La Junta: el bastión electoral de Abelardo donde aún falta agua potable (2)
Segunda entrega: Los contratos que prometieron llevar el agua, pero terminaron entre suspensiones y prórrogas
Por John Javier Acosta Rodríguez
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Los contratos del agua en La Junta permiten reconstruir cómo un proyecto concebido para transformar el sur de La Guajira terminó atravesando suspensiones, prórrogas y nuevos interrogantes. Tampoco basta con observar una obra o escuchar una promesa de campaña. Para comprender por qué cientos de familias siguen esperando un servicio permanente de agua potable es necesario reconstruir, documento por documento, la ruta administrativa de un proyecto concebido para transformar el sur de La Guajira.
Esa reconstrucción permite descubrir que el agua debía recorrer dos grandes etapas antes de llegar a las viviendas de La Junta, La Peña y Curazao. La primera consistía en llevar el líquido desde la represa El Cercado, sobre el río Ranchería, hasta la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) de San Juan del Cesar.
La segunda debía conducir esa agua tratada desde la cabecera municipal hacia los tres corregimientos. Aunque ambas obras forman parte del mismo propósito, su ejecución ha seguido caminos distintos y, en algunos momentos, marcados por suspensiones, prórrogas y nuevas decisiones administrativas.
Los contratos del agua en La Junta comenzaron en la represa
Uno de los contratos del agua en La Junta corresponde al Contrato de Obra No. 001 de 2024, mediante el cual ESEPGUA contrató la construcción de la línea de aducción desde la represa El Cercado hasta la Planta de Tratamiento de Agua Potable de San Juan del Cesar. El documento oficial puede consultarse a continuación:
El primer gran paso comenzó con el Contrato de Obra No. 001 de 2024, suscrito por la Empresa Departamental de Servicios Públicos de La Guajira (ESEPGUA). Su objeto era construir la línea de aducción desde la válvula ADR de la represa El Cercado hasta la Planta de Tratamiento de Agua Potable de San Juan del Cesar.
La inversión ascendió a $10.247 millones, financiados con recursos del Sistema General de Regalías, y el plazo inicial de ejecución fue fijado en seis meses, contados a partir del acta de inicio suscrita el 29 de abril de 2024. Sobre el papel, el cronograma indicaba que la obra debía concluir en octubre de ese mismo año; es decir, en octubre de 2024.
Sin embargo, el expediente contractual comenzó a crecer. Con el paso de los meses aparecieron modificaciones, suspensiones, reinicios y prórrogas que extendieron la ejecución mucho más allá del plazo inicialmente previsto.
Una obra que se prolongó durante más de dos años
Los documentos revisados por Noticias del Cesar muestran que el proyecto fue objeto de varios reinicios administrativos. Uno de ellos, fechado el 25 de agosto de 2025, señala que la obra registraba un avance físico del 90 %, pero todavía no podía culminarse porque permanecía pendiente la conexión definitiva con la infraestructura administrada por la Agencia de Desarrollo Rural (ADR).
El Modificatorio No. 04, firmado el 23 de junio de 2026 y que se publica íntegramente a continuación, amplió nuevamente el plazo contractual hasta el 24 de julio de 2026, pese a que el expediente reportaba un avance físico acumulado del 99 %.
Meses después, el panorama parecía acercarse al desenlace. El 17 de junio de 2026, la ADR comunicó que las pruebas hidráulicas habían concluido satisfactoriamente y que la infraestructura estaba habilitada para suministrar agua hacia la línea de aducción que conduce a la PTAP de San Juan del Cesar.
No obstante, el proyecto aún no cerraba administrativamente. El Modificatorio No. 4, suscrito el 23 de junio de 2026, volvió a ampliar el plazo contractual, esta vez hasta el 24 de julio de 2026, pese a que el expediente reportaba un avance físico acumulado del 99 %.
El segundo contrato: ahora sí, hacia La Junta
Mientras la primera línea de conducción avanzaba hacia su etapa final, ESEPGUA dio el siguiente paso. El Contrato de Obra No. 209 de 2025 fue adjudicado para construir la línea de conducción desde la PTAP de San Juan del Cesar hasta los corregimientos de La Junta, La Peña y Curazao. El documento completo se publica a continuación.
