
El senador conservador que humilló en las urnas a sus oponentes con 134.000 votos, ahora dormirá tras las rejas. La Corte Suprema no tuvo piedad y ordenó su captura inmediata por el escándalo de corrupción más grande del gobierno Petro.
El mundo político colombiano está en shock. Wadith Manzur, el barón electoral del Partido Conservador que se pavoneaba por los pasillos del Congreso como uno de los hombres más poderosos del país, ha sido capturado. Lo que para muchos era un secreto a voces en los pasillos del Capitolio, se convirtió en una realidad judicial: el senador es señalado de ser una de las piezas clave en el engranaje de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
¿Compró su poder con plata de los carrotanques?
La Corte Suprema de Justicia investiga si el impresionante caudal electoral de Manzur fue aceitado con dineros públicos destinados a las regiones más pobres del país. Según las pruebas que hoy lo tienen en la cárcel, el senador habría recibido millonarias coimas a cambio de direccionar contratos y «pupitrear» proyectos en beneficio del gobierno nacional.
Sneyder Pinilla y Olmedo López, los ventiladores del caso, lo habrían entregado con nombres, fechas y montos exactos que no le dejaron escapatoria al congresista.
El fin de un imperio en Córdoba
Con 134.000 votos a su espalda, Manzur se sentía intocable. Su captura no solo apaga su estrella política, sino que deja huérfana a una estructura electoral masiva en el departamento de Córdoba. Mientras sus seguidores no salen del asombro, sus detractores celebran lo que llaman «un acto de justicia divina».
La imagen del senador entrando al búnker de la Fiscalía marca un antes y un después en el escándalo de la UNGRD: ya no solo caen funcionarios de segundo nivel, el peso pesado del Congreso empezó a rodar.