Valledupar: orgullo ciudadano entre avances y desafíos

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La Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 muestra una ciudad con altos niveles de orgullo, satisfacción y confianza en su futuro. Sin embargo, el Informe de Calidad de Vida de Valledupar Cómo Vamos advierte que ese optimismo convive con problemas de pobreza, informalidad laboral, inseguridad, deserción escolar y desigualdad.

El orgullo por Valledupar alcanza niveles sobresalientes

El 93 % de los ciudadanos consultados aseguró sentirse orgulloso de Valledupar, un resultado ampliamente superior al promedio del 66 % registrado entre las ciudades analizadas por la Red Cómo Vamos.

Además, el 94 % manifestó estar satisfecho con Valledupar como lugar para vivir, mientras que el promedio de las demás ciudades llegó al 69 %. Por su parte, el 64 % de los encuestados considera que la capital del Cesar avanza por buen camino.

Gráfica de percepción ciudadana en Valledupar 2025 sobre orgullo, satisfacción, avance de la ciudad y servicios de salud
Valledupar supera el promedio general de la Red Cómo Vamos en orgullo ciudadano, satisfacción como lugar para vivir y valoración de los servicios de salud.

La percepción favorable también aparece en la atención médica. El 77 % dijo estar satisfecho con los servicios de salud recibidos durante el último año, frente al 51 % registrado en el resultado general de la encuesta.

Estas cifras reflejan una relación positiva entre los habitantes y su ciudad. La identidad cultural, la cercanía entre las comunidades, el entorno natural y el sentido de pertenencia siguen siendo fortalezas que Valledupar conserva pese a sus dificultades sociales y económicas.

Avances en empleo, educación y servicios públicos

Los indicadores objetivos también permiten reconocer algunos progresos. La tasa de desempleo se ubicó en el 9,7 % durante 2025, una cifra considerablemente menor a la registrada en 2023, cuando rondaba el 13 % y situaba a Valledupar entre las ciudades con mayores dificultades laborales del país.

En educación, el puntaje promedio de las pruebas Saber 11 pasó de 249 puntos en 2015 a 262 en 2024. Este resultado ubicó a Valledupar entre las capitales con mejor desempeño de la región Caribe, por encima de Santa Marta, Cartagena y Riohacha.

Infografía sobre avances de Valledupar en desempleo, pruebas Saber 11 y cobertura de servicios públicos durante 2025
Valledupar redujo su tasa de desempleo, mejoró sus resultados en las pruebas Saber 11 y mantuvo una cobertura favorable en servicios públicos.

El informe destaca especialmente al Colegio Nacional Loperena, institución pública cuyos resultados se mantienen por encima del promedio municipal y que se ha convertido en un referente educativo local y nacional.

También existen resultados favorables en la cobertura de servicios públicos. Valledupar presenta niveles iguales o superiores al promedio nacional en energía eléctrica, acueducto, alcantarillado y recolección de residuos. Esta infraestructura representa una base importante para mejorar las condiciones materiales de los hogares.

La pobreza sigue siendo la principal contradicción

El elevado orgullo ciudadano contrasta con una realidad económica compleja. Para 2024, la pobreza monetaria alcanzó aproximadamente al 47,5 % de la población. Con este resultado, Valledupar quedó entre las tres ciudades con mayor incidencia de pobreza entre las 23 principales áreas urbanas del país, solamente por debajo de Quibdó y Riohacha.

El problema no se limita a los ingresos. El informe señala que cerca del 45 % de los hogares consumía dos o menos comidas al día, un porcentaje muy superior al promedio nacional y una señal de las dificultades que muchas familias enfrentan para garantizar una alimentación adecuada.

Infografía sobre pobreza monetaria, alimentación, informalidad laboral y brecha de género en Valledupar durante 2025
La infografía muestra que Valledupar mantiene altos niveles de pobreza monetaria, dificultades en la alimentación, elevada informalidad laboral y una persistente brecha de género en el empleo.

Aunque el desempleo disminuyó, la calidad del trabajo continúa siendo una preocupación. Entre el 60 % y el 70 % de las personas ocupadas se desempeña en la informalidad. Esto significa que buena parte de la recuperación laboral depende de actividades sin estabilidad, prestaciones sociales ni garantías suficientes.

