Del vivero a los parques: las familias detrás de la gestión de Idecesar (2)

SEGUNDA ENTREGA | IDECESAR ANTE EL CESAR

Una madre de seis hijos que está pagando su casa y un emprendedor que empezó vendiendo limonadas ponen rostro a la gestión de Idecesar. El balance de 2025 reúne empleo en el vivero departamental, producción vegetal y 9.789 horas de acceso gratuito a escenarios comunitarios.

“Estoy pagando mi casa”. La frase de una trabajadora del vivero departamental resume el valor que ese empleo tiene para su familia. Durante la rendición de cuentas de Idecesar, contó que trabaja allí desde 2020, es madre cabeza de hogar y tiene seis hijos. Además de aprender sobre el cuidado de las plantas, ha encontrado ingresos para sostener su hogar. Su testimonio fue parte del balance de 2025 presentado por la gerente María Isabel Gutiérrez y los responsables de cada área. Esta segunda entrega de la cobertura especial recorre dos componentes de la gestión de Idecesar: el vivero y los escenarios deportivos y culturales. En ambos, la entidad presentó experiencias sobre trabajo, recreación y emprendimiento.

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Las mujeres del vivero en la gestión de Idecesar

María Isabel Gutiérrez junto al equipo del vivero departamental del Cesar, proyecto de la gestión de Idecesar.
María Isabel Gutiérrez, gerente de Idecesar, junto al equipo del vivero departamental. La entidad reportó 24 empleos directos en este proyecto durante 2025.

Según el balance institucional, el vivero generó 24 empleos directos durante 2025, con una participación del 62% de mujeres cabeza de hogar. La entidad administra y opera este proyecto desde 2020. Sus labores permiten producir material vegetal para procesos de restauración y conservación ambiental. Otra participante del video testimonial explicó que su paso por el vivero también le ha permitido aprender sobre las plántulas. Asimismo, señaló que los ingresos le ayudan a sostener su hogar mientras continúa su formación. Las dos experiencias muestran cómo el trabajo y el aprendizaje se relacionan con las necesidades familiares.

Para la operación de 2025, Idecesar reportó una ejecución de $539.729.452,07 mediante el convenio del vivero departamental. De acuerdo con la presentación, el 66% correspondió a personal calificado. El 34% restante se destinó a insumos, materiales, herramientas y servicios. Así, el balance permite relacionar los recursos destinados al funcionamiento con las labores productivas y el empleo reportado. Los testimonios, por su parte, explican qué representan esos ingresos para algunas de las personas vinculadas.

De las semillas a las plántulas: qué produjo el vivero

Tres personas trabajan entre hileras de bolsas de cultivo y plántulas en el vivero departamental del Cesar.
Labores de producción en el vivero departamental del Cesar. Según el balance de Idecesar, durante 2025 se consolidaron 218.582 plántulas viables.

La diapositiva de producción registró 1.214.635 semillas gestionadas en procesos de propagación y 218.582 plántulas viables durante 2025. Son indicadores de etapas diferentes del trabajo del vivero. Por tanto, no equivalen a una misma cantidad de árboles plantados en el territorio. En cuanto a la composición del material vegetal, el 71% fue forestal, el 15% ornamental y el 14% agrícola. Durante la exposición, el equipo técnico explicó que la producción forestal responde a necesidades de protección y recuperación de los ecosistemas.

Además, Idecesar informó que destinó el 60% de la producción a donaciones. Entre los receptores mencionó instituciones educativas, el SENA, juntas de acción comunal y otras organizaciones. También destacó el suministro de material vegetal al consorcio Alma Natura para acciones de reforestación. El componente educativo e institucional sumó diez aliados estratégicos, según el balance presentado. Estas relaciones apoyaron actividades de educación ambiental y articulación entre entidades. De ese modo, la producción del vivero se vinculó con iniciativas que se desarrollan fuera de sus instalaciones.

Nueve escenarios para el deporte y el encuentro comunitario

Patinadora con casco, rodilleras y dorsal 91 durante su recorrido por una pista azul.
El patinaje fue una de las disciplinas destacadas en la rendición de cuentas de Idecesar, que reportó más de 6.500 participaciones durante 2025.

