Lucas Murillo volvió a aparecer ante las cámaras, pero esta vez su mensaje fue distinto. El niño de siete años que hace un mes pidió ayuda porque temía morir por su condición cardíaca habló desde el hospital durante su recuperación y aprovechó el Día Mundial del Corazón para agradecer a quienes lo han cuidado y enviar fortaleza a otros niños que atraviesan enfermedades similares.
Desde el HIC Instituto Cardiovascular, Lucas Murillo reapareció sonriente en un video difundido con motivo del Día Mundial del Corazón. Todavía en medio de su proceso de recuperación, el pequeño agradeció al personal que lo ha acompañado y dedicó parte de sus palabras a los niños que, como él, deben enfrentar tratamientos y procedimientos relacionados con enfermedades del corazón.
La imagen contrasta con aquella que Colombia conoció a finales de agosto. Entonces, Lucas apareció conectado permanentemente a oxígeno y lanzó una súplica que terminó poniendo su caso frente a las autoridades nacionales: «Yo no me quiero morir». Contó que llevaba años enfrentando una cardiopatía y que su familia necesitaba acceder a exámenes especializados para determinar el tratamiento que podía seguir.
Un mes que cambió la historia de Lucas
El video de Lucas comenzó a circular el 29 de agosto. El niño, residente en Cúcuta, explicó que había pasado por tres cirugías de corazón abierto y que su madre llevaba cerca de un año intentando conseguir nuevos procedimientos y un cateterismo. Su llamado provocó una respuesta del Ministerio de Salud y posteriormente Nueva EPS confirmó la coordinación de su traslado para recibir atención especializada. La Fundación Cardiovascular comenzó entonces las valoraciones necesarias para establecer cuál era la mejor alternativa médica para el menor.
El propio presidente Abelardo De La Espriella posteriormente conversó con Lucas mientras avanzaba la atención del niño. Pero el camino apenas comenzaba. Después de estudios, cateterismos y valoraciones de los especialistas, la posibilidad inicial de un trasplante de corazón quedó aplazada y el equipo médico decidió realizar primero una cirugía de Fontan, un complejo procedimiento empleado en pacientes que cuentan con un solo ventrículo funcional. Lucas ingresó al quirófano el pasado 21 de septiembre. Antes de la operación volvió a aparecer en un video para agradecer el respaldo recibido y pedir oraciones.
Ahora Lucas anima a otros niños
Poco más de una semana después de aquella intervención, las imágenes difundidas por Vanguardia muestran nuevamente al pequeño Lucas desde la institución cardiovascular. Esta vez no aparece pidiendo que alguien escuche su caso. Es Lucas quien tiene un mensaje para los demás. En el Día Mundial del Corazón agradeció a las personas que lo han cuidado durante este proceso y dedicó palabras de ánimo a otros niños que también enfrentan enfermedades cardíacas.
El momento adquiere una dimensión especial por todo lo ocurrido durante las últimas semanas. Lucas pasó de pedir públicamente ayuda para acceder a la atención que necesitaba a permanecer bajo manejo de un equipo cardiovascular especializado y atravesar uno de los procedimientos más importantes de su historia médica.
Su recuperación continúa y serán los especialistas quienes determinen los siguientes pasos de su tratamiento. La cirugía de Fontan tampoco elimina por sí sola la posibilidad de que en el futuro vuelva a evaluarse un trasplante cardíaco; sin embargo, el video deja una imagen distinta de aquella que conmovió al país a finales de agosto; entonces, Lucas tenía una petición: quería seguir viviendo. Ahora, desde el hospital, utiliza su propia experiencia para decirles a otros niños que también continúen luchando.