El proyecto recibió una inversión de $24.745 millones y un plazo de ejecución de doce meses, con el propósito de beneficiar a miles de habitantes del sur de La Guajira. La expectativa en las comunidades volvió a crecer.
Después de tantos años de espera, parecía que el agua potable estaba más cerca que nunca.
Pero la obra también se detuvo
El optimismo duró poco. La revisión de las actas contractuales muestra que la ejecución del segundo contrato fue suspendida pocos meses después de iniciarse. Según la documentación oficial, el contratista informó sobre situaciones de orden público que, a su juicio, impedían continuar con normalidad las actividades de construcción.
El Acta de Suspensión No. 001, que se publica íntegramente a continuación, dejó constancia de las amenazas y situaciones de orden público que paralizaron la obra destinada a llevar agua potable a La Junta, La Peña y Curazao.
Entre las razones expuestas se mencionan presuntas intimidaciones, amenazas contra el personal, exigencias económicas ilegales y riesgos para la seguridad de quienes trabajaban en la obra. La interventoría respaldó la solicitud y consideró que existían circunstancias de fuerza mayor que justificaban la suspensión temporal de los trabajos.
Lo que inicialmente fue una suspensión por un mes terminó prolongándose. Las actas posteriores muestran que ESEPGUA autorizó nuevas prórrogas porque, según los informes técnicos, las condiciones que dieron origen a la suspensión continuaban sin resolverse y no existían garantías suficientes para reiniciar plenamente la ejecución del contrato.
La comunidad solo veía silencio
Mientras los expedientes seguían acumulando actas y prórrogas, en La Junta la percepción era muy distinta. Los habitantes continuaban asistiendo a reuniones de socialización, escuchaban anuncios sobre el proyecto y observaban cómo el tiempo seguía avanzando sin que el agua potable llegara a sus hogares.
La prórroga a la Suspensión No. 001, que se publica completa a continuación, evidencia que las condiciones de seguridad que detuvieron la obra continuaban sin resolverse y obligaron a extender la paralización del contrato.
Esa sensación de estancamiento fue precisamente la que motivó la reciente visita de varios líderes comunitarios a la vieja bocatoma artesanal, cuyas imágenes comenzaron a circular en redes sociales y grupos de WhatsApp.
Para muchos, esa caminata simbolizó algo más que una inspección. Fue una manera de recordar que, mientras los documentos hablan de contratos y modificaciones, la comunidad sigue dependiendo del mismo sistema que ha utilizado durante décadas.
Las preguntas que siguen abiertas
La revisión documental permite entender parte de la historia administrativa del proyecto. Sin embargo, todavía quedan interrogantes que merecen una respuesta oficial.
¿Cuál es el estado actual del contrato que llevará el agua desde San Juan del Cesar hasta La Junta, La Peña y Curazao? ¿Las causas que originaron la suspensión ya fueron superadas? ¿Existe un nuevo cronograma para reactivar las obras? ¿En qué porcentaje real se encuentra la ejecución física del proyecto? ¿Y cuándo podrán abrir la llave de sus casas los habitantes de estos tres corregimientos y recibir, por fin, agua potable de manera permanente?
Esas respuestas serán determinantes para conocer si el proyecto avanza hacia su culminación o si la espera continuará prolongándose.
En la tercera entrega
Noticias del Cesar buscará las respuestas de ESEPGUA, revisará las explicaciones oficiales sobre las suspensiones y dará voz a los habitantes de La Junta, quienes insisten en que la verdadera obra no será la firma de un contrato, sino el día en que el agua potable llegue finalmente a sus hogares. Ya se le escribió al senador guajiro del partido de la U, Alfredo Deluque, muy cercano al presidente electo; al gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar; a la gerente de Esepgua, Andreína García; y al alcalde de San Juan del Cesar, Enrique Camilo «Cubita» Urbina.
Este medio espera las respuestas de ellos para incluir la en la tercera entrega


