El Cesar registró 7.057 graduaciones: el reto está después del título

El empleo de graduados en el Cesar es uno de los desafíos que acompañan las 7.057 graduaciones de educación superior registradas durante 2024 en el departamento. De estas, 4.470 correspondieron a formación universitaria, según cifras del Ministerio de Educación recopiladas por la Secretaría de Educación departamental. Obtener un título, sin embargo, no garantiza encontrar trabajo ni alcanzar una buena remuneración.

La discusión cobró interés tras la publicación de Diplomas idénticos, salarios diferentes, una investigación del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE) de la Universidad de los Andes. El trabajo examinó a 4.675 egresados de una universidad privada de élite en Bogotá y encontró diferencias laborales relacionadas con el origen socioeconómico.

Los investigadores identificaron que los profesionales de hogares con mayores recursos tenían mejores posibilidades de conseguir empleo y ubicarse en los segmentos salariales superiores. Esta ventaja persistía incluso entre personas que compartieron universidad y obtuvieron resultados académicos similares.

Los graduados de estratos altos alcanzaron un promedio académico de 4,08 sobre cinco, frente al 3,95 de sus compañeros de menores recursos. Esa diferencia de apenas 0,13 puntos no eliminó las desigualdades observadas un año después de graduarse.

Aunque el estudio no examinó específicamente a profesionales del Cesar, sus conclusiones permiten plantear una pregunta sobre las oportunidades que encuentran los jóvenes del departamento cuando terminan sus estudios superiores.

¿Cuántos universitarios se gradúan en el Cesar?

La caracterización educativa departamental, elaborada con información del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES), registró 4.470 graduaciones de pregrado universitario durante 2024.

Valledupar concentró 3.780, equivalentes aproximadamente al 85 % del total departamental. Aguachica registró 593, mientras que Curumaní, Bosconia y La Paz tuvieron una participación menor.

La Universidad Popular del Cesar (UPC) registró 2.178 graduados universitarios en Valledupar y 375 en Aguachica. La Fundación Universitaria del Área Andina contabilizó 672; la Universidad de Santander (UDES), 316; y la Universidad Nacional de Colombia, sede La Paz, 13.

Estas cifras muestran cuántas personas culminaron programas universitarios en los registros de ese año. No indican cuántas consiguieron empleo, cuál fue su primer salario o si sus condiciones familiares influyeron en las oportunidades de contratación.

Empleo de graduados en el Cesar: ¿qué muestran las cifras?

Los indicadores del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) permiten conocer las condiciones generales del mercado laboral regional.

Durante 2025, la tasa de desocupación del Cesar se ubicó en 9,9 %, frente al 11,3 % registrado en 2024. La tasa de ocupación también mejoró, al pasar del 52,1 % al 53,1 %. Sin embargo, conseguir trabajo no significa necesariamente acceder a un empleo formal.

Entre junio y agosto de 2026, la proporción de ocupados informales en Valledupar llegó al 59,3 %, según el boletín de informalidad laboral del DANE.

La cifra fue inferior al 64,9 % registrado en el mismo periodo del año anterior. Pese a esa reducción, la capital del Cesar permaneció entre las ciudades con mayores niveles de informalidad del país.

El indicador incluye trabajadores de diferentes niveles educativos y actividades económicas. Por tanto, no significa que seis de cada diez profesionales universitarios de Valledupar trabajen en la informalidad.

Para conocer con mayor precisión el empleo de graduados en el Cesar, sería necesario examinar los resultados laborales por institución, carrera y año de graduación.

Casi la mitad de los bachilleres no continúa inmediatamente sus estudios

Antes de ingresar al mercado laboral profesional, miles de jóvenes del Cesar enfrentan dificultades para acceder a la educación superior.

Un análisis del Índice de Trayectoria Educativa, divulgado en octubre de 2026, encontró que el tránsito inmediato a la educación superior pasó de 36,3 a 53,5 por cada 100 bachilleres entre 2018 y 2025.

Aunque el indicador muestra una mejoría, aproximadamente el 46,5 % de los jóvenes todavía no continúa sus estudios superiores inmediatamente después de terminar el colegio.

Las diferencias también aparecen entre municipios. En Agustín Codazzi, Becerril, Chiriguaná, El Paso y La Jagua de Ibirico, el tránsito inmediato pasó de 24,9 a 45,7 por cada 100 bachilleres durante el periodo evaluado.

Puede leer: Cinco de cada diez bachilleres del Cesar no llegan a la universidad.

Los resultados muestran avances en el acceso educativo, aunque persisten diferencias territoriales. A esto se suma el desafío de conectar la formación académica con las oportunidades del mercado laboral.

¿El origen económico influye en los salarios de los egresados?

La investigación de la Universidad de los Andes encontró una relación entre el origen socioeconómico y los resultados laborales de los profesionales analizados.

Entre las posibles explicaciones aparecen las redes de contactos, el dominio de otros idiomas y las condiciones económicas que permiten buscar empleo durante más tiempo. Sin embargo, el estudio no estableció que alguno de esos factores explicara por sí solo la desigualdad salarial.

El documento académico, disponible en el repositorio de publicaciones del CEDE, también advierte que acceder a una universidad de calidad no elimina necesariamente las ventajas asociadas al origen familiar.

En Colombia, el Observatorio Laboral para la Educación del Ministerio de Educación dispone de indicadores sobre vinculación formal e ingresos base de cotización de graduados. Esta información permite examinar las condiciones laborales por programas e instituciones.

Sin embargo, esos registros no equivalen a una comparación de salarios según el estrato social de las familias.

Por eso, las cifras disponibles no permiten afirmar que los profesionales de la UPC, UDES, Areandina o la Universidad Nacional sede La Paz enfrenten la misma brecha salarial identificada en Bogotá.

El empleo de graduados en el Cesar requiere un análisis que vaya más allá del número de títulos entregados. Comparar salarios, vinculación formal y trayectorias laborales por carrera permitiría conocer qué oportunidades encuentran realmente los profesionales del departamento después de finalizar sus estudios.

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