Giro diplomático: Colombia condena a hutíes y exige liberar personal de ONU

Colombia condena a hutíes ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y exige la liberación inmediata de 73 funcionarios retenidos en Yemen. La posición, presentada por el embajador Mauricio Gaona, contrasta con la abstención del país frente a una resolución sobre el estrecho de Ormuz durante el Gobierno anterior. El pronunciamiento se produjo en una sesión de emergencia convocada por la nueva escalada del conflicto en Yemen. Además, el avance hutí hacia el estrecho de Bab el-Mandeb encendió las alarmas por sus posibles efectos humanitarios, comerciales y energéticos.

Colombia condena a hutíes ante el Consejo de Seguridad

Durante su intervención, Mauricio Gaona cuestionó el uso de la fuerza por parte de actores armados no estatales. Asimismo, sostuvo que los ataques contra civiles y personal humanitario vulneran principios básicos del derecho internacional. “Colombia condena en los términos más firmes posibles las acciones de los hutíes”, manifestó el embajador. También rechazó los ataques contra Arabia Saudita y las amenazas dirigidas a las embarcaciones que transitan por el mar Rojo.

Según Gaona, las agresiones contra la navegación comercial y la soberanía saudí resultan inaceptables. Por esa razón, pidió a las partes buscar una solución pacífica que impida la expansión regional del conflicto. Colombia también respaldó el trabajo de Hans Grundberg, enviado especial de Naciones Unidas para Yemen. A su vez, solicitó mantener un seguimiento internacional de las violaciones de derechos humanos y del derecho humanitario.

El diplomático propuso documentar esas conductas para facilitar futuros procesos de rendición de cuentas. “La historia nos observa y recordará”, señaló durante su intervención ante el Consejo de Seguridad.

Exigencia por los funcionarios retenidos en Yemen

Otro punto central fue la situación de 73 trabajadores de Naciones Unidas que permanecen retenidos por los hutíes. Colombia reclamó su liberación inmediata, segura e incondicional. Gaona recordó que el secuestro de personal humanitario está prohibido por el derecho internacional. Además, advirtió que esas retenciones dificultan la atención de millones de personas afectadas por la guerra.

La crisis humanitaria de Yemen ya era grave antes de esta nueva escalada. De acuerdo con los datos expuestos ante el Consejo de Seguridad de la ONU, más de 22 millones de personas necesitan asistencia humanitaria. Asimismo, más de 18 millones afrontan inseguridad alimentaria. Por otra parte, los nuevos combates han ocasionado desplazamientos en varias zonas del país. La violencia también ha afectado viviendas, campamentos y otras infraestructuras civiles.

Un giro frente a la posición anterior sobre Ormuz

La declaración representa un cambio en el tono de la política exterior colombiana. En abril de 2026, durante el Gobierno anterior, Colombia se abstuvo en una votación relacionada con la apertura del estrecho de Ormuz. En aquel momento, la delegación colombiana calificó el proyecto de resolución como “ambiguo y desbalanceado”. También advirtió que su redacción podía permitir interpretaciones que superaran el propósito de garantizar la libre navegación.

Ahora, el Gobierno de Abelardo De La Espriella adopta una posición más directa. Colombia condena a los hutíes, respalda a Yemen y Arabia Saudita y reclama el cumplimiento de las obligaciones internacionales. Sin embargo, las dos actuaciones ocurrieron en escenarios jurídicos diferentes. La primera correspondió a una votación sobre Ormuz. En cambio, la intervención de Gaona se produjo durante una sesión sobre Yemen, sin una nueva resolución sometida a votación.

Por tanto, el giro se observa principalmente en el lenguaje diplomático y en la atribución de responsabilidades. Colombia mantiene su llamado a una salida negociada, pero endurece su postura frente a los ataques hutíes.

Bab el-Mandeb aumenta la preocupación internacional

La sesión de emergencia respondió al avance hutí sobre Mokha, una ciudad portuaria situada cerca de Bab el-Mandeb. Este estrecho conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y constituye una ruta esencial hacia el canal de Suez. Además, los hutíes han atacado ciudades e infraestructura energética de Arabia Saudita. Según la información presentada ante la ONU, una ofensiva reciente dejó 73 civiles heridos, entre ellos mujeres y niños.

El riesgo aumenta porque el tránsito por el estrecho de Ormuz también enfrenta restricciones relacionadas con el conflicto con Irán. Una afectación simultánea de ambos corredores elevaría los costos del transporte, los seguros marítimos y las mercancías. Ese escenario también puede presionar el precio internacional del petróleo. Sin embargo, Gaona no desarrolló ese impacto económico durante su discurso. La publicación difundida posteriormente en sus redes sociales sí destacó esa preocupación.

Para Colombia, un aumento prolongado del crudo produciría efectos contrapuestos. El país podría recibir mayores ingresos por sus exportaciones, pero también enfrentaría combustibles, fletes e importaciones más costosos.

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