Alianza Valledupar venía de recuperar confianza con dos victorias consecutivas, pero Santa Fe le frenó el impulso con una goleada 1-4 en el estadio Armando Maestre Pavajeau. El resultado dejó una lectura más profunda que el marcador: el conjunto vallenato tuvo momentos para meterse en el partido, aunque volvió a pagar muy caro sus desconcentraciones defensivas.
El equipo de Flabio Torres incluso estuvo cerca de golpear primero. Cristian Vergara estrelló un remate en el travesaño cuando el partido todavía estaba igualado. Esa oportunidad pudo cambiar el desarrollo del encuentro, pero Santa Fe respondió con contundencia y convirtió sus aproximaciones en goles.
Alexis Zapata abrió la cuenta sobre los 28 minutos. Apenas tres minutos después, Nahuel Bustos puso el 0-2 y dejó a Alianza obligado a cambiar el plan antes del descanso. Santa Fe había llegado a Valledupar después de su eliminación continental y presentó una nómina que mezcló habituales titulares con alternativas. Alianza, por su parte, mantuvo el 4-2-3-1 que venía utilizando con Flabio Torres.
El gol de Vergara abrió una puerta que duró poco
Alianza salió con otra actitud para el segundo tiempo. Vergara aprovechó un choque entre el arquero Andrés Mosquera y el defensor Iván Scarpeta para marcar el 1-2 al minuto 48.
Durante varios minutos, el equipo vallenato consiguió llevar el partido a un escenario incómodo para Santa Fe. Hubo mayor intensidad, disputas fuertes y una sensación de que el empate todavía era posible.
Sin embargo, Alianza no logró aprovechar ese momento.
Una mano dentro del área terminó en penal para Santa Fe y Bustos convirtió su segundo gol de la tarde. El 1-3 volvió a ampliar la diferencia justo cuando el local intentaba construir su mejor tramo del encuentro.
Ahí estuvo una de las claves del partido: Alianza logró reaccionar, pero no consiguió sostener esa reacción.

El problema no fue solamente recibir cuatro goles
Antes del encuentro, los números ya mostraban una diferencia entre ambos equipos. Alianza llegaba con un promedio de 0,9 goles anotados y 1,8 recibidos por partido. Santa Fe registraba 1,5 tantos a favor y 1,1 en contra.
Ante el conjunto bogotano volvió a aparecer esa vulnerabilidad.
Los cuatro goles no llegaron mediante un dominio permanente de Santa Fe. El visitante fue, sobre todo, mucho más eficaz cuando encontró espacios y errores. Dos anotaciones llegaron con apenas tres minutos de diferencia en el primer tiempo. Luego apareció el penal cuando Alianza presionaba por el empate.
Finalmente, Hugo Rodallega marcó el cuarto en el tiempo de adición con un disparo desde fuera del área. El gol terminó convirtiendo una derrota que todavía parecía competida en una goleada.
Dos victorias habían cambiado el ánimo de Alianza
El resultado también debe leerse dentro del momento reciente del conjunto vallenato.
Alianza llegaba después de derrotar 1-0 a Junior y 2-1 a Boyacá Chicó. Esos seis puntos consecutivos habían permitido al equipo respirar después de un comienzo irregular y afrontar el compromiso con mayor confianza.
Por eso, la derrota ante Santa Fe no elimina lo construido durante las dos jornadas anteriores. Sin embargo, sí muestra que la recuperación todavía es frágil.
El equipo necesita encontrar una mayor estabilidad defensiva. También deberá mejorar su capacidad para atravesar los momentos adversos sin conceder goles consecutivos.
Contra Santa Fe, Alianza pasó del 0-0 al 0-2 en tres minutos. Luego pasó de estar buscando el 2-2 a recibir el 1-3. Esos cambios bruscos terminaron definiendo el partido.
El descenso sigue obligando a sumar

La preocupación adicional está en la tabla acumulada y el promedio.
La victoria sobre Boyacá Chicó había resultado especialmente valiosa porque llegó frente a un rival directo en la lucha por conservar la categoría. El triunfo en Tunja permitió a Alianza tomar distancia, pero todavía no existe margen para relajarse.
Por eso, cada partido en Valledupar adquiere una importancia especial. El Armando Maestre debe convertirse en una fuente constante de puntos si el equipo quiere evitar que el descenso vuelva a apretar durante las próximas fechas.
El 1-4 deja entonces una advertencia clara: Alianza ha demostrado que puede competir y ganar, pero todavía necesita aprender a administrar mejor sus malos momentos.
La reacción ante Santa Fe existió. Lo que faltó fue sostenerla.
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