El CDI Mañanitas de Invierno completa 15 días sin prestar atención presencial a los niños beneficiarios en el sector Lorenzo Morales de Valledupar. Madres de familia aseguran que la suspensión estaría relacionada con dificultades con un proveedor de alimentos y advierten que todavía no tienen una fecha definida para el reinicio del servicio, situación que afecta especialmente a quienes deben trabajar y no cuentan con una persona que cuide a sus hijos.
La preocupación fue expuesta por Luisa Daza, madre de una de las niñas atendidas en el Centro de Desarrollo Infantil. Según explicó, inicialmente las familias recibieron información sobre un inconveniente relacionado con el suministro de alimentos y esperaban que la suspensión fuera temporal. Sin embargo, han transcurrido más de dos semanas y, hasta el reporte conocido, los padres seguían sin recibir una fecha concreta para regresar a las instalaciones.
“Nosotros queremos es que nos den una solución ya, desde una fecha”, manifestó Daza al reclamar mayor claridad sobre el restablecimiento de la atención. Las familias sostienen que las docentes continúan comunicándose con los padres mediante WhatsApp y enviando orientaciones sobre hábitos, afecto y actividades que pueden desarrollar los menores en sus viviendas, pero consideran que esa alternativa no reemplaza el servicio presencial.
Cerca de 300 niños dependen del CDI
De acuerdo con la denuncia de las familias, el centro tendría capacidad para atender aproximadamente 298 menores. El dato coincide con la dimensión para la cual fue construido: cuando el ICBF puso en funcionamiento Mañanitas de Invierno en julio de 2018 informó que el CDI estaba proyectado para brindar atención integral a 300 niñas y niños de cero a cinco años del sector.
La atención concebida para el centro comprende mucho más que la permanencia de los menores durante parte del día. El ICBF estableció desde su apertura servicios de educación inicial, cuidado, protección, recreación, gestión en salud y alimentación equivalente al 70 % del requerimiento nutricional diario de los beneficiarios. Para su puesta en funcionamiento se anunció en 2018 una inversión total cercana a $3.789 millones, entre infraestructura, dotación y operación.
Por esa razón, el cierre también ha generado dificultades en la rutina de hogares vulnerables de Lorenzo Morales. Daza explicó que algunas madres no disponen de familiares o redes de apoyo que puedan quedarse con los niños mientras trabajan. En determinados casos, según su relato, las mujeres se han visto obligadas a llevar consigo a sus hijos pequeños durante sus jornadas laborales.
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Familias esperan una fecha para la reapertura
Hasta el momento del reporte que hizo pública la situación, no se había informado una fecha concreta para reabrir el CDI. Las madres aseguran que la información que han recibido apunta a que todavía se busca una solución a la dificultad que ocasionó la suspensión y plantean acudir directamente ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para solicitar explicaciones.
El reclamo central de las familias no es únicamente que se restablezca la atención, sino conocer cuándo ocurrirá. Después de 15 días de suspensión, los padres piden una respuesta que les permita reorganizar sus jornadas laborales y garantizar el cuidado de los menores, mientras se define la situación del suministro necesario para retomar normalmente las actividades del CDI.