También persiste una marcada brecha entre hombres y mujeres. Mientras la ocupación masculina se mantiene alrededor del 65 % o 70 %, la femenina suele ubicarse entre el 35 % y el 45 %. Esta diferencia limita la autonomía económica de muchas mujeres y aumenta la vulnerabilidad de sus hogares.

La educación mejora en calidad, pero pierde cobertura

Los resultados académicos favorables no deben ocultar las dificultades para acceder y permanecer en el sistema educativo. La cobertura neta cayó desde niveles cercanos al 90 % en 2018 y 2019 hasta aproximadamente el 85 % en 2024, uno de los porcentajes más bajos entre las principales ciudades del Caribe.

La deserción escolar también volvió a crecer después de la pandemia. Además, continúan las diferencias entre estudiantes urbanos y rurales, colegios públicos y privados, y hogares de distintos estratos socioeconómicos.

La brecha tecnológica profundiza esas desigualdades. En 2024, solo el 27 % de los hogares vallenatos tenía computador de escritorio, portátil o tableta, frente al 43 % del promedio nacional. Esta limitación afecta el aprendizaje, la búsqueda de empleo y el acceso a nuevas oportunidades económicas.

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Seguridad y movilidad mantienen encendidas las alertas

La seguridad aparece como uno de los aspectos que más preocupa a los ciudadanos. Al preguntar por los principales problemas en los barrios, el 82 % de los encuestados en Valledupar mencionó el atraco callejero, frente al 57 % del promedio de las ciudades participantes.

Este resultado muestra que una persona puede sentirse orgullosa de su ciudad y, al mismo tiempo, experimentar temor en su entorno cotidiano. Por esa razón, la percepción positiva sobre Valledupar no debe interpretarse como ausencia de preocupación frente al delito.

En movilidad, el crecimiento del parque automotor también plantea desafíos. La ciudad pasó de poco más de 70.000 vehículos en 2015 a cerca de 79.000 en 2025. Las motocicletas tienen un peso determinante y representaron el 78 % de las muertes asociadas a medios de transporte registradas en 2024.

Gráficas sobre educación, seguridad y movilidad en Valledupar con datos de cobertura educativa, deserción escolar, acceso a computadora, hurtos, parque automotor y muertes en motocicleta.
La imagen reúne indicadores clave de Valledupar sobre cobertura educativa, deserción escolar, brecha tecnológica, daños personales, crecimiento del parque automotor y muertes asociadas a motocicletas.

El informe propone fortalecer los controles de tránsito, promover alternativas seguras de transporte y avanzar en una planificación urbana que responda al crecimiento de la ciudad.

Más recursos públicos, pero poca autonomía financiera

Las finanzas municipales muestran una evolución favorable. Los ingresos de Valledupar pasaron de cerca de $660.000 millones en 2017 a más de $1,2 billones en 2024. El recaudo del impuesto de Industria y Comercio fue uno de los principales impulsores de este crecimiento.

La inversión en salud y educación también aumentó durante los últimos años. Sin embargo, una proporción reducida de esa inversión se financia con recursos propios, lo que mantiene al municipio dependiente de transferencias y fuentes externas.

Valledupar se encuentra en una posición fiscal intermedia en la región Caribe. Ha mejorado su capacidad financiera, pero todavía necesita fortalecer el recaudo, mejorar la eficiencia del gasto y garantizar que el crecimiento presupuestal se traduzca en resultados visibles para la población.

Una ciudad querida que todavía debe cerrar sus brechas

Los resultados no presentan dos ciudades distintas, sino dos dimensiones de una misma Valledupar. Por una parte, existe una ciudadanía que valora su identidad, reconoce sus fortalezas y conserva confianza en el territorio. Por otra, persisten condiciones sociales que impiden que ese bienestar llegue de manera equitativa a todos los hogares.

El orgullo ciudadano constituye un activo valioso, pero no puede reemplazar la atención de los problemas estructurales. Reducir la pobreza, formalizar el empleo, ampliar la cobertura educativa, combatir la inseguridad y mejorar la movilidad serán determinantes para que la percepción positiva encuentre un respaldo cada vez mayor en la realidad cotidiana.

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