Hoy, 3 de febrero, se conmemora el centenario del natalicio de José Guillermo «Pepe» Castro Castro, un hijo ilustre de Valledupar que dejó una huella imborrable en la historia de su tierra. Con una vida dedicada al servicio público, la política y la escritura, Pepe Castro se convirtió en un referente para generaciones de colombianos.
Nacido en 1926, creció en un entorno que lo moldeó como un hombre de carácter y visión. Su paso por la política lo llevó a ocupar cargos como concejal, alcalde de Valledupar y gobernador del departamento del Cesar. Sin embargo, su legado va más allá de los títulos y cargos públicos. Fue un visionario que impulsó obras que contribuyeron con el desarrollo de la región.

Pepe Castro también fue un prolífico escritor, autor de libros como «Crónicas de la Plaza Mayor» y «El Cuento de Pepe», que reflejan su amor por la historia y la cultura vallenata. Su compromiso con la educación y el progreso lo llevó a construir colegios, dotándolos de laboratorios y bibliotecas.
Hablar de Pepe Castro (José Guillermo Castro Castro) es invocar la esencia misma del Cesar y de Valledupar. Fue un hombre de campo, política y letras, conocido por su franqueza absoluta y un sentido del humor cargado de sabiduría regional.
Frases célebres
Este patriarca de estirpe liberal, fue reconocido por sus célebres frases que reflejaban su carácter visionario y su vocación de servicio a los demás
Aquí están algunas de sus frases más recordadas:
«En política, lo que es hoy, mañana no se sabe.» (Una de sus máximas sobre la incertidumbre y la dinámica del poder).
«Yo no soy político de escritorio, yo soy político de alpargata y barro.» (Haciendo referencia a su estilo de gobernar recorriendo los pueblos).
«Al amigo, todo; al enemigo, la ley.» (Una frase clásica de la política tradicional que él solía citar para definir lealtades).
«Valledupar no es un pueblo, es un destino.»
«Si el Cesar no progresa, es porque nos falta malicia para defender lo nuestro.» (Siempre fue un defensor del sentido de pertenencia y la autonomía regional).
Pepe Castro también contaba con también con una sabiduría popular que lo llevaba a pronunciar frases como : «La plata se hizo para gastarla y los amigos para conservarlos.» (Fiel a su fama de hombre generoso y gran anfitrión); o «Un vallenato sin un cuento es como un sancocho sin sal.» (Resaltando la importancia de la tradición oral y la picardía de la región); o esta otra donde dejo claro que no le temía a la muerte «Yo no le temo a la muerte, le temo es a que me olviden los amigos.»
Pero Pepe Castro no solo hablaba con frases; hablaba con obras de gran impacto social. Fue el gran impulsor de la famosa avenida doble calzada a La Paz, que hoy lleva su nombre y donde se alza un busto en reconocimiento a toda su trayectoria y al legado material e inmaterial que dejó a esta región. Su estilo era directo, a veces rudo, pero siempre enfocado en lo que él llamaba «la grandeza del Valle».
A lo largo de su vida, Pepe Castro recibió reconocimientos y homenajes por su contribución al desarrollo de Valledupar y el Cesar. Su legado sigue vivo en la memoria de quienes lo conocieron y en la historia de su amada tierra