Un mes después del terremoto en Colombia del 10 de agosto, el país entra en una etapa en la que la emergencia humanitaria comienza a mezclarse con el enorme desafío de la reconstrucción. Más de 661.000 personas ya aparecen registradas como damnificadas, mientras cientos de municipios todavía enfrentan daños en viviendas, infraestructura y servicios esenciales.
El movimiento de magnitud 7,4 tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y se convirtió en el terremoto más fuerte registrado en Colombia durante este siglo. El impacto se extendió por buena parte del territorio, aunque Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas concentran algunas de las consecuencias más graves.
Más de 661.000 damnificados tras el terremoto
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja confirmó que más de 661.000 personas están inscritas en el Registro Único de Damnificados. Además, el terremoto tuvo impacto en 498 de los 1.103 municipios colombianos, una muestra de la extensión territorial de la emergencia.

Uno de los principales problemas continúa siendo la vivienda. El balance conocido al cumplirse el primer mes señala que más de 238.000 hogares presentan algún nivel de afectación, entre inmuebles destruidos y estructuras averiadas. En varias ciudades, las evaluaciones técnicas continúan para determinar cuáles edificaciones pueden volver a ocuparse.
La magnitud de los daños también ha obligado a establecer una metodología nacional para inspeccionar las edificaciones. Los inmuebles son clasificados de acuerdo con sus condiciones de seguridad, mientras las autoridades locales avanzan en la identificación de estructuras que requieren restricciones, intervenciones o una evaluación más profunda.
Reconstruir el país costaría alrededor de $30 billones
El cálculo inicial presentado por el Gobierno estima que la reconstrucción demandaría alrededor de $30 billones. De ese monto, cerca de $24,5 billones corresponderían a edificaciones y otros $5,5 billones a infraestructura. Sin embargo, la cifra sigue siendo preliminar y podría modificarse a medida que avance la evaluación de daños.


La estimación inicial se concentró especialmente en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas. Por esta razón, el costo definitivo podría cambiar cuando concluyan las inspecciones y se determine con mayor precisión cuánto será necesario invertir en viviendas, vías, colegios, hospitales y servicios públicos.
El Ministerio de Vivienda ya solicitó respaldo para incorporar $4 billones adicionales al presupuesto de 2027 destinados al proceso de reconstrucción. La cartera considera insuficientes los recursos inicialmente contemplados y proyecta una recuperación que se desarrollará en varias etapas.

Ayuda internacional y recursos para atender la tragedia
Colombia también ha recibido recursos y ofrecimientos desde el exterior. El Banco Mundial desembolsó US$200 millones para apoyar la respuesta de emergencia y puso en marcha una evaluación rápida de las pérdidas económicas. Ese dinero corresponde a financiamiento para atender el desastre y no debe confundirse con una donación.
Además, desde los primeros días posteriores al terremoto el Gobierno informó sobre propuestas de cooperación internacional por aproximadamente US$1.300 millones. Esa cifra incluye diferentes mecanismos de cooperación y no significa que todo el dinero corresponda a recursos donados o ya desembolsados.
A esto se han sumado toneladas de alimentos, elementos de higiene, medicamentos, carpas, equipos para potabilización de agua y otros suministros enviados desde distintos países. La Cancillería reportó que solamente durante los primeros días habían ingresado al país más de 220 toneladas de ayuda humanitaria internacional.
El reto ya no es solo atender, sino reconstruir
La emergencia comienza ahora una fase más compleja. La Cruz Roja proyecta mantener parte de su operación durante al menos dos años, periodo en el que será necesario combinar atención humanitaria con recuperación de viviendas, establecimientos educativos, infraestructura sanitaria y medios de subsistencia.

La organización internacional lanzó además un llamamiento por 25 millones de francos suizos para atender a unas 24.000 personas y respaldar su recuperación durante los próximos dos años. La asistencia incluye salud, apoyo psicosocial, agua, saneamiento, alojamiento y protección de las comunidades más vulnerables.
Así, un mes después del terremoto, Colombia pasa de la respuesta inmediata a una reconstrucción que podría tardar años. Más de 661.000 damnificados, cientos de municipios afectados y una factura preliminar cercana a $30 billonesmuestran que el verdadero alcance de la tragedia apenas comienza a dimensionarse.


