El Centro de Investigación Motilonia de AGROSAVIA, ubicado en Agustín Codazzi, Cesar, lidera una ambiciosa estrategia nacional para salvaguardar la soberanía genética de Colombia. Bajo la dirección del Ministerio de Agricultura, la institución puso en marcha la primera fase del Banco de Germoplasma Ovino Caprino para trópico bajo, un proyecto clave para la conservación del Ovino de Pelo Colombiano (OPC).
Protección contra la «erosión genética»
La iniciativa surge como respuesta a la pérdida de variabilidad genética y a los cruzamientos no controlados que amenazan a las razas criollas. El Banco de Germoplasma funcionará como un centro técnico para mantener, caracterizar y conservar familias de ovinos que poseen atributos únicos de rusticidad, resistencia a enfermedades y adaptación climática.
Lea también: Corpoguajira y comunidad de Cañaverales trazan ruta para proteger el agua y el territorio
Clara Viviana Rúa, investigadora principal del proyecto, explicó que el objetivo central es conformar un núcleo genético que asegure la permanencia de estos materiales. Durante esta etapa inicial, los expertos realizarán caracterizaciones morfométricas y genómicas para seleccionar las familias fundadoras del rebaño nacional.

Lea también: Ola de calor en Valledupar: Temperaturas rompen récords
Impacto en la economía rural del Cesar
El Ovino de Pelo Colombiano representa una alternativa estratégica para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los pequeños productores en regiones de trópico bajo. El proyecto contempla:
- Adecuación de infraestructura y áreas de pastoreo en el departamento del Cesar.
- Protocolos de manejo genético avanzado para 2026.
- Espacios participativos con asociaciones y productores locales para el intercambio de saberes.
Este esfuerzo institucional cuenta con un equipo interdisciplinario de científicos con formación doctoral en genética, reproducción y nutrición animal, quienes buscan transformar al Cesar en un referente de soberanía genética y competitividad pecuaria.


