De La Espriella pide a Trump suspender aranceles temporalmente a los productos colombianos mientras el país enfrenta la reconstrucción después del terremoto de magnitud 7,4. El presidente colombiano aseguró este sábado 15 de agosto que sostuvo una conversación telefónica de diez minutos con Donald Trump. Durante la llamada agradeció la ayuda estadounidense, recibió las condolencias del mandatario norteamericano y planteó un alivio comercial para los empresarios afectados por la emergencia.
De La Espriella pide a Trump suspender aranceles temporalmente
El presidente Abelardo De La Espriella reveló la conversación a través de su cuenta oficial en X. Según explicó, el diálogo con Donald Trump fue “muy amigable y cordial”. El mandatario colombiano comenzó agradeciendo el apoyo que Estados Unidos ha movilizado desde que ocurrió el terremoto del lunes 10 de agosto.
También aseguró que Trump expresó sus condolencias por las víctimas y manifestó solidaridad con las familias afectadas; sin embargo, el punto de mayor alcance económico apareció después. De La Espriella le planteó directamente al presidente estadounidense que considere suspender temporalmente los aranceles que afectan las exportaciones colombianas.
El argumento del mandatario colombiano está ligado a las consecuencias económicas del terremoto. Según su declaración, Colombia debe afrontar una reconstrucción de enormes proporciones mientras empresarios y sectores productivos también enfrentan los efectos de la tragedia.
“Le pedí que considerara la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos”, afirmó De La Espriella. Añadió que el objetivo sería “aliviar a nuestros empresarios” durante este periodo excepcional.
Hasta el cierre de esta información no se conocía un anuncio de Washington aceptando, rechazando o comprometiéndose públicamente a estudiar la solicitud arancelaria. El relato conocido sobre la llamada procede del mandatario colombiano.
¿Qué aranceles quiere suspender Colombia?
El pedido presidencial tiene un antecedente concreto. El Gobierno de Donald Trump adoptó en julio una serie de medidas comerciales contra varias economías dentro de investigaciones realizadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos.
La investigación examinó políticas relacionadas con la prohibición de importar bienes elaborados total o parcialmente mediante trabajo forzoso. En el caso colombiano, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos determinó un arancel adicional del 12,5 % para productos de Colombia, aunque existen productos y categorías exceptuados.
La medida comenzó a aplicarse a las mercancías ingresadas para consumo desde el 24 de julio de 2026.
Por eso, la solicitud realizada ahora por De La Espriella introduce el terremoto como una circunstancia extraordinaria dentro de una controversia comercial que ya estaba abierta antes del desastre.
El presidente no anunció cuánto tiempo debería durar una eventual suspensión.
Tampoco precisó qué productos espera que sean cobijados por el alivio.
La decisión final dependerá de Washington y de los mecanismos jurídicos utilizados para modificar o suspender las medidas adoptadas bajo la Sección 301.
El asunto adquiere todavía más importancia porque Estados Unidos continúa siendo un socio fundamental para el comercio colombiano.
La relación bilateral, además, entró en una etapa diferente desde la posesión del nuevo Gobierno.
Noticias del Cesar informó el pasado 7 de agosto sobre el denominado “re-start” de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, con seguridad, comercio e inversión entre los principales ejes de la nueva agenda.
Ayuda de Estados Unidos ya alcanza US$26,5 millones
La conversación entre ambos presidentes también estuvo atravesada por la emergencia humanitaria.
De La Espriella agradeció a Trump la ayuda económica y el respaldo estadounidense a las operaciones posteriores al terremoto.
Y esa asistencia acaba de aumentar.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció US$11 millones adicionales, con lo cual la asistencia humanitaria movilizada después del terremoto llegó a US$26,5 millones.
Los recursos están dirigidos a alimentación, salud, protección, alojamiento de emergencia y evaluaciones estructurales.
La primera partida estadounidense había sido de US$15,5 millones.
Posteriormente, Washington amplió el paquete en US$11 millones.
El Gobierno estadounidense también está utilizando capacidades del Comando Sur para transportar suministros desde depósitos previamente establecidos en Miami.
Entre los elementos movilizados aparecen insumos para refugios, agua, higiene y equipos de conectividad destinados a facilitar las labores humanitarias.
Equipos estadounidenses ya trabajan en Colombia
La cooperación no se limita al dinero.
Estados Unidos también desplegó dos equipos técnicos especializados en búsqueda y rescate urbano, USAR, procedentes de Fairfax County, Virginia, y Los Angeles County, California.
Los grupos llegaron a Colombia el 12 de agosto y apoyan labores de coordinación, comunicaciones e ingeniería estructural.
Noticias del Cesar había informado previamente sobre el despliegue de los equipos estadounidenses hacia Colombia después de que el Gobierno colombiano solicitara apoyo especializado.
El Departamento de Estado sostiene que mantiene coordinación directa con el Gobierno de Abelardo De La Espriella para identificar nuevas necesidades derivadas del desastre.
Reconstrucción convierte la economía en otro frente de la emergencia
La llamada con Trump ocurre cuando la respuesta al terremoto comienza a pasar de la búsqueda y atención inmediata hacia un desafío igualmente complejo: financiar la reconstrucción.
El Gobierno anunció que utilizará una emergencia económica para adoptar medidas extraordinarias.
Noticias del Cesar explicó que esa estrategia contempla recursos para viviendas, infraestructura y comunidades afectadas, además del denominado Fondo Milagro para apoyar la reconstrucción.
La Presidencia informó además que la reconstrucción será incorporada al Plan Nacional de Desarrollo.
El Gobierno deberá intervenir viviendas, instituciones educativas, hospitales, infraestructura pública y servicios afectados por el movimiento telúrico.
En Pereira, una de las zonas más golpeadas, el presidente reportó el viernes 41.600 familias damnificadas y unas 140.000 personas afectadas solamente en esa ciudad.
Por eso, el pedido realizado a Donald Trump busca conectar dos frentes de la crisis.
Por un lado está la ayuda humanitaria inmediata. Por otro, aparecen las condiciones económicas que enfrentarán las empresas colombianas durante la recuperación.
De La Espriella cerró su mensaje defendiendo el fortalecimiento de la relación bilateral.
“Hoy, más que nunca, la alianza entre Colombia y Estados Unidos es un imperativo para la reconstrucción de nuestra amada nación”, expresó.
Ahora la atención estará puesta en Washington.
La ayuda humanitaria estadounidense ya está aumentando. La pregunta pendiente es si Donald Trump también accederá a concederle a Colombia un alivio arancelario temporal mientras el país intenta levantarse del terremoto.


