El Parque del Cacique continúa sin entrega formal a San Juan del Cesar. Sin embargo, la estatua de Diomedes Díaz ya presenta grietas, aberturas y desprendimientos visibles. Los daños reabren las preguntas sobre quién debe reparar el monumento y responder por una obra financiada con regalías.
El deterioro aparece en varias partes de la escultura ubicada en La Junta. Fotografías recientes muestran fisuras en la espalda, un brazo, la cintura, el pantalón y las piernas. Algunas grietas recorren amplias zonas de la superficie. Las imágenes también evidencian desprendimientos en el acabado que recubre la figura. No obstante, una inspección especializada deberá establecer el alcance de los daños. Ese estudio también deberá determinar si las grietas comprometen la estabilidad del monumento.
La situación encierra una contradicción. El Parque del Cacique lleva varios años abierto al público, pero San Juan del Cesar aún no lo ha recibido formalmente. Mientras las entidades resuelven el trámite administrativo, su elemento más representativo ya necesita reparación.
Parque del Cacique sigue sin entrega formal

El parque se encuentra en La Junta, corregimiento de San Juan del Cesar. Aun así, la Alcaldía de Hatonuevo ejecutó el proyecto porque el OCAD Regional le asignó esa responsabilidad. La iniciativa reunió a Hatonuevo y San Juan del Cesar; además, recibió financiación del Sistema General de Regalías; por esa razón, Hatonuevo podía contratar y supervisar obras en ambos municipios.
El proyecto incluía dos escenarios. El primero correspondía a un parque recreativo en Hatonuevo. El segundo era el Parque del Cacique, construido en La Junta para rendir homenaje a Diomedes Díaz; por tanto, Hatonuevo no donó el escenario con recursos propios. La administración actuó como ejecutora de un proyecto regional; sin embargo, debía completar el proceso de entrega a San Juan del Cesar después de terminar las obras.
Ese último paso todavía no aparece acreditado. La Alcaldía de San Juan del Cesar no ha recibido formalmente el parque. Tampoco se conoce un documento que defina el traspaso, la custodia y las responsabilidades de mantenimiento.
La comunidad recibió el parque en 2022

El Consorcio Parques Infantiles 2020 entregó el escenario a representantes comunitarios el 30 de noviembre de 2022. En el acto participaron funcionarios de Hatonuevo, miembros de la Junta de Acción Comunal y veedores de La Junta. Esa entrega permitió que la comunidad utilizara el parque. No obstante, el acto comunitario no sustituyó el trámite institucional entre las dos alcaldías.
Hatonuevo debía entregar la infraestructura a San Juan del Cesar; luego, el municipio tenía que incorporarla a sus bienes públicos y asumir su administración. La ausencia de ese procedimiento mantiene abierta una pregunta esencial: ¿quién responde hoy por el Parque del Cacique? El escenario también entró en funcionamiento casi dos años después de la fecha inicial. El contrato contemplaba su terminación para diciembre de 2020; sin embargo, los habitantes solo recibieron la obra a finales de noviembre de 2022.
Un proyecto por más de $5.800 millones
El proyecto aparece en el Sistema General de Regalías con el código BPIN 2018443780045. Después de dos licitaciones fallidas, Hatonuevo contrató la obra mediante el proceso SAMC 003 de 2020. El Contrato de Obra 007 de 2020 alcanzó un valor de $5.446.931.070. El Consorcio Parques Infantiles 2020 asumió la construcción y recibió un anticipo del 40 %.
Ese valor no corresponde exclusivamente al Parque del Cacique. El contrato también cubría el parque construido en Hatonuevo; por eso, ninguna entidad debería presentar los $5.446 millones como el costo único del escenario de La Junta. La interventoría costó otros $404.497.138. Hatonuevo contrató a Wilmer Junior Gómez Brito para realizar el seguimiento técnico, administrativo, financiero, ambiental y jurídico.
En total, la obra y la interventoría sumaron aproximadamente $5.851 millones. Todos los recursos procedían del Sistema General de Regalías.
SECOP no muestra el cierre del contrato
El contrato de construcción comenzó el 16 de octubre de 2020. Su plazo original era de 75 días. Por tanto, las obras debían terminar a finales de diciembre de ese mismo año; sin embargo, el expediente registra tres suspensiones, dos ampliaciones de suspensión y dos reinicios. También incluye tres adiciones que extendieron el plazo por nueve meses, sin aumentos económicos reportados.
La última actuación visible corresponde a una tercera suspensión publicada el 7 de octubre de 2022. Después de ese documento no aparece el reinicio que habría permitido concluir legalmente el proyecto. El expediente tampoco contiene el acta de terminación, el recibo final o la liquidación del contrato; además, no muestra un balance financiero definitivo ni el documento de entrega a San Juan del Cesar.
Esta ausencia no prueba por sí sola una irregularidad; sin embargo, impide reconstruir el cierre administrativo y financiero del proyecto. También dificulta establecer quién conserva las obligaciones sobre el parque.
La estatua ya había presentado fisuras

