El fenómeno del Niño se intensificará en agosto

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El fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose durante agosto y tendrá una influencia determinante sobre el clima mundial entre agosto y octubre de 2026. La Organización Meteorológica Mundial advirtió que este escenario aumentará la probabilidad de temperaturas superiores a lo normal en amplias zonas del planeta y modificará los patrones de lluvia.

Los modelos climáticos internacionales proyectan un rápido desarrollo hacia condiciones fuertes de El Niño. Para el trimestre agosto-octubre, la anomalía promedio de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial podría aproximarse a los 2,9 grados Celsius, con una intensificación que alcanzaría su punto máximo hacia noviembre.

Temperaturas superiores a la media en gran parte del mundo

La OMM señaló que las temperaturas terrestres estarán por encima de los valores normales en buena parte del planeta. El calentamiento del océano Pacífico se combinará con unos mares globales excepcionalmente cálidos, lo que puede aumentar la intensidad de varios fenómenos meteorológicos.

Sin embargo, El Niño no produce los mismos efectos en todos los territorios. Algunas regiones pueden enfrentar sequías y olas de calor, mientras otras podrían registrar lluvias intensas, inundaciones o cambios en sus temporadas habituales de precipitación.

El fenómeno podría alcanzar una intensidad muy fuerte

Los pronósticos de la NOAA indican que El Niño persistirá durante el resto de 2026 y los primeros meses de 2027. Además, existe una probabilidad elevada de que alcance una intensidad muy fuerte durante el trimestre octubre-diciembre.

El Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad también considera altamente probable que un episodio fuerte se mantenga hasta finales de año, aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad máxima que podría alcanzar.

¿Qué efectos tendría El Niño en Colombia?

El Ideam informó que las condiciones de El Niño ya están presentes y tienen una probabilidad superior al 95 % de mantenerse y fortalecerse durante el segundo semestre de 2026. El fenómeno podría extenderse hasta el primer trimestre de 2027.

Para agosto, el instituto prevé lluvias por debajo de lo normal en gran parte de las regiones Caribe y Andina, así como en San Andrés y Providencia. Los déficits de precipitación podrían intensificarse durante septiembre y extenderse a otros sectores del país.

Además, los análisis climáticos contemplan temperaturas por encima de los promedios históricos, con incrementos que podrían alcanzar hasta dos grados Celsius en algunas zonas durante julio y agosto.

Región Caribe enfrentaría menos lluvias y más calor

La región Caribe aparece entre las zonas con mayor probabilidad de registrar precipitaciones inferiores a los niveles habituales. Este escenario podría reducir la disponibilidad de agua, aumentar la evaporación y generar presión sobre cultivos, sistemas de abastecimiento y ecosistemas vulnerables.

En departamentos como Cesar y La Guajira, las altas temperaturas y la disminución de las lluvias pueden favorecer el secamiento de la vegetación. Por esa razón, también podría crecer el riesgo de incendios forestales, especialmente en áreas con acumulación de material vegetal seco.

No obstante, las autoridades aclararon que los pronósticos climáticos expresan tendencias generales. Esto significa que todavía pueden presentarse lluvias fuertes, tormentas o eventos locales, incluso dentro de una temporada predominantemente seca.

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Agricultura y agua, entre los sectores más expuestos

El fortalecimiento de El Niño puede afectar la producción agrícola por la reducción de las lluvias, el aumento de la temperatura y la pérdida de humedad en los suelos. Los cultivos y sistemas ganaderos que dependen de fuentes superficiales de agua podrían enfrentar mayores dificultades.

Asimismo, las autoridades deberán vigilar los niveles de ríos, embalses y acueductos. Las comunidades rurales y los municipios con sistemas de abastecimiento vulnerables pueden experimentar mayores riesgos si las condiciones secas se prolongan.

El fenómeno también puede incrementar la demanda de energía por el uso de ventiladores y aires acondicionados, mientras reduce la generación hidroeléctrica cuando disminuyen los aportes de agua a los embalses.

Autoridades piden fortalecer la prevención

La OMM recomendó que gobiernos, organismos de emergencia y sectores productivos utilicen los pronósticos para anticipar impactos y proteger vidas y medios de subsistencia. Entre las áreas prioritarias aparecen la salud, la agricultura, el agua, la energía y la gestión del riesgo.

En Colombia, el Ideam mantiene vigilancia permanente sobre la evolución del Pacífico, las temperaturas, las lluvias y los vientos. La entidad también publica boletines para apoyar las decisiones de autoridades locales y regionales.

El Niño se intensificará durante agosto y podría convertirse en uno de los fenómenos climáticos más fuertes de los últimos años. Por ello, la preparación temprana será clave para reducir sus efectos sobre la población, los ecosistemas y la economía.

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