El presidente Abelardo De La Espriella volvió a poner la reconstrucción del país dentro de la nueva relación económica con Estados Unidos, durante la alocución presidencial de este domingo. El mandatario destacó el denominado Diálogo Bilateral de Prosperidad, una estrategia que contempla inversión, financiación y proyectos en infraestructura, energía, tecnología e industria. La iniciativa tiene especial relevancia para Chocó, departamento donde estuvo el epicentro del terremoto del pasado 10 de agosto y sobre el cual el Gobierno ya anunció un denominado Plan Marshall. Esa estrategia contempla inversiones públicas y privadas para superar tanto los daños del sismo como rezagos históricos en conectividad, infraestructura y desarrollo productivo.
Reconstrucción del Chocó busca inversión privada
La expresión “Diálogo Bilateral de Prosperidad”, utilizada nuevamente durante la alocución, surgió formalmente en la reunión que De La Espriella sostuvo con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el 8 de septiembre en Barranquilla. En aquella oportunidad, el presidente explicó que Colombia quiere avanzar hacia una relación basada en proyectos concretos, con responsables, fuentes de financiación y cronogramas definidos.
“Colombia pone proyectos, territorio, capacidad productiva, recursos y reglas claras. Y Estados Unidos aporta inversión, financiación, tecnología y capacidad empresarial”, explicó el mandatario al presentar la propuesta. El Gobierno identificó oportunidades conjuntas en energía, infraestructura, tecnología, industria, reconstrucción y minerales críticos. De La Espriella también pidió apoyo estadounidense ante organismos multilaterales para conseguir herramientas financieras que permitan atender la reconstrucción sin comprometer todavía más las finanzas nacionales.
El Plan Marshall del Chocó
El componente chocoano tiene una hoja de ruta adicional. El pasado 7 de septiembre, durante una cumbre con empresarios celebrada en Quibdó, De La Espriella presentó un Plan Marshall para transformar el Chocó. La Presidencia informó que la estrategia incluye ocho grandes proyectos, además de acciones relacionadas con infraestructura, conectividad, energía, minería, inversión privada y generación de empleo.
Entre los primeros compromisos aparece un paquete cercano a $1 billón para infraestructura y conectividad, que contempla cinco proyectos viales y adecuaciones aeroportuarias. Parte de las obras se financiará mediante el mecanismo de Obras por Impuestos. Durante aquella presentación, Abelardo resumió su visión sobre el departamento con una frase:
“El Chocó no nació para ser pobre”.
El mandatario sostuvo que no existe una razón objetiva para que el territorio permanezca rezagado y pidió al sector empresarial aumentar sus inversiones en la región.
Chocó fue el departamento más golpeado por el terremoto
La prioridad responde también a la magnitud de la emergencia. El Decreto 1171, mediante el cual se declaró la situación de desastre, identificó al Chocó como el departamento con mayor afectación y menor conectividad después del terremoto. El documento reportó daños severos en Quibdó y otros municipios, junto con afectaciones en viviendas, instituciones educativas y demás infraestructura.
Por esa razón, la apuesta del Gobierno no consiste únicamente en reconstruir lo destruido. El objetivo anunciado es aprovechar la recuperación para corregir problemas históricos de conectividad y desarrollo.
De hecho, durante la cumbre empresarial también se plantearon proyectos de turismo para Nuquí y Bahía Solano, capital semilla para emprendedores y estudios para desarrollar una conexión interoceánica entre el Pacífico chocoano y Urabá.
Estados Unidos y la reconstrucción
Los llamados Acuerdos de Barranquilla establecieron tres grandes objetivos en la renovada relación bilateral: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio.
Dentro del primero, Colombia planteó atraer recursos estadounidenses hacia infraestructura, vivienda, energía, tecnología y reconstrucción productiva.
Sin embargo, hasta ahora no existe un anuncio que asigne directamente recursos estadounidenses al Plan Marshall del Chocó. La conexión se encuentra en que el departamento forma parte central de la reconstrucción nacional y, paralelamente, tiene una estrategia específica para captar inversión pública y privada.
De esta manera, el Diálogo Bilateral de Prosperidad que De La Espriella destacó durante su alocución abre otra ventana para que los proyectos de reconstrucción y transformación del Chocó busquen financiación y capital internacional.