Los daños actuales no representan la primera advertencia. Durante la construcción, habitantes y veedores denunciaron fisuras en la estatua de Diomedes Díaz. La comunidad también reportó problemas con las baldosas, las luminarias y las bancas; además, cuestionó el funcionamiento de los baños, las llaves de agua y los drenajes.
Antes de aceptar el parque en noviembre de 2022, los líderes solicitaron varias reparaciones. El contratista realizó algunos ajustes, pero varios habitantes mantuvieron sus reparos sobre la calidad de la obra. Ahora las nuevas fotografías muestran grietas y separaciones en diferentes partes de la figura; por eso, las autoridades deben ordenar una evaluación antes de que el deterioro avance.
La inspección deberá establecer las causas de los daños. El clima puede afectar una escultura expuesta al aire libre; no obstante, también deben descartarse fallas en los materiales, la fabricación, la instalación o el mantenimiento.
¿Quién debe reparar la estatua de Diomedes Díaz?

La falta de una entrega formal no puede convertirse en una excusa para abandonar el monumento. Hatonuevo debe explicar si todavía conserva obligaciones como entidad ejecutora. San Juan del Cesar, por su parte, debe aclarar por qué no ha recibido el parque. También debe intervenir el Consorcio Parques Infantiles 2020. Las autoridades tendrán que informar si notificaron al contratista y si solicitaron una inspección técnica de la estatua.
Cuando la comunidad recibió el escenario, los responsables anunciaron una garantía de estabilidad por cinco años; por tanto, Hatonuevo debe publicar la póliza y precisar su vigencia. La administración también deberá explicar cuándo comenzó a correr esa garantía. Este punto resulta fundamental porque San Juan del Cesar todavía no ha recibido formalmente el Parque del Cacique.
Si la póliza continúa vigente, la entidad competente deberá presentar la reclamación; además, tendrá que exigir las reparaciones necesarias sin trasladar el costo a la comunidad.
Un símbolo turístico que necesita atención
Diomedes Díaz nació en Carrizal, zona rural de La Junta, el 26 de mayo de 1957. Su historia convirtió al corregimiento en un destino para seguidores de Colombia y otros países. La estatua funciona como centro visual del parque y como uno de sus principales atractivos. Cada visitante busca fotografiarse frente a la figura del Cacique de La Junta.
Ese valor cultural explica la urgencia de protegerla. Noticias del Cesar documentó la vigencia del legado de Diomedes Díaz durante la conmemoración de su natalicio. Sus seguidores todavía recorren los lugares relacionados con su vida y su música. La situación también se suma a otros problemas de infraestructura que afectan a La Junta. Este medio ha documentado las suspensiones y dificultades de las obras de agua potable destinadas al corregimiento y otras comunidades. Lo mismo sucede con la pavimentación de la vía Carrizal (La Junta)-Patillal.
Ahora, las alcaldías de Hatonuevo y San Juan del Cesar deben resolver el limbo administrativo del parque. También deben proteger la estatua y aclarar quién financiará su reparación. La comunidad no puede quedar atrapada entre dos administraciones. El Parque del Cacique necesita una entrega definitiva, un responsable claramente identificado y un plan de mantenimiento. Antes de completar ese proceso, su principal monumento ya muestra señales de deterioro. La obra todavía espera una entrega formal, pero la estatua de Diomedes Díaz no puede seguir esperando una reparación.


