La relación que procuró con el petrismo fue reivindicada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez en medio del debate provocado por la reciente coincidencia entre el Centro Democrático y el Pacto Histórico en el Senado.
La declaración, difundida por el Centro Democrático durante la noche de este jueves, apareció después de que distintos sectores comenzaran a hablar de un supuesto “petro-uribismo” tras la elección de Honorio Henríquez como presidente de la corporación.
La relación que procuró con el petrismo viene de años atrás
Al referirse a la relación que “ha procurado” con el petrismo, Uribe intenta ubicar el reciente episodio parlamentario dentro de una historia más amplia. Es decir, el acercamiento no habría nacido únicamente para impedir que Deluque llegara a la presidencia del Senado ni para desafiar al próximo Gobierno.
La elección de Honorio Henríquez, quien obtuvo 56 votos frente a los 45 alcanzados por Deluque, fue posible con el respaldo del Centro Democrático, el Pacto Histórico y congresistas de otras colectividades. Aunque hubo una coincidencia electoral evidente, tanto dirigentes uribistas como representantes del petrismo han evitado presentarla como una alianza política permanente.
El resultado, sin embargo, mostró que los dos sectores históricamente enfrentados pueden coincidir cuando existen intereses parlamentarios comunes. En esta oportunidad, el Centro Democrático buscaba defender el derecho de su bancada a presidir el Senado, mientras el petrismo pretendía impedir que el candidato respaldado por Abelardo de la Espriella controlara la corporación encargada de posesionarlo el próximo 7 de agosto.
Del enfrentamiento al diálogo directo
La relación entre Uribe y Petro ha estado marcada principalmente por la confrontación. En abril de 2007, cuando Petro era senador y Uribe ejercía la Presidencia de la República, el dirigente de izquierda promovió un debate sobre el origen y la expansión del paramilitarismo en Antioquia.
Durante aquella discusión, Petro formuló graves señalamientos relacionados con las cooperativas de vigilancia Convivir, los grupos paramilitares y personas cercanas al entonces mandatario. Ese episodio se convirtió en uno de los momentos más tensos de la rivalidad política entre ambos dirigentes.
Años después volvieron a encontrarse en el Congreso, esta vez como senadores. En diciembre de 2018 sostuvieron una fuerte discusión por el video en el que Petro aparecía recibiendo fajos de billetes. El cruce incluyó acusaciones sobre financiación política y cuestionamientos a las actuaciones del abogado Diego Cadena.
En abril de 2019 protagonizaron otro enfrentamiento durante la discusión de las objeciones presidenciales a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz. Petro cuestionó la desmovilización de los grupos paramilitares adelantada durante el Gobierno Uribe, mientras el expresidente respondió con duras expresiones contra su contradictor.
Los encuentros después de la victoria de Petro
Pese a esos antecedentes, Petro buscó reunirse con Uribe después de ganar las elecciones presidenciales de 2022. El primer encuentro ocurrió el 29 de junio de ese año, cuando aún faltaban varias semanas para la posesión del dirigente del Pacto Histórico.
La conversación se realizó en la oficina del abogado Héctor Carvajal, en el norte de Bogotá. Tras la reunión, ambos dirigentes acordaron mantener un canal directo de comunicación, sin intermediarios, pese a sus profundas diferencias ideológicas y políticas.
El 27 de septiembre de 2022 volvieron a encontrarse, esta vez en la Casa de Nariño. Uribe llegó acompañado por dirigentes del Centro Democrático para presentar observaciones sobre las reformas tributaria y de salud, así como sus planteamientos frente a la propiedad privada, las pensiones y la compra de tierras.
Al finalizar aquella cita, el expresidente sostuvo que la oposición debía saber dialogar, escuchar y tener disposición para alcanzar acuerdos. Petro, por su parte, destacó que la conversación se había desarrollado sin problemas y defendió el diálogo como herramienta democrática.
Un diálogo que no eliminó las diferencias
Los encuentros tampoco convirtieron al Centro Democrático en aliado del Gobierno Petro. En noviembre de 2023, Uribe regresó al Palacio de Nariño para discutir la reforma a la salud durante más de tres horas.
La delegación uribista presentó sus objeciones al proyecto y dejó claro que no respaldaría la iniciativa. Aunque los participantes calificaron la conversación como respetuosa, la reunión terminó sin un acuerdo de fondo.
Esa secuencia permite diferenciar el diálogo institucional de una alianza política. Uribe mantuvo una oposición frontal contra el Gobierno Petro, cuestionó sus reformas y enfrentó al petrismo en las calles, el Congreso y los tribunales, pero al mismo tiempo conservó canales de comunicación con el presidente y algunos de sus dirigentes.
La relación que procuró con el petrismo, según la explicación de Uribe, no implicó abandonar la oposición ni respaldar las reformas del Gobierno Petro. Se trató, más bien, de mantener canales institucionales con un adversario político con el que ha sostenido profundas confrontaciones durante casi dos décadas.
¿Diálogo político o alianza contra Abelardo?
La nueva declaración de Uribe parece responder a quienes aseguran que el entendimiento para elegir a Honorio Henríquez fue una alianza improvisada contra Abelardo de la Espriella. El expresidente busca mostrar que la relación con el petrismo viene siendo construida desde antes y que conversar con un adversario no implica compartir su ideología.
No obstante, la votación del Senado sí produjo una imagen política difícil de ignorar: congresistas del Centro Democrático y del Pacto Histórico celebraron el mismo resultado y derrotaron al candidato impulsado por el próximo Gobierno.
Por ahora, resulta prematuro hablar de una coalición estable entre los dos sectores. Lo que existe es una coincidencia parlamentaria entre adversarios que mantienen diferencias profundas, pero que demostraron estar dispuestos a entenderse cuando consideran amenazados sus respectivos espacios de poder.
La relación que procuró con el petrismo revela, en todo caso, que Uribe ha diferenciado el enfrentamiento ideológico del diálogo institucional. La elección de Honorio Henríquez confirmó que esa comunicación también puede facilitar coincidencias circunstanciales entre sectores históricamente enfrentados.


