Cubierto con la bandera de Colombia y acompañado por sus compañeros de armas, regresó este martes a Valledupar el cuerpo del soldado profesional Idel José Torres Herrera, quien murió durante combates contra la estructura Carlos Patiño de las disidencias de las Farc en zona rural de El Tambo, Cauca. Su llegada se produjo después de cerca de 24 horas de incertidumbre, durante las cuales su cuerpo permaneció en poder del grupo armado antes de ser entregado a una misión humanitaria.
Torres Herrera fue recibido en la capital del Cesar con honores militares. Una comitiva del Ejército acompañó el féretro mientras una uniformada llevaba al frente su retrato. Las imágenes difundidas este martes por el Ejército Nacional, la Primera División y la Tercera División muestran la ceremonia realizada a su llegada, en medio del acompañamiento de militares y personal religioso.
El soldado profesional pertenecía a la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 4 de la Tercera División del Ejército Nacional. Murió el domingo 27 de septiembre durante enfrentamientos con integrantes de la estructura Carlos Patiño, en zona rural de El Tambo. Según información conocida sobre los combates, las tropas fueron atacadas con drones y armas de largo alcance.
Su cuerpo permaneció cerca de 24 horas en poder de las disidencias
Tras la muerte del militar se produjo uno de los episodios que incrementó la angustia de su familia. El Ejército aseguró que integrantes de la estructura armada sustrajeron el cuerpo del lugar de los enfrentamientos. Otras versiones difundidas, posteriormente, por las disidencias controvirtieron esa explicación y sostuvieron que el cadáver había quedado en la zona de combate. Lo confirmado es que el cuerpo de Torres Herrera permaneció cerca de 24 horas en poder de integrantes del frente Carlos Patiño. El lunes 28 de septiembre fue entregado en el corregimiento de Huisitó, jurisdicción de El Tambo, a una comisión humanitaria del Comité Internacional de la Cruz Roja.
La Tercera División informó que la recuperación fue posible mediante gestiones humanitarias adelantadas por el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Defensoría del Pueblo. Después de la entrega, el cuerpo quedó a disposición de las autoridades para los procedimientos judiciales, médico-legales y forenses previos a su entrega a los familiares.
Regresó a su tierra
Torres Herrera era oriundo del corregimiento de Valencia de Jesús, jurisdicción de Valledupar, donde familiares y allegados esperaban su regreso. Medios regionales habían informado que el militar mantenía estrechos vínculos con esa población y permanecía allí durante sus periodos de descanso junto a su familia.
Este martes, finalmente, regresó al Cesar. El Ejército Nacional señaló que acompañó con honores militares al soldado y expresó solidaridad con sus familiares, mientras la Primera División destacó que sus restos llegaron a su tierra natal para recibir las honras correspondientes.
La ceremonia en Valledupar cerró así varios días de incertidumbre para la familia de Idel José Torres Herrera: primero por su muerte en los combates en Cauca, luego por las horas durante las cuales no pudieron recuperar su cuerpo y, finalmente, por el proceso humanitario que permitió su retorno al Cesar.

