El Plan Patriota Siglo XXI volvió a aparecer en la agenda del presidente Abelardo De La Espriella durante su alocución de este domingo. La estrategia busca modernizar las capacidades militares de Colombia con radares, drones, sistemas antidrones, inteligencia y nuevas herramientas de defensa. En el Cesar, donde grupos armados ya han utilizado aeronaves no tripuladas para atacar a la Fuerza Pública, el anuncio adquiere especial relevancia.
De La Espriella había presentado formalmente esta propuesta el pasado 8 de septiembre ante el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Ahora, el mandatario la ubica dentro de su política para recuperar el control territorial y enfrentar amenazas que utilizan tecnologías cada vez más sofisticadas.
Plan Patriota Siglo XXI modernizaría las capacidades militares
El Plan Patriota Siglo XXI contempla una lista amplia de capacidades que el Gobierno quiere fortalecer. Entre ellas aparecen aviones, radares, drones, helicópteros, sistemas antidrones y defensa aérea. Asimismo, la propuesta incluye movilidad militar, inteligencia, ciberdefensa, fuerzas especiales y recursos para mantener operativos los equipos. De La Espriella resumió el objetivo durante su encuentro con Rubio con una frase: “Las amenazas del siglo XXI exigen nuevas capacidades”.
Colombia aportaría recursos propios para desarrollar la estrategia. Sin embargo, el Ejecutivo busca también cooperación, tecnología y financiación de Estados Unidos. Hasta ahora no se ha anunciado públicamente un monto específico destinado por Washington al Plan Patriota Siglo XXI. Por esa razón, la iniciativa se encuentra todavía en una fase de estructuración y cooperación bilateral. No obstante, algunos de sus componentes ya coinciden con necesidades operativas identificadas en departamentos como Cesar.
Los drones ya son una amenaza real en el Cesar
El componente antidrones resulta particularmente importante para el departamento. Durante las últimas semanas, las autoridades han advertido sobre ataques con drones en municipios del sur del Cesar, especialmente en zonas donde existe presencia del ELN. La gobernadora Elvia Milena Sanjuán señaló anteriormente que este tipo de ataques dejó de ser una amenaza eventual. Por el contrario, se convirtió en una preocupación permanente para policías y militares desplegados en municipios como Curumaní, Pelaya y Pailitas.
Además, la Gobernación anunció gestiones para adquirir tecnología que permita detectar e inhibir aeronaves no tripuladas utilizadas con fines ofensivos. También se informó sobre cooperación internacional para capacitar a miembros de la Fuerza Pública frente a esta modalidad criminal. Ese escenario conecta directamente al Cesar con una de las prioridades tecnológicas del Plan Patriota Siglo XXI.
Fuerza Urano también tendrá sistemas antidrones
La conexión es todavía más evidente con la nueva Fuerza de Tarea Conjunta Urano, desplegada para enfrentar al ELN y otras estructuras criminales en el Cesar. La unidad concentrará buena parte de sus operaciones en Aguachica y contará con un puesto de mando en Valledupar. Además, tendrá participación conjunta de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
Dentro de la estrategia también está previsto fortalecer las capacidades tecnológicas mediante cámaras inteligentes, identificación biométrica y sistemas antidrones. El objetivo es vigilar corredores estratégicos y mejorar la respuesta frente al uso criminal de aeronaves no tripuladas. Urano tendrá, además, la misión de golpear las estructuras que utilizan el corredor Tamalameque–Aguachica para movilizar combustible robado y sostener economías ilícitas relacionadas con narcotráfico y minería ilegal.
Por tanto, parte de lo planteado a escala nacional por De La Espriella ya tiene una aplicación concreta en territorio cesarense.
Estados Unidos aparece como socio estratégico
La modernización militar forma parte de los denominados Acuerdos de Barranquilla, establecidos durante la reunión entre De La Espriella y Marco Rubio. El Gobierno colombiano busca que Estados Unidos participe mediante inversión, tecnología, cooperación e intercambio de capacidades. En materia de seguridad, el objetivo declarado es recuperar la posición de Colombia como uno de los principales socios estadounidenses en el hemisferio.
De La Espriella también vinculó esta agenda con la lucha contra el narcotráfico, las organizaciones armadas y sus fuentes de financiación. Sin embargo, el alcance final dependerá de los acuerdos que concreten ambos gobiernos. También deberá definirse cuánto aportará Colombia, qué equipos se adquirirán y en qué territorios se priorizará su despliegue.
Mientras esas decisiones avanzan, el Cesar ya presenta uno de los escenarios que justifican la apuesta por sistemas antidrones. Los recientes ataques y el despliegue de Urano convierten al departamento en un territorio donde la modernización tecnológica de la Fuerza Pública podría pasar rápidamente del discurso a la operación.


