El Congreso de Minería cambia el tablero para el Cesar

El primer día del Congreso Nacional de Minería 2026, realizado este jueves 3 de septiembre en Cartagena, dejó decisiones y anuncios que tienen impacto directo sobre el Cesar. La jornada comenzó bajo el lema “Colombia país minero”, con la participación de la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, el presidente de la Asociación Colombiana de Minería, Juan Camilo Nariño, empresarios y representantes del sector. Para el departamento, tres asuntos sobresalieron: el futuro del Distrito Minero del Corredor de Vida, la recuperación de la producción de carbón y la intención del Gobierno de volver a atraer inversión.

El anuncio más importante para el Cesar estuvo relacionado con los Distritos Mineros Especiales para la Diversificación Productiva. Aunque durante el Congreso la ministra anunció que serían desmontados, la revisión del documento oficial muestra una precisión clave: la derogatoria todavía no está vigente. El Ministerio publicó un proyecto de resolución que permanecerá abierto a comentarios hasta el próximo 18 de septiembre.

El Corredor de Vida del Cesar está entre los distritos que se pretenden eliminar

El proyecto incluye expresamente la Resolución 40407 de 2026, mediante la cual fue creado el Distrito Minero Especial del Corredor de Vida del Cesar. Esta figura abarca Agustín Codazzi, Becerril, Chiriguaná, El Paso y La Jagua de Ibirico, municipios que conforman buena parte del histórico corredor carbonífero del departamento.

El Distrito había sido concebido como un instrumento para combinar minería con diversificación productiva, reconversión laboral, asociatividad de pequeños mineros, industrialización y nuevas actividades económicas. El propio acto que lo creó planteaba estrategias para reducir la dependencia de una sola actividad en municipios marcados durante décadas por la explotación de carbón.

El nuevo Gobierno sostiene ahora que el modelo no produjo los resultados esperados. En la justificación del proyecto de derogatoria, MinMinas afirma que no se formularon los planes estratégicos previstos y que no existen resultados verificables suficientes en reconversión laboral, diversificación o industrialización. También argumenta que las delimitaciones introdujeron incertidumbre para proyectos mineros y decisiones de inversión.

Por eso, jurídicamente, el Distrito del Cesar sigue vigente mientras no exista una resolución definitiva que lo derogue. Este será uno de los primeros asuntos que Noticias del Cesar deberá seguir después del Congreso.

Drummond apunta nuevamente a 28 millones de toneladas

La segunda señal importante llegó desde la principal operación carbonífera del departamento. Durante el Congreso, Pablo Urrutia, vicepresidente de Asuntos Públicos de Drummond, afirmó que la compañía espera producir alrededor de 28 millones de toneladas de carbón durante 2026. La totalidad de esa producción sale desde las minas del Cesar hacia el puerto de Ciénaga para posteriormente llegar a mercados internacionales.

La meta implicaría una recuperación frente a 2025. Ese año Drummond produjo 26,36 millones de toneladas y exportó 25,15 millones, en medio de menores precios internacionales y mayores costos operativos. Alcanzar los 28 millones supondría aumentar la producción en alrededor de 6 % frente al año pasado.

La cifra tiene peso para el Cesar porque la operación de Drummond sostuvo en 2025 10.508 empleos directos y cerca de 48.000 indirectos. Además, la compañía reportó alrededor de $2,1 billones en regalías, impuestos, tasas y otras contribuciones.

El departamento sigue siendo, además, el principal territorio productor de carbón del país. Información regional divulgada tras el Congreso calcula que la operación carbonífera del Cesar representa alrededor del 49,6 % de la producción nacional.

El Gobierno vuelve a hablar de exploración e inversión

El tono de la primera jornada fue muy distinto al que predominó durante los últimos años. La ministra Arboleda aseguró que el Gobierno pretende reactivar la exploración minera y recuperar la confianza de los inversionistas. Según las cifras presentadas durante el encuentro, la inversión extranjera directa en minería pasó de unos US$1.508 millones a US$178 millones, mientras las regalías sectoriales disminuyeron 34 % entre 2022 y 2025.

Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería, estimó que Colombia tendría proyectos capaces de movilizar alrededor de US$4.700 millones en inversión durante los próximos tres años, además de recursos anuales para exploración. Sin embargo, durante la primera jornada no se informó cuánto de ese capital podría llegar específicamente al Cesar.

Ese punto será determinante. El departamento ya cuenta con grandes reservas, infraestructura ferroviaria, experiencia laboral y operaciones en marcha, pero también arrastra las consecuencias económicas del cierre de minas de Prodeco y el desafío de preparar a municipios como La Jagua, El Paso y Becerril para un futuro en el que el carbón eventualmente tendrá menor peso.

¿Se acaba entonces la transición productiva del Cesar?

No necesariamente. El proyecto publicado por MinMinas propone desmontar el instrumento jurídico de los Distritos Mineros, pero eso no significa automáticamente que desaparezcan todos los proyectos de diversificación o reconversión laboral que existen en el corredor minero.

El anterior Gobierno había anunciado una inversión de $433.000 millones para 45 proyectos relacionados con reconversión productiva, infraestructura, salud y gestión ambiental en el denominado Corredor de Vida del Cesar. Ese programa surgió especialmente como respuesta a los efectos económicos y laborales provocados por el cierre de operaciones carboníferas.

Lo que ahora deberá aclarar el Ministerio es qué instrumento reemplazará al Distrito Minero para coordinar esas iniciativas y cuál será la política específica para los trabajadores y municipios que necesitan diversificar su economía.

Minería y transición, la nueva fórmula del Gobierno

La ministra Arboleda también intentó marcar una diferencia conceptual durante su intervención. Defendió que la minería no debe entenderse como incompatible con la transición energética y sostuvo que “sin minería, no hay transición”, en referencia a la necesidad de minerales para infraestructura, generación eléctrica y nuevas tecnologías. Al mismo tiempo, afirmó que el agua, los páramos y las áreas protegidas seguirán teniendo límites frente a la explotación.

Para el Cesar, esa discusión tiene una particular importancia. El departamento necesita mantener empleo, regalías y producción mientras prepara otras fuentes de ingresos para una región que ha dependido durante décadas del carbón.

Por eso, el primer día del Congreso no dejó únicamente discursos nacionales. Puso sobre la mesa una modificación directa al modelo que se venía construyendo para el corredor minero del Cesar y abrió una nueva apuesta por aumentar producción, exploración e inversión.

Cinco datos que habrá que vigilar en el Cesar

A partir de ahora existen indicadores concretos para medir si el giro anunciado en Cartagena realmente beneficia al departamento: si finalmente se firma la derogatoria de la Resolución 40407; qué mecanismo reemplazará al Distrito del Corredor de Vida; si Drummond alcanza los 28 millones de toneladas; cómo evolucionan empleo y regalías; y cuánto de los US$4.700 millones de inversión proyectados por el sector termina materializándose en proyectos dentro del Cesar.

Esos resultados permitirán saber si la nueva política minera representa una verdadera reactivación para el departamento o simplemente un cambio de reglas sin efectos sobre las comunidades que durante décadas han sostenido buena parte de la producción carbonífera nacional.

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