El fútbol profesional colombiano comenzará una nueva etapa reglamentaria durante el segundo semestre de 2026. La Dimayor confirmó que aplicará las modificaciones aprobadas por la International Football Association Board, IFAB, para aumentar el tiempo efectivo de juego, reducir las demoras y unificar las decisiones arbitrales.
Las medidas entrarán en vigor en la Liga BetPlay II, el Torneo BetPlay II y la Copa Colombia desde la fase 1B. También regirán en la Liga Femenina a partir de los cuadrangulares. La Comisión Nacional Arbitral de la Federación Colombiana de Fútbol dio su aprobación para implementarlas.
Los cambios afectarán situaciones habituales como las sustituciones, la atención de lesionados, los saques de banda y meta, los penaltis y las intervenciones del VAR.
Los cambios tendrán un límite de diez segundos
Los jugadores sustituidos deberán abandonar el terreno por el punto más cercano o completar su salida en un máximo de diez segundos. El árbitro contará mentalmente los primeros cinco y señalará con la mano la cuenta regresiva de los últimos cinco.

Cuando el futbolista exceda ese tiempo sin una razón válida, su reemplazo no podrá ingresar inmediatamente. El sustituto tendrá que esperar un minuto y entrar cuando el juego vuelva a detenerse.
La medida busca evitar que los equipos utilicen los cambios para consumir tiempo durante los minutos finales de los partidos.
Los lesionados deberán esperar fuera del campo
Cuando el árbitro detenga el encuentro para permitir la atención médica, el jugador atendido deberá salir y permanecer un minuto por fuera del terreno después de la reanudación.
La regla contempla excepciones. El tiempo no se aplicará cuando exista un choque entre compañeros, esté involucrado el portero, la lesión provenga de una falta sancionada con tarjeta o el afectado sea el encargado de ejecutar un penalti.

Con esta modificación, las autoridades buscan reducir las interrupciones innecesarias y desincentivar las simulaciones utilizadas para enfriar los partidos.
Saques de banda y meta deberán hacerse rápido
Los jugadores dispondrán de cinco segundos para ejecutar un saque de banda o un saque de meta una vez estén preparados y tengan el balón disponible. El árbitro realizará una cuenta regresiva visible durante el procedimiento.

Si un futbolista demora el saque lateral, la posesión pasará al equipo contrario. En los saques de meta, el retraso se castigará con un tiro de esquina para el rival.
La repetición de estas conductas también podrá generar sanciones disciplinarias. Sin embargo, los jueces deberán valorar primero si el jugador realmente estaba en condiciones de reanudar.
El VAR amplía su margen de intervención
El videoarbitraje podrá corregir un saque de esquina concedido de manera claramente equivocada, siempre que la revisión sea inmediata y el cobro todavía no se haya ejecutado. Si el equipo reanuda rápidamente, el VAR perderá la posibilidad de intervenir.

También podrá revisar una segunda tarjeta amarilla claramente incorrecta cuando esta provoque la expulsión de un jugador. En ese caso, el árbitro tendrá la posibilidad de acudir al monitor para revisar la acción.
Otra novedad corresponde a la confusión de identidad. El VAR podrá intervenir cuando el árbitro sancione al jugador equivocado, aunque su revisión se limitará a establecer quién cometió la infracción.
Nuevas decisiones sobre penaltis
Cuando un cobrador toque involuntariamente el balón con ambos pies o este rebote en su pierna de apoyo, el resultado dependerá de lo ocurrido en la jugada.

Si el balón entra, el penalti deberá repetirse. Si no termina en gol durante el tiempo reglamentario, el árbitro concederá un tiro libre indirecto para la defensa. En una tanda de penaltis, el cobro contará como fallado.
Además, si el portero y el lanzador cometen una infracción simultánea, ya no habrá una tarjeta amarilla automática. El árbitro deberá analizar si existió una finta ilegal o una conducta antideportiva.
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La ventaja podría evitar algunas tarjetas
Los jueces podrán permitir la continuidad cuando un saque se ejecute incorrectamente, pero el equipo rival obtenga una ventaja inmediata. Antes, el árbitro debía detener la jugada y ordenar la repetición.
Asimismo, una falta táctica que busque cortar un ataque prometedor no terminará en amarilla si el árbitro aplica la ventaja y la jugada concluye en gol. Lo mismo ocurrirá cuando una mano antideportiva no logre impedir la anotación.
Esta excepción no cobija las acciones temerarias ni el juego brusco grave. En esos casos, el árbitro mantendrá la sanción disciplinaria sin importar que la jugada termine en gol.
Habrá mayor rigor frente a insultos y protestas
Las nuevas directrices permiten mostrar tarjeta roja directa cuando un jugador se cubra la boca para dirigir expresiones provocadoras, discriminatorias o abusivas contra otra persona. La medida pretende facilitar el control de insultos que los futbolistas intentan ocultar frente a las cámaras.
También podrá ser expulsado quien abandone el campo como señal de protesta, convenza a sus compañeros de hacerlo o reciba esa instrucción de un entrenador. La sanción incluye las protestas contra decisiones adoptadas después de una revisión del VAR.
Los accesorios podrán utilizarse bajo condiciones
La IFAB reemplazó el concepto de “joyería” por el de “accesorios”. Los jugadores podrán utilizar determinados elementos corporales siempre que no representen peligro y estén cubiertos de manera segura.
La decisión final permanecerá en manos del equipo arbitral. Cubrir con cinta un objeto peligroso no será suficiente para autorizar su utilización.
Tres medidas no se aplicarán en Colombia
La Dimayor decidió no implementar, por ahora, las cámaras corporales para los árbitros ni el sistema de fuera de juego semiautomático. Tampoco habrá pausas de hidratación obligatorias en todos los encuentros.

Los descansos para hidratación dependerán de la decisión del juez central y de las condiciones climáticas presentes durante cada partido.
Con estos cambios, el fútbol colombiano buscará reducir las interrupciones y ofrecer encuentros con mayor continuidad. Jugadores, entrenadores y árbitros deberán adaptarse rápidamente, pues varias conductas que antes solo generaban advertencias ahora podrán cambiar la posesión, retrasar una sustitución o terminar en expulsión.
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