
Los hechos de violencia ocurridos en el corregimiento de Río Seco, al norte de Valledupar, siguen generando conmoción en el Cesar. Esta vez, el caso avanzó a una nueva etapa judicial luego de que un juez de control de garantías tomara la primera decisión contra dos de los capturados por su presunta participación en el ataque armado y los posteriores hechos que terminaron en linchamiento.
El proceso es seguido con atención en el departamento no solo por la gravedad del caso, sino porque refleja un preocupante escenario de violencia en zonas rurales y corregimentales del norte de Valledupar. La audiencia de legalización de captura se adelantó contra Julimar Martínez Olmos y Juan Pablo Freyle Velásquez, ambos señalados de estar vinculados con el atentado ocurrido el pasado 18 de abril en el establecimiento comercial El Sobri, en Río Seco.
Según las investigaciones, en ese lugar fueron atacados a bala Jaider Díaz y Elvis Maestre, quienes resultaron heridos mientras se encontraban en el sitio. El hecho desató una rápida reacción de la comunidad, que emprendió la persecución de los presuntos responsables hasta alcanzarlos en cercanías de la ‘Y’ de Los Corazones.
Allí se produjo una violenta respuesta colectiva que terminó en un linchamiento, dejando como saldo la muerte de Deimer Antonio Gil Fuentes, de 33 años y oriundo de Sampués, Sucre. En medio de ese mismo episodio, Julimar Martínez resultó gravemente herida y fue trasladada a un centro asistencial de Valledupar, donde permanece bajo atención médica.
Durante la diligencia judicial salieron a la luz nuevos detalles que aumentan la complejidad del caso. Uno de los momentos más delicados se habría presentado cuando una de las víctimas del ataque era trasladada hacia una clínica en Valledupar junto a su esposa. En ese recorrido, al parecer, habrían sido interceptados nuevamente por los agresores, pero en medio de la reacción el conductor terminó arrollando a quienes los perseguían, causando la muerte de uno de ellos y dejando herida a la mujer hoy judicializada.
En paralelo, la Policía Metropolitana desplegó un operativo en una zona boscosa donde fue capturado Juan Pablo Freyle Velásquez. Según las autoridades, el hombre presentaba heridas y además tendría antecedentes judiciales, aspecto que ahora también forma parte del expediente.
A los detenidos les fueron imputados preliminarmente los delitos de homicidio en grado de tentativa y porte ilegal de armas de fuego. La audiencia de imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento fue programada para el jueves 23 de abril a las 2:00 de la tarde, en una diligencia que será clave para definir su situación judicial.

El caso también abrió otra línea de preocupación para el Cesar. Fuentes judiciales advirtieron que continúan las investigaciones para identificar a otros posibles implicados y no se descarta la presencia de grupos organizados de motociclistas que estarían protagonizando hechos vandálicos en corregimientos del norte de Valledupar durante los fines de semana.
Más allá de la decisión judicial, lo ocurrido en Río Seco deja en evidencia una tensión creciente en esta zona del Cesar, donde la mezcla de ataques armados, retaliaciones y justicia por mano propia enciende las alarmas de las autoridades. El reto ahora será esclarecer por completo lo sucedido, identificar a todos los responsables y evitar que este tipo de hechos se repita en los corregimientos del departamento.


