Lo que parecía un «matrimonio político» inminente ha entrado en una fase de incertidumbre. Nuevas diferencias estratégicas han frenado la consolidación de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, quien ya empieza a mirar hacia otros sectores.
La carrera hacia la Casa de Nariño en 2026 vive un nuevo capítulo de tensiones en el sector de la oposición. Tras semanas de un optimismo evidente, la posible alianza entre la senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, y el exdirector del DANE, Juan Daniel Oviedo, parece haber perdido fuerza. Fuentes cercanas a ambas campañas sugieren que el escepticismo ha ganado terreno debido a desacuerdos en puntos clave de la agenda programática y la estructura de la coalición.
Los puntos de discordia
Aunque ambos comparten una visión crítica frente al actual gobierno, las diferencias radican en el «cómo». Mientras Valencia busca consolidar una base sólida desde la derecha tradicional, Oviedo mantiene su enfoque en una política técnica y de centro, intentando distanciarse de los rótulos partidistas extremos. Esta falta de consenso sobre la identidad de la campaña habría llevado a la senadora a evaluar seriamente otras opciones para su fórmula vicepresidencial.

Paloma Valencia explora nuevos rumbos
Ante el estancamiento de las conversaciones con Oviedo, el equipo de Valencia ha comenzado a sondear otros perfiles que garanticen una mayor cohesión ideológica y territorial. Se habla de nombres provenientes de sectores empresariales y líderes regionales que podrían aportar un matiz diferente a su propuesta.
Por su parte, Juan Daniel Oviedo continúa con su agenda independiente, reafirmando que cualquier alianza debe pasar por un acuerdo técnico riguroso que no comprometa su visión de ciudad y país. El tiempo corre y la necesidad de definir una estructura sólida presiona a ambos líderes, quienes saben que una división en la oposición podría allanar el camino para la continuidad del proyecto político actual.