La crisis de movilidad en las carreteras nacionales golpea directamente la economía familiar. En primer lugar, los constantes bloqueos viales dificultan el transporte de los alimentos. Por lo tanto, el tradicional índice del pollo asado refleja unas fuertes alzas.
Impacto en los restaurantes
Los comerciantes asumen millonarias pérdidas por las alteraciones del orden público. En consecuencia, los restaurantes trasladan estos sobrecostos logísticos a los consumidores finales. Además, el alto precio de los combustibles incrementa la presión sobre los fletes.
De igual manera, la industria avícola advierte sobre el desabastecimiento de insumos básicos. Los animales represados en las carreteras generan un impacto económico totalmente insostenible. Por consiguiente, los productores locales exigen soluciones institucionales inmediatas al Gobierno Nacional.

El bolsillo de los colombianos
Por otro lado, las familias enfrentan una notable disminución de su poder adquisitivo. El costo de vida sube notoriamente cada vez que cierran una vía departamental. Así mismo, los demás ingredientes complementarios del famoso plato también reportan evidentes incrementos.
Finalmente, la actual coyuntura exige una oportuna intervención gubernamental y definitiva. En conclusión, la pronta estabilización de los precios dependerá exclusivamente de garantizar la libre movilidad.


