antes de que más jóvenes caigan en el consumo de sustancias o se vinculen con actividades delictivas.
Según explicó, Manaure necesita proyectos permanentes de recreación, emprendimiento y capacitación laboral. Estas iniciativas podrían generar ingresos, fortalecer la convivencia y reducir algunos factores de riesgo.
La comunidad considera que no basta con aumentar los controles policiales. También resulta necesario atender las causas sociales que pueden favorecer la violencia y la inseguridad.
Por esta razón, los habitantes pidieron inversiones en deporte, cultura, educación y emprendimiento. Además, reclamaron acompañamiento para quienes desean crear pequeños negocios o desarrollar actividades turísticas.
El turismo sostiene a numerosas familias
Pese a las dificultades, la actividad turística mantiene su dinamismo. Cada fin de semana llegan visitantes procedentes de diferentes municipios del Cesar y otras regiones del país.
Para muchas familias, el turismo representa su principal fuente de ingresos. Restaurantes, alojamientos, cafeterías, emprendimientos rurales y operadores de actividades recreativas se benefician del flujo de visitantes.
Una comerciante aseguró que el aumento de turistas mejora las ventas y permite llevar mayores recursos a los hogares. Este movimiento también genera oportunidades para trabajadores informales, transportadores y productores locales.
Los sitios que atraen visitantes
Entre los lugares destacados por la comunidad se encuentran Café Don Ramón, el Mirador Otero, Los Pinos, La Casa de la Mora y Los Glamping.
La oferta se complementa con actividades como el salto en parapente y las visitas a Pozo Azul. Estos atractivos han convertido a Manaure en una opción frecuente para quienes buscan naturaleza, descanso y experiencias al aire libre.

El reto para las autoridades consiste en proteger este crecimiento económico sin ignorar las preocupaciones de los ciudadanos. Manaure necesita mayor seguridad, pero también programas sociales que fortalezcan las oportunidades para sus jóvenes y permitan consolidar un turismo sostenible.


