La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) puso en marcha desde este 17 de octubre una nueva fase de la Ruta Buscadora en Cesar y La Guajira. La estrategia recorrerá municipios, corregimientos y comunidades hasta el 9 de noviembre, con el propósito de acercar la búsqueda humanitaria a las familias que todavía esperan respuestas sobre sus seres queridos.
El recorrido contempla 18 jornadas en 13 municipios y corregimientos. La ruta comenzará en Pelaya y finalizará en Fonseca, después de pasar por distintos puntos del centro y norte del Cesar y el sur de La Guajira.
Valledupar tendrá seis puntos de atención
En el Cesar, la Ruta Buscadora llegará a Pelaya, Pailitas, Curumaní, La Loma, Astrea, Bosconia, Agustín Codazzi y Llerasca. En Valledupar habrá atención en los corregimientos de Mariangola y Badillo, además de jornadas en La Nevada, Mareigua, parque Los Algarrobillos y El CDV.
Posteriormente, el recorrido continuará en La Guajira por San Juan del Cesar, Urumita, Fonseca y el corregimiento de El Hatico.
Familias podrán entregar información y muestras de ADN
Durante cada jornada, profesionales de la UBPD orientarán a las comunidades sobre cómo iniciar o fortalecer un proceso de búsqueda. Las familias podrán presentar nuevas solicitudes, ampliar información de casos existentes y entregar datos, fotografías, documentos o relatos que puedan contribuir a localizar a personas desaparecidas.
Uno de los servicios incluidos será la toma de muestras de ADN con fines de identificación, herramienta que puede ayudar en los procesos científicos para establecer la identidad de personas encontradas durante las labores de búsqueda.
La entidad aclaró que su mandato es humanitario, extrajudicial y confidencial, y está dirigido a personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado antes del 1 de diciembre de 2016.
Más de 6.000 personas siguen siendo buscadas
La magnitud del reto sigue siendo alta. De acuerdo con la UBPD, más de 6.000 personas continúan siendo buscadas en Cesar y La Guajira. Cada uno de esos casos representa una familia que aún intenta conocer la suerte o el paradero de un ser querido.
La Ruta Buscadora busca reducir barreras de acceso a la institucionalidad, especialmente en zonas donde las distancias o las condiciones del territorio dificultan que las familias se acerquen a una sede permanente.
La estrategia comenzó en 2024 con recorridos terrestres y posteriormente incorporó una modalidad fluvial. En 2026 funciona mediante varias unidades móviles desplegadas simultáneamente en diferentes regiones del país.
La búsqueda también depende de la información ciudadana
La UBPD hizo un llamado a familiares, víctimas del conflicto, organizaciones sociales, comunidades étnicas, campesinos y ciudadanos que puedan tener información sobre personas desaparecidas.
Una fotografía, un documento, un recuerdo o un dato aparentemente menor puede convertirse en una pieza importante dentro de una investigación humanitaria. Por eso, la entidad insiste en que la participación de las comunidades puede ayudar a abrir nuevas rutas para la búsqueda.