El otro frente de esta historia está en los parques, las canchas y los espacios culturales administrados por Idecesar. La entidad reportó nueve escenarios bajo comodato con la Gobernación del Cesar. Entre ellos figuran el patinódromo Elías Ochoa Daza, el complejo de tenis y el Parque de la Vida. El listado también incluye los parques Las Flores, Divino Niño, La Nevada y Novalito, además del Megaparque Garupal y el Complejo Deportivo Guatapurí. Cada espacio ofrece posibilidades distintas de uso. Por ejemplo, el patinódromo y el complejo de tenis sirven para actividades deportivas de alto rendimiento.

Durante 2025, el balance registró más de 13.000 participaciones en fútbol y más de 6.500 en patinaje. Estas cifras corresponden a participaciones, por lo que no necesariamente representan personas distintas. La programación incluyó torneos, fogueos y otras actividades deportivas. Asimismo, la entidad reportó 9.789 horas de acceso gratuito para la comunidad. Durante la exposición, explicó que estos horarios buscan atender también a quienes no tienen recursos para pagar una escuela deportiva.

¿Cómo se asignan los espacios gratuitos?

La gratuidad fue una de las inquietudes planteadas por la ciudadanía durante la rendición de cuentas. En su respuesta, Gutiérrez explicó que las juntas de acción comunal ayudan a identificar las necesidades de los barrios. A partir de esa información, el instituto organiza la asignación de espacios dentro de su cronograma. “Nos apoyamos muchísimo con las juntas de acción comunal”, manifestó la gerente. Según su explicación, el contacto con sus representantes permite conocer los requerimientos comunitarios y programar el uso de los escenarios.

Para quienes desean acceder, la exposición identificó a las juntas como un canal de articulación con el instituto. Sin embargo, no detalló un procedimiento completo con documentos, horarios disponibles y tiempos de respuesta. Precisar esa ruta permitirá que más familias conozcan cómo solicitar estos servicios. Por otra parte, Idecesar informó que realiza mantenimiento preventivo y correctivo en los escenarios. Para ello, se apoya en los gestores de cada lugar y en las alertas de la comunidad. También mencionó acciones conjuntas con otras instituciones para conservar los espacios.

Del carrito de limonadas al Parque de la Vida

Fachada de la cafetería del Parque de la Vida en Valledupar, con pérgola y murales de flores.
El Parque de la Vida forma parte de los espacios administrados por Idecesar y acoge actividades culturales y oportunidades para emprendedores.

Los escenarios también tienen una dimensión económica. Según el área de emprendimiento, los locales comerciales disponibles estaban ocupados al momento de la presentación. Además, el instituto reportó acompañamiento y formación para quienes desarrollan sus negocios en esos espacios. Uno de los testimonios fue el de Felipe Díaz, quien recordó que su emprendimiento comenzó con una idea de su novia cuando estudiaban en la universidad. Querían vender limonadas desde un carrito de madera. Después empezaron a ofrecer sus productos y convocaron a amigos y profesores.

Durante su intervención, Díaz contó que el negocio había llegado a cinco puntos en la ciudad. También expresó su satisfacción por participar en el Parque de la Vida, donde buscaba seguir dando a conocer su marca. Su relato muestra una trayectoria empresarial que encontró allí una oportunidad de visibilidad. Por su parte, Idecesar informó sobre capacitaciones realizadas durante 2025 con el SENA, la Universidad Popular del Cesar y la Cámara de Comercio, entre otras instituciones. El acompañamiento incluyó a emprendedores de los escenarios y a personas que acudieron al instituto en busca de apoyo.

Las experiencias del vivero y de los parques permiten mirar el balance desde sus usuarios: una trabajadora que paga su vivienda, jóvenes que practican deporte y emprendedores que buscan clientes. La continuidad del empleo, el cuidado de los espacios y la claridad de las rutas de acceso serán claves para ampliar esos beneficios.

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