El hurto de hidrocarburos en Curumaní sufrió un nuevo golpe este domingo. Tropas de la Décima Brigada capturaron en flagrancia a dos hombres que, según el Ejército, extraían combustible del poliducto Pozos Galán. El operativo dejó cerca de 23.000 galones incautados, dos tractomulas, un motocarro y cuatro motocicletas.
De acuerdo con el reporte oficial, los dos hombres habrían reaccionado con disparos cuando advirtieron la presencia de los soldados. El Ejército informó que fueron capturados en flagrancia y que el combustible quedó incautado junto con los vehículos. La institución no divulgó en su publicación inicial las identidades de los detenidos ni precisó los delitos que eventualmente les serán imputados.
Las fotografías difundidas por la institución muestran dos tractomulas tipo cisterna, varias motocicletas y un motocarro inmovilizados en una vía rodeada de vegetación. También aparecen soldados custodiando los vehículos y a los dos capturados. Por ahora, las autoridades no han informado el punto exacto de Curumaní donde se desarrolló el procedimiento.
Hurto de hidrocarburos en Curumaní: así fue el operativo
El resultado tiene un componente especialmente sensible para el Cesar: la protección de la infraestructura energética. La Décima Brigada tiene responsabilidad operacional en Cesar y La Guajira. Entre sus unidades está el Batallón Especial Energético y Vial N.° 3, con sede precisamente en Curumaní.
Además, no se trata de un fenómeno nuevo en esa zona. En septiembre de 2025, el Ejército reportó 11 capturas y la incautación de más de 5.000 galones de combustible en Tamalameque y Curumaní. En aquella operación, la institución sí señaló una presunta relación de los detenidos con redes al servicio del ELN. Esa atribución no puede trasladarse al caso de este domingo, porque el reporte actual no identificó pertenencia a ningún grupo armado.
El poliducto mencionado por el Ejército hace parte del sistema Pozos Colorados-Galán. Documentos de la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, señalan que esta infraestructura conecta la terminal de Pozos Colorados, en el Caribe, con el sistema de Galán, en Barrancabermeja. Por allí se movilizan combustibles e importaciones hacia el interior del país, entre ellos gasolina, ACPM y nafta.
El operativo llega después del plan de choque para el Cesar
La incautación ocurre nueve días después de que el Gobierno Nacional anunciara un plan de choque de seguridad para el Cesar. El 28 de agosto, la Presidencia ordenó reforzar la protección de la infraestructura petrolera y aumentar las operaciones contra el robo de hidrocarburos. Curumaní quedó, además, entre los municipios priorizados para nuevas capacidades de protección frente a drones.
Noticias del Cesar ya había explicado que la ofensiva tendría un eje táctico en Aguachica y un alcance regional sobre corredores viales y energéticos. El seguimiento anunciado incluye capturas, decomisos de combustible, armas incautadas y operaciones contra las fuentes de financiación ilegal. Por eso, el resultado de Curumaní aparece dentro de la ventana inicial en la que el Gobierno esperaba mostrar avances.
Sin embargo, el alcance judicial de esta operación todavía debe definirse. El hecho de que el Ejército hable de captura en flagrancia no reemplaza las decisiones de la Fiscalía ni de los jueces. Tampoco permite concluir, sin evidencia adicional, que los detenidos pertenezcan a una estructura armada o criminal determinada.
El mismo poliducto ya había aparecido en otras investigaciones
En marzo de 2026, Ecopetrol informó sobre la captura de alias ‘Tuta’ y otras dos personas. Según la compañía, dirigían una red dedicada al apoderamiento de hidrocarburos del poliducto Pozos Colorados-Galán. La empresa vinculó aquella estructura con el ELN y explicó que el combustible era llevado hacia zonas de Norte de Santander para su comercialización ilegal.
Ecopetrol también reportó que, entre 2025 y los primeros meses de 2026, las pérdidas por apoderamiento ilegal superaron 950.000 barriles en el conjunto de sus operaciones. La afectación económica rondó los 81 millones de dólares. Esas cifras son nacionales y no corresponden exclusivamente al Cesar, pero ayudan a dimensionar el tamaño de esta economía ilícita.
Ahora, el hurto de hidrocarburos en Curumaní vuelve a poner el foco sobre ese corredor estratégico. El decomiso de 23.000 galones representa un resultado operativo importante, aunque todavía faltan detalles del proceso judicial. También queda por establecer quién recibiría el combustible, qué ruta seguiría y si existía una red detrás de la extracción.
Las autoridades deberán esclarecer esas preguntas durante la investigación. Mientras tanto, el Ejército mantiene la protección de los activos energéticos como una de sus prioridades en el Cesar. El caso será una de las primeras pruebas para medir si el nuevo plan de choque logra afectar de manera sostenida las economías ilegales de la región.


